| 11/25/2015 12:05:00 AM

Estos son los mejores colegios colombianos de la década

Lograr buenos resultados en el Icfes en un año puede ser cuestión de suerte, pero registrar puntajes altos durante una década es sinónimo de calidad. Estas son las instituciones sobresalientes de 2005 a 2015.

Una frase del refranero popular reza que “donde hay educación no hay distinción de clases” y, al aplicarse a Colombia, explicaría por qué el país es tan desigual.

Pese a que la educación es un tema cada vez más preponderante en el país –y de los pocos que no han sido recortados en el presupuesto gubernamental–, las diferencias se siguen ensanchando entre colegios públicos y privados así como entre urbanos y rurales.

Está claro que el problema no es la cobertura sino la calidad. Y una de las formas de medir cómo van los colegios es mediante pruebas estandarizadas, como las Saber, que aplica el Icfes en el país, o las Pisa, que realiza la Ocde –el club de países ricos al que Colombia quiere entrar–.

Este tipo de pruebas no reflejan todo lo que sabe un estudiante, pues son de selección múltiple y tienen campo para el ‘pinochazo’. Tampoco miden la capacidad de redacción ni habilidades hoy muy importantes como las sociales. Sin embargo, son la única medida estandarizada que existe para evaluar qué tan buena es la educación que se imparte en el país. 

Justamente, la falta de una medida estándar es una de las razones por las cuales los jardines infantiles están sin dios ni ley, dado que no tienen una regulación nacional y no hay una prueba que evalúe qué tan bien preparados están los niños que salen de preescolar (ver página 108).

Debido a que los exámenes que aplica el Icfes son la única prueba estandarizada del país, que todos conocen y que, además, son la puerta de entrada a la universidad, Dinero los eligió como la única variable para clasificar a los mejores colegios del país.

Si bien se podrían incluir otras variables como la infraestructura, la cantidad de idiomas que enseñan, si tienen certificación de calidad, si todos los profesores tienen maestrías o si las condiciones laborales son idóneas, sería difícil determinar cuál de estos factores pesa más.

Así pues, de nuevo este año el ranking se basa en los valores promedio que obtuvo cada colegio en las pruebas Saber 11 (con información al 23 de noviembre); pero, además, por primera vez realizamos una clasificación de varios años, con la idea de identificar aquellos colegios que de manera constante han obtenido buenos resultados en las pruebas y, por ende, en el ranking de Dinero. Si están ahí es porque deben estar haciendo algo bien.

Para esta selección, se tomaron los escalafones publicados entre 2005 y 2015, lapso en el que 44 colegios estuvieron al menos una vez entre los diez primeros lugares. Luego fueron clasificados por el número de veces que estuvieron en el Top 10 y por el lugar que ocuparon, pues no es lo mismo ser primero o segundo, que quinto o décimo.

Lo que más pesó al elaborar este ranking de la década fue la presencia de los colegios, pues demuestra su consistencia al graduar promociones con buenos resultados promedio, que implica mucho más esfuerzo que tener dos o diez alumnos con puntajes altos y el resto muy por debajo.

El haber estado entre los diez primeros lugares una o más veces pesaba 70% en la nota final, y el otro 30% correspondió a la casilla que ocuparon. Por este motivo, los dos primeros colegios del ranking de la década: La Quinta del Puente, de Floridablanca, Santander, y Los Nogales, de Bogotá, quedaron empatados en cuanto al número de veces; pues, en nueve estuvieron en el Top 10. La diferencia estuvo en que La Quinta del Puente ocupó el primer lugar en tres ocasiones (2009, 2011 y 2012) y Los Nogales una vez (2014).

No se tuvo en cuenta el puntaje que cada colegio obtuvo en el Icfes, pues las pruebas han venido cambiando con los años y, por lo tanto, la calificación no es comparable.

¿Cómo lo hacen?

Ian Crossland, rector de Los Nogales, considera que los buenos resultados en las pruebas Saber se deben a que tienen un currículo propio que han perfeccionado en sus 33 años de existencia. “Nuestro trabajo de cada día no son las pruebas del Icfes. Si bien son importantes en la medida en que nos brindan retroalimentación sobre qué tan efectivo es nuestro currículo, el enfoque está en dar una formación integral académica y en valores”, señala, y agrega que otro tema clave son los profesores.

En eso coincide Liliana Arango, rectora del colegio Santa Francisca Romana. Para ella, el secreto es la calidad docente y, por eso, dice que buscan personas formadas en pedagogía, que se actualicen permanentemente y les ofrecen un clima laboral estable. “La excelencia de los docentes es incluso más importante que el bilingüismo”.

Henry David Romero, rector del Liceo Campo David también insiste en la calidad docente y en ofrecerles a los profesores buenas condiciones laborales, pues en muchos colegios privados (dado que en los públicos el sistema es diferente), los emplean solo por 10 meses, con contratos a término fijo o incluso por prestación de servicios.

Para María Isabel Lizárraga de Fandiño, del Liceo Navarra, el quid está en enseñarles a los alumnos a pensar y a poner el conocimiento en contexto, “que cuando hablen es porque lo han pensado y no porque lo aprendieron de memoria. Eso se borra y no sirve en los tiempos actuales en los que a los jóvenes el mundo se les quedó pequeño”.

Pero, más precisas que las opiniones de los rectores, son quizás las de sus alumnos quienes, con su vida, pueden explicar por qué sus colegios son los mejores de la década. 

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