| 11/25/2012 6:00:00 PM

El heredero - Felipe Palacios - Colegio Ciedi

Con 35 años, es uno de los rectores más jóvenes del país y un convencido de las bondades del Bachillerato Internacional.

En 1977, mi mamá, Clara Gutiérrez de Palacios, que venía de ser educadora de varios de los colegios más prestigiosos del país, arrancó con un jardín infantil en Niza 8. Su idea era cambiar el concepto de educación masificada a una personalizada, que desarrollara tres aspectos fundamentales del ser humando: cognitivo, emocional y físico.

Cuando empezó a crecer su preescolar, los padres le pidieron que siguiera educando a sus hijos y fue abriendo un curso cada año. En 1982 llegamos a nuestra sede actual en Cota y nuestro nombre pasó a ser el de Centro Integral de Educación Individualizada. La primera promoción fue en 1991 y yo soy egresado.

Desde 1998 cambiamos a colegio bilingüe y a calendario B. Paramos por seis meses para que los mayores se equipararan en inglés. En 2003 entramos en el programa de Bachillerato Internacional (IB por su sigla en inglés) y logramos acreditar los tres programas que ofrece: escuela primaria, que va de preescolar a quinto; luego el programa de años intermedios, de sexto a noveno y, el último, que es el diploma o bachillerato internacional.

El IB inició en Ginebra, Suiza, tienen procesos de acreditación que se revisan cada cinco años y exige altos estándares a nivel de capacitación docente, lo que le permiten al profesor profesionalizarse. Eso hace que los docentes busquen quedarse en el colegio, pues ven opciones de desarrollo profesional.

En Colombia hay 30 colegios que tienen al menos uno de los tres programas de IB internacional acreditado y hay 7 que tienen los tres acreditados. En Latinoamérica la mayoría de los colegios con este programa son privados, aunque en Ecuador y Costa Rica están pasando a los colegios públicos al IB para subir el nivel.

Cada programa del IB culmina con una prueba. En los dos primeros niveles se hace internamente y el diploma se envía al exterior y allá se califica. Los alumnos tienen más cantidad de horas de clase. Todos nuestros estudiantes presentan el diploma. El promedio mundial de obtención es de 76% y nosotros tenemos 82%.

A diferencia del Icfes, el diploma del IB se toma en cuatro días de exámenes, que son de mayor complejidad que las pruebas Saber. Estas no nos obsesionan, porque no formamos a los niños para un examen de Estado, sino para aplicar conocimiento en un contexto real.

Las pruebas del Icfes han evolucionado. Dejaron de ser memorísticas para pasar a evaluar habilidades de pensamiento. Las veo como pruebas de calidad bien estructuradas comparándolas con pruebas estandarizadas como las de Estados Unidos.

No me aventuro a criticar, pues pese a las falencias de las pruebas de Estado, hoy están formulando preguntas mejor enfocadas para evaluar las habilidades de pensamiento. Además, son necesarias, pues debe existir alguna forma de hacerle seguimiento a la población estudiantil.

Las especulaciones de que el inglés de calendario A es más fácil que el de calendario B no las he comprobado. Tampoco creo que colegios no bilingües superen a los que lo son en el Icfes, la prueba no es así de desatinada.

Tenemos minoría de profesores extranjeros. Y los pocos que trabajan con nosotros los escogemos con mucho cuidado, pues buscamos que tengan experiencia en pedagogía, antes que aceptar extranjeros que andan por Latinoamérica dando clases para financiar su viaje.

No necesariamente los profesores extranjeros garantizan buenos resultados en inglés. Se requiere mapear bien el desarrollo de las lenguas en la población escolar para que cuando se identifique la necesidad de refuerzo ahí sí entre la persona de inglés nativo. Es un apoyo adicional al profesor titular. Lo indispensable es asegurarse de que la competencia lingüística del profesor sea alta.

Que existan algunas instituciones con ánimo de lucro, les permite a los papás exigir un servicio de calidad que cumpla lo que promete. El que busca más resultados financieros va a tener más estudiantes en el aula y menos profesores. Nosotros tenemos 750 estudiantes y una nómina de 72 profesores de tiempo completo. 
                                                            

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