| 8/21/2013 6:00:00 PM

El ocaso del Grupo Cafetero

El Banco Cafetero, la Flota Mercante Grancolombiana, Concasa y la aerolínea Aces hicieron parte del todopoderoso y hoy desaparecido Grupo Cafetero.

El café no sólo fue el producto más importante en la economía del país durante buena parte del siglo XX. También fue el promotor de uno de los grupos más poderosos del país. Las inversiones acumuladas por el Fondo Nacional del Café, en 70 empresas de diversos sectores durante décadas, llegaron a conformar uno de los conglomerados económicos más influyentes en los años 80.

Sin embargo, el 12 de noviembre de 1997, con la firma de un nuevo contrato de administración del Fondo Nacional del Café entre la Federación Nacional de Cafeteros y el gobierno nacional, comenzó un proceso gradual de desinversión que derivó en el fin del Grupo.

“Hay que dejar la nostalgia y pensar más en el futuro”, dice Juan Camilo Restrepo, exministro de Hacienda y Agricultura, tras advertir que esa fue la orientación recibida en 1988 para que la actividad del Fondo, según lo suscrito en los contratos y ordenado por la Contraloría, se fuera concentrando en sus funciones vocacionales.

Desde 1940, la Federación Nacional de Cafeteros administra los dineros del Fondo provenientes del trabajo de miles de cultivadores de café, con el objetivo de garantizar el precio del grano en la época de ‘vacas flacas’.

Con los recursos del Fondo, Federacafé fundó compañías como la Flota Mercante Grancolombiana, el Banco Cafetero, la corporación de Ahorro y Vivienda, Concasa; la Compañía Agrícola de Seguros; Almacafé y la Aerolínea Aces, entre otras, todas ellas fusionadas, vendidas o en liquidación.

“Creo que fue una decisión acertada en el sentido de que el Fondo salió de inversiones malas y liquidó otras buenas como la de Agrícola de Seguros”, comenta Restrepo.

Del Grupo Cafetero solo queda ahora el recuerdo. En 1996 vendió la Flota Mercante; en 1999 el gobierno nacionalizó el Banco Cafetero, que posteriormente liquidó y vendió en 2006 al Grupo Bolívar, mientras que Aces fue vendida a Avianca para crear la Alianza Summa, que posteriormente fracasó.

Para muchos, en la actual crisis de los cafeteros, expresada en marchas y protestas, es más estratégico invertir excedentes en estabilización de precios que en compañías. Actualmente, 95% de lo que produce una libra de café se dedica a regular el precio interno y el otro 5% financia las demás labores promocionales del Fondo. “No veo condiciones para intentar armar un grupo con base en inversiones en otros sectores, así tengan una relación indirecta con el café”, concluye Restrepo.
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