| 5/14/2015 5:00:00 AM

El primer trimestre no fue el mejor para los empresarios

Hay alta incertidumbre sobre el desempeño de las empresas en el primer trimestre. Impuestos, Niif, devaluación y bajo crecimiento, factores en contra. A favor, demanda interna y menor desempleo.

El arranque de 2015 no fue fácil para las empresas nacionales, en especial para las más grandes, pues se les juntaron varias complicaciones: una economía en desaceleración, dólar caro, más impuestos y un nuevo sistema de contabilidad que apenas están aprendiendo a implementar.

De hecho, por culpa de las Normas Internacionales de Información Financiera (Niif), que buscan volver comparable la contabilidad del país con la del resto del mundo, las empresas tuvieron más plazo para reportar sus estados financieros del primer trimestre.

Hace un año, por esta época ya se sabía cómo les había ido a 90% de los emisores que son vigilados por la Superfinanciera, pero este año, y hasta el cierre de la presente edición, solo habían reportado cinco compañías: ISA, Isagen, Cemex Latam Holdings (CLH), la Bolsa de Valores de Colombia (BVC) y Ecopetrol. Se espera la mayoría de resultados para la última semana de mayo.

Debido a que las Niif apenas están debutando, aún no hay claridad sobre qué tanto van a impactar los resultados de las empresas, especialmente sobre su patrimonio (ver recuadro). Ecopetrol informó que el suyo se reducirá en $20 billones solo por el impacto de las Niif, mientras que para las holdings se prevé un impacto positivo en sus utilidades, pues ahora deberán incluir allí los resultados de sus subsidiarias y no simplemente los dividendos que perciben de ellas.

Otro cambio que traen las Niif es el reconocimiento de los pasivos resultantes de la diferencia entre aplicar las nuevas normas contables para proveer información financiera y aplicar la contabilidad para reportar a la Dian, lo cual se continúa haciendo bajo el estándar antiguo (ColGAAP).

En Bancolombia estiman que esto probablemente producirá una disminución en el patrimonio neto, que se compensa con un aumento de la deuda a largo plazo (impuesto diferido), pues los activos fiscales son generalmente más bajos que los contables, como un método para reducir el impuesto sobre la renta. Dado el impacto anterior, en el Banco prevén un aumento de los ratios de deuda sobre patrimonio.

Además, es importante tener en cuenta que, bajo las Niif, las empresas deben reflejar su pago de impuesto al patrimonio para el año completo en el primer trimestre de 2015, creando más presiones sobre los resultados de los tres primeros meses del año.

carga pesada

En efecto, el tema tributario se ha convertido en otro dolor de cabeza para las empresas y para los analistas que intentan predecir sus resultados. Prueba de esta situación fue lo que pasó con Isagen, que entre enero y marzo ganó 27% menos. Esto se produjo porque, tras la reforma tributaria que entró en vigencia este año, tuvo que pagar un impuesto a la riqueza de $30.057 millones, una sobretasa al Cree de $6.984 millones y un mayor impuesto diferido de $13.932 millones.

César Cuervo, analista de Credicorp, considera que el impacto tributario va a ser cada vez mayor para las empresas, con una tasa efectiva que puede llegar a 43% de aquí a 2018. A esto se suma el hecho de que las compañías pueden elegir si cargan el pago del impuesto al patrimonio contra el patrimonio o como un gasto contra el estado de pérdidas y ganancias; lo que genera incertidumbre al intentar hacer estimaciones sobre cómo les fue a las empresas en el primer trimestre.

Sin embargo, vale la pena aclarar que ni los impuestos ni las Niif impactan la operación de las empresas, pues en ese frente el factor que más pesa es el desempeño de la economía y ahí las cosas tampoco lucen tan claras. Mientras entre enero y marzo de 2014 el PIB creció más de 6%, para igual periodo de 2015 en el Banco de la República prevén 2,7%.

Lo que ratificaría la desaceleración y volvería a mostrar nubarrones para las empresas. En Credicorp estiman que, en conjunto, las 22 compañías a las que les hacen seguimiento (que son las 20 del Colcap, más ETB y Terpel) registrarán en el primer trimestre una caída entre 45% y 50% en sus utilidades. Esto se explica principalmente por el bajo desempeño de las petroleras, en particular Ecopetrol y Pacific. Tan solo la primera respondió por $3,3 billones de los $7,1 billones que ganaron en los tres primeros meses de 2014 las compañías que estudia Credicorp.

En efecto, Ecopetrol redujo sus ganancias entre enero y marzo en 91,2% anual, al alcanzar $355.900 millones. Si bien no es una cifra alentadora, tampoco fue una pérdida, gracias a que la empresa ha aumentado su producción, exporta con un dólar más caro y en sus cifras ya incluye las de sus subsidiarias.

Los resultados

Si bien hay razones para ser pesimista, también las hay para pensar que el arranque de 2015 no fue malo. La demanda interna sigue fuerte, el desempleo se mantiene por debajo de dos dígitos y las exportaciones continúan su tendencia a la baja, aunque con un ritmo más lento de declive.

De nuevo, en el caso de Isagen, pese a los impuestos, sus utilidades operacionales crecieron 32%, gracias en parte a la entrada en operación de Hidrosogamoso. Por su parte ISA registró un aumento de 21% en sus ingresos operacionales, que sumaron $1,15 billones, debido a que sus ingresos están diversificados en varios negocios (transporte de energía y telecomunicaciones, y concesiones viales) y 65% vienen de afuera de Colombia.

Por el lado de CLH, se presentó una disminución de 16% en sus ventas netas consolidadas, como consecuencia de las fluctuaciones en la tasa de cambio y menores ventas en su operación de Colombia.

Ómar Suárez, analista de Alianza Valores, explica que, mientras en Isagen e ISA los resultados fueron interesantes, los de Cemex fueron desconcertantes y lo atribuye a un fenómeno cambiario, pues cuando el dólar estaba barato subieron las importaciones de cemento y bajaron los precios. Ahora los precios subieron y Argos recuperó la participación de mercado que había perdido.

La BVC, por su parte, redujo sus ingresos totales en 2% y sus utilidades en 15%, debido a los bajos volúmenes de negociación con los que comenzó el mercado de valores este año.

Con o sin Niif, este año sin duda será de grandes retos para empresarios e inversionistas.

**
Menos patrimonio o utilidades

Aunque las Niif implican un nuevo lenguaje para reflejar los estados financieros de una empresa, el impacto de su implementación no va a ser igual en todas las compañías, pues tienen la potestad de aplicarlas como más les convenga.

Así, por ejemplo, a Ecopetrol se le redujo el patrimonio porque, entre otras cosas, cambió la forma de valorizar los activos que corresponden a propiedades, planta y equipo. En la contabilidad pasada se tenían como una valorización de largo plazo, bajo las Niif estos pueden valorizarse bajo costo histórico, como revalorización del activo o como valor justo o de mercado. Ecopetrol e ISA optaron por contabilizar sus propiedades, planta y equipo bajo valor histórico, lo que afecta sus activos totales y su patrimonio. Celsia y Éxito han anunciado que lo van a hacer bajo valor justo.

Las empresas que optan por valorizar sus propiedades, planta y equipo a valor justo tendrán una cifra más alta, pero también una depreciación mayor, lo que afecta sus utilidades netas. Por el contrario, valorizar a costo histórico implica una menor depreciación.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?