| 3/17/2016 12:00:00 AM

La energía de las líderes de Terpel, Equión y Gas Natural

Impulsadas por sus méritos académicos y su pasión por el trabajo, estas mujeres lideran algunas de las mayores empresas de energía del país. Han sobresalido en un sector caracterizado por la presencia masculina en altos cargos.

Sylvia Escovar (Terpel) 

En manos de Sylvia Escovar está la dirección de una de las tres empresas más grandes por ventas en Colombia: la Organización Terpel, que a septiembre de 2015 había facturado más de $10,4 billones y tiene 45% del mercado de distribución de combustibles.

Para esta economista de la Universidad de los Andes, “ser mujer ha sido más una ventaja que un obstáculo en mi carrera. Si bien no creo que haya características exclusivamente femeninas o masculinas, sí creo que hay diferencias en la forma de abordar los problemas, en la forma de comunicarnos, en la forma de priorizar y en varias otras. Esas diferencias, en mi caso, considero que han sido vistas como complementarias en un mundo corporativo con una baja participación femenina. Esta complementariedad de visiones y de procederes es lo que genera mayor valor en la toma de decisiones de una compañía y creo que ha sido importante en el entorno de mi carrera”.

No cree que el estilo de liderazgo o de gerencia tenga que ver con el género. “Creo que tiene que ver con la persona; con su forma de verse a sí misma y de ver a los demás”, explica, y agrega que “no hay nadie que sea líder constantemente; creo que la gente actúa ejerciendo el liderazgo en diferentes situaciones y momentos de la vida. En Terpel todo el tiempo tenemos líderes, pueden estar en una oficina administrativa o pueden estar en una planta o sirviendo a un cliente. Se piensa que solamente las personas en los cargos directivos son quienes ejercen liderazgo y eso no es así, todos podemos ser líderes pero no todos somos líderes todo el tiempo”.

Con humor, dice que la peor decisión que ha tomado fue la de no comprar dólares en octubre de 2014, pero que la mejor fue no aceptar un cargo que le ofrecieron hace unos años, “pues me permitió estar hoy liderando una compañía que está transformando la forma en que vemos el servicio en las ciudades y en las carreteras colombianas”.

El tiempo es una de las variables más complejas de manejar en los cargos directivos, para mantener un equilibrio adecuado con la vida personal. “Pero lo que es claro para mí es que mi familia está siempre primero y que a partir de ahí debo dar lo mejor de mí para optimizar el tiempo en lograr mis retos profesionales que hoy se funden con los de Terpel”.

María Eugenia Coronado (Gas Natural Fenosa) 

Solo dos empleadores ha tenido en su carrera profesional María Eugenia Coronado: Price Waterhouse Cooper y Gas Natural –que actualmente preside–, empresas a las que les ha dedicado buena parte de su vida, pero en las que ha sido muy feliz. 

Por cosas del destino, estando en la consultora debió acompañar la llegada de Gas Natural al país con la compra de la unidad de gas que tenía Ecopetrol. Su trabajo en esta operación fue la carta de presentación para vincularse con la empresa que hoy preside.

Aunque no fue fácil pasar de la consultoría al sector real, dice que no se ha arrepentido ni un solo momento de esta decisión, que primero la llevó a la dirección financiera en Colombia y luego a ocupar la misma posición en Italia, para posteriormente regresar al país como country manager, cargo en el que lleva cerca de una década y que, sin duda, es su mayor logro profesional.

La compañía tiene dos áreas de negocio. Por un lado la distribución de gas, en la que cuenta con 2,8 millones de clientes y proyecta llegar a 3 millones en dos años; y, por otro, la distribución de energía en la Costa Atlántica a través de Electricaribe, empresa que hoy se convierte en uno de sus mayores retos, pues está empeñada en sacar adelante la prestación de este servicio, para lo cual requiere de la ayuda tanto del gobierno central, como departamental. “El reto es que en la Costa se quiera a Electricaribe tal como se quiere a Gas Natural en el interior del país”. 

En su trayectoria profesional se ha caracterizado por ser una persona cercana, abierta y transparente, a la que le gusta formar equipo. La autoridad per se no es con lo que más cómoda se siente y por ello prefiere ser mentora de cada uno de los miembros de su equipo.

Considera que ser mujer no le ha traído ni ventajas ni desventajas y, si bien no es abanderada de que en su equipo deba haber mujeres porque sí, también reconoce que muchas han demostrado ser muy capaces y por ello en su empresa hay una cuota importante de personal femenino en los cargos directivos. Casada y con tres hijos, ha logrado encontrar el equilibrio entre su vida familiar y laboral.

María Victoria Riaño (Equión) 

María Victoria Riaño ha ganado un lugar de privilegio en una industria dominada por hombres y es hoy la única mujer que preside una petrolera en Colombia, Equión. Llegó a la vicepresidencia financiera de Ecopetrol donde también fue tesorera; le correspondió valorar la petrolera para la primera emisión de acciones y luego lideró el proceso de adquisiciones de la firma. De ahí dio el salto a Equión, compañía del portafolio de Ecopetrol.

Asegura que su prioridad es la familia. Existe una prueba irrefutable de ello: era el día que tenía que presentar al mismísimo presidente Álvaro Uribe la valoración de Ecopetrol para la emisión de acciones. Eso coincidía con la imposición de la corbata a uno de sus dos hijos, símbolo del paso del preescolar a la primaria. Riaño preparó el informe para que la presentación en la Casa de Nariño la hiciera otra persona y ella acudió al colegio de su hijo.

Astrid Álvarez (EEB)

A Astrid Álvarez siempre le ha gustado el mundo empresarial. Estuvo al frente de la Empresa de Acueducto y fue vicepresidente de Ecopetrol. Ahora, esta Ingeniera Civil de la Pontificia Universidad Javeriana, con Especialización en Ingeniería Ambiental de la Universidad de Los Andes y un MA de la Universidad de Ohio, dirige la Empresa de Energía de Bogotá.

Cree que ha logrado armonizar su familia y su trabajo. “Mi hijo y mi esposo siempre han sido mi prioridad, el deporte siempre ha sido parte de nuestras vidas y nos ha unido como familia”, dice.

Asegura que con su estilo gerencial busca sacar lo mejor de cada persona y que la mejor decisión que ha tomado fue “haber bajado el ritmo de mi trabajo hace algunos años y haberle dedicado a mi único hijo mucho tiempo en su adolescencia;  ¡fue vital!”.

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