| 7/22/2015 7:00:00 PM

EEB, cambio extremo

Ha invertido más de US$1.800 millones en su expansión. Está en Perú y Guatemala y tiene en la mira a Brasil y México.

La historia de las dos últimas décadas de la Empresa de Energía de Bogotá (EEB) significa realmente un cambio extremo. A mediados de los 90 estaba sumida en una profunda crisis, y luego de una transformación que significó una capitalización por parte de empresas internacionales, la escisión de algunos de sus negocios y un proceso de expansión –en sectores como gas– en mercados externos, la han convertido en una de las joyas de la corona de la capital y del sector energético del país.

Su desarrollo internacional lo inició en Perú, en alianza con ISA, en dos empresas: REP y Transmantaro, que hoy tienen más de la mitad de los activos de transmisión. En Colombia, la EEB se quedó con Ecogas –hoy TGI– y esta empresa se convirtió en su referente de crecimiento también en Perú, donde con Contugas y Cálidad desarrolla planes de expansión que la deben llevar a tener más de un millón de usuarios a 2020. Entre tanto, en Guatemala avanza en la construcción de 850 kilómetros de redes de alta tensión que la convertirán en el principal jugador en ese país.

Las inversiones de la EEB en el exterior suman US$1.810 millones y de los ingresos totales del Grupo, que ascienden a $3,4 billones, cerca de 40% corresponden a las operaciones afuera,
y el Ebitda que generan en el exterior es 13%, que para este año debe aumentar pues entrarán en operación algunos activos en Perú –gas– y Guatemala –transmisión–. En la mira está México, donde TGI busca participar en al menos seis proyectos de transporte de gas, y en Brasil, país al que está ingresando en el negocio de transmisión.

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