| 12/16/2015 7:00:00 PM

La prudente visión de Colpatria para el 2016

Colpatria aumenta su presencia en el negocio de infraestructura y ya está en dos proyectos de la primera ola de 4G. La inflación y el Soat, las preocupaciones.

Eduardo Pacheco es la cabeza visible del Grupo Colpatria. Logró en los últimos años conseguir socios estratégicos para sus negocios financieros –como Scotiabank y Axa– y sus ventas crecen a doble dígito. Ahora ha aumentado sus apuestas en el negocio de infraestructura y ya está en dos proyectos de la primera ola de las concesiones de cuarta generación (4G) y en algunas alianzas público-privadas. Sus grandes preocupaciones para el año entrante son dos: en lo macro, la inflación, y en sus negocios, el futuro del Soat.

¿Cómo le fue a Colpatria este año?


Fue un año bueno y estable, con tasas de crecimiento en ventas y utilidades normales. En general hemos crecido las ventas en doble dígito y sigue mostrando la dinámica de la economía colombiana. En Canadá, donde estuve hace poco, el doble dígito no existe, lo que pasa es que acá estamos mal acostumbrados.

¿Cuáles fueron esas palancas de crecimiento?

Varias cosas: la vivienda tuvo un desarrollo afortunado; todo este tema de las carreteras, donde tenemos $1,5 billones en el pipeline, nos está abriendo unos espacios grandes en un mundo nuevo y donde el país asume unos riesgos importantes. En la cartera comercial del banco, con la presencia de Scotia hemos empezado a participar en unos negocios donde generalmente no lo hacíamos; por ejemplo, en segmentos corporativos donde participamos en la compra de El Corral por parte de Nutresa y en la operación del Éxito en Brasil y Argentina. En el negocio tradicional de retail del banco los números son buenos y la resiliencia del consumidor colombiano sigue siendo importante.

¿Cómo ve las cosas para el año entrante y cuáles son las perspectivas en los sectores donde opera?

Vivienda va a ir por buen camino, aunque empieza a aparecer una sombra: las tasas de interés. En la medida en que las tasas de interés de créditos hipotecarios aumenten, como estamos previendo, eso va a tener efecto. Un punto de interés en un crédito a 15 años hace la diferencia entre los que pueden y los que no. Tendremos las carreteras y tenemos una participación en la vía Barranquilla–Cartagena, con Mario Huertas, Metco y Castro Tcherassi. En el banco el reto es microcrédito y estamos montando las estructuras en un mercado donde vemos unas posibilidades enormes. Y en capital privado hay que ser como los pescadores y cuando el mar está picado estar pendientes de ver cuándo aparece algo.

¿Cuál fue la decisión de negocios más dura de este año?

Donde más complicados estuvimos fue en el Soat. Al seguro obligatorio le hicieron unos cambios legales que fueron, por ejemplo, quitar que hubiera presencia de la Policía en el accidente y les delegaron eso a los médicos. El Soat va a perder unos $250.000 millones a nivel de industria este año y está un poco fuera de control. La hemorragia de este año fue por ese lado.

¿Cuál fue la mejor decisión?


Las carreteras. Participamos en la primera APP –Cajamarca a Ibagué–; somos parte del grupo que va a hacer el cable en Ciudad Bolívar en Bogotá y entramos a la Perimetral de La Calera. Eso puede llegar a ser importante en el Grupo. El compromiso del país con las carreteras es significativo. ¿Cuándo había visto que una firma como Goldman Sachs le metiera su prestigio y buscara la plata? Cambiaron las reglas para bien y es una concepción distinta de las obras públicas en el país.

¿Qué impacto va a tener el aumento de tasas en infraestructura? Las primeras olas están jugadas con IPC + 6 o 7 puntos, pero ya se habla de IPC + 8 o 9 puntos, no solo por eso sino también por el efecto de Conalvías. ¿Eso está pasando?

Sí, eso está pasando. Lo estamos sintiendo, las tasas se han aumentado. Al final las tasas van para arriba en todo el mundo, pero es cierto que hay un ajuste en las tasas y que lo de Conalvías no les cayó bien a los banqueros porque hay riesgos y los riesgos a veces se materializan. Brian Porter, CEO de Scotiabank, vino este año y dijo que lo más importante para Colombia es que esas primeras olas salgan bien porque es la credibilidad que tenemos que demostrar y se vuelve importantísimo para el futuro.

¿Cómo ve el riesgo para las APP?


Nosotros no estamos teniendo problemas con los bancos para lograr la financiación, pero más importante es que hemos sentido unos vientos donde hay gente que nos quisiera comprar eso. Empezamos a ver un mercado secundario de las carreteras y ese mundo tiene su dinámica. Ese puede ser el éxito de todo esto: si logramos colocar flujos de caja de largo plazo entre los inversionistas institucionales locales y extranjeros.

¿Cuál cree que va a ser la decisión más dura del año entrante?


El Soat. No le vemos un arreglo de corto plazo. Nuestros socios franceses estuvieron aquí y uno podría pensar que nos tocaría retirarnos del Soat. Eso se ha vuelto un hueco sin fondo.

¿Cuál es el principal desafío del año entrante?


Ser prudente, mesurado y tranquilo.

¿Cuál es la oportunidad del año entrante?


Infraestructura y ya estamos jugados. Cuando las cosas cambien hay oportunidades y hay que estar cerca.

¿Cómo le ha ido con el dólar?

Colpatria tiene una estrategia desde hace unos años y estamos diversificados en distintas monedas. Tenemos unas inversiones en dólares, ahí ganamos; hay otras en euros, ahí perdimos. Por ejemplo, en Mineros, una empresa tan importante y querida para nosotros, hemos perdido. Tenemos una fortuna: no debemos plata en dólares.

¿Qué espera de la reforma tributaria que se ha anunciado?


Espero que vuelva a crear los incentivos que necesita el país para que haya inversión. En la medida en que uno se va volviendo viejo tiene unas claridades: si no hay inversión no hay posibilidad de salir de la pobreza. Y la inversión necesita unos retornos y unas estabilidades. No podemos creer que los impuestos acá sean de los más altos de América Latina y que vaya a haber inversión. Espero que en esa reforma se haga un ajuste importante que incentive a que la gente invierta.

¿Cuál ha sido el impacto de la anterior tributaria?

Nos ha dado durísimo. Por ejemplo, en Mineros la tasa de tributación pudo haber llegado a 60%. No solo es la tributación, es un Estado que está viendo permanentemente de dónde le saca plata al sector privado. Creo que el país es consciente de que nos pasamos de madre.

¿Cómo está viendo el consumo del año entrante?

A pesar de los efectos negativos de la parte externa, en la medida en que hemos movido toda esta gente a la clase media en estos últimos 15 a 20 años, el consumo interno se sigue manteniendo. Y este diciembre va a probar que va a ser normal pero no vamos a estar llorando en enero.

Colpatria en qué grupo está: ¿los que van a contratar o van a salir de empleados?

En eso de las carreteras estamos contratando más de 100 ingenieros. El proyecto de microcrédito nos implica contratar gente en el banco. Al final, la visión de los negocios de largo plazo no se puede dejar influir por el corto plazo, sino se vuelve como una veleta que sube y que baja.

¿Cómo ve el proceso de paz?

Soy fan furibundo del proceso de paz. Desde que nací no he visto sino violencia en este país. Qué bueno que se acabe eso. Voy a votar el plebiscito a favor.

¿Cómo está viendo el tema de inflación?

De los temas macro, lo que más inquieto me tiene es la inflación. Con tres aumentos de tasa en el último mes y medio de 100 puntos, el Banco le está mandando un mensaje al país de que en la inflación hay una gran preocupación. Suponga que la inflación es de 6% y el Ministro de Trabajo ya habla de aumento de salario mínimo de 8%, ahí nos podemos meter en unos cascabeles que quién sabe dónde terminamos.

¿Van a aumentar precios?

Nos toca, se vuelve un tema de sobrevivencia. El margen en el banco se ha vuelto una lucha permanente.

¿Qué le pide al Niño Dios para el año entrante?

La paz. Desde chiquito le oía a mi papá las historias de antes, ojalá a los niños de hoy no les toque eso.

¿Cómo le fue con las elecciones locales?


Muy bien. Creo que ganamos todos. Somos una democracia y la izquierda tuvo esta ciudad en tres periodos y creo que lo hizo muy regular. Enrique Peñalosa es un tipo serio, honesto y tiene la experiencia. Pienso que la gente tiene unas expectativas tan altas en él que de golpe le cuesta cumplir cuando se espera tanto de una persona. Pero también en muchos sitios la cosa se está moviendo.

¿Cuál es el mejor congresista?


Álvaro Uribe.

¿Cuál es la reforma más urgente?

La reforma a la justicia. Este país no tiene justicia y una democracia sin justicia es muy difícil.

¿Qué libro está leyendo?


El buen amor en la pareja, de Joan Garriga. Esfuerzos para que la relación de pareja funcione.

Desde su perspectiva empresarial, ¿que siga Pékerman?

Debe seguir. Es una cosa muy colombiana que a la primera que no salga, hay que salir de él. Pékerman tiene su tradición, está pasando por un bache, como pasamos todos. Ese tipo nos llevó al Mundial y ahí vamos.

De lo último que ha comprado, ¿qué le ha parecido más caro?

El vino en Bogotá.

¿Está de acuerdo con la legalización de la marihuana para efectos medicinales, el matrimonio gay y la adopción de niños por parte de parejas homosexuales?

Con las tres estoy de acuerdo. Soy un tipo liberal, nací en una casa liberal.

¿Tiene cuenta de Twitter?


No. No sé si la tendría, soy tan discreto…

¿Ve TV o Netflix?

Tengo mis amores con Neflix últimamente. Tengo una flexibilidad distinta.

¿Cuál es la aplicación que más usa?

Flight Track. Es toda la información de los vuelos que hay y de los que están andando.

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