| 9/16/2015 7:00:00 PM

La revolución de las "Big Little" colombianas

Estas compañías son el corazón del empresariado nacional y en sus hombros está el 40% de todo lo que produce la economía en un año. Aunque tienen más trabas para operar, el compromiso de sus fundadores las ayuda a sobrevivir y a crecer.

Durante los últimos 15 años, la revista Dinero ha publicado su ranking de las empresas más grandes del país, medidas por su facturación. Los datos provienen de diferentes fuentes, que incluyen casi todas las Superintendencias, la Contaduría General de La Nación y las Cámaras de Comercio. El crecimiento continuo de las empresas hace que cada año sea más difícil clasificar en este escalafón, que en su más reciente versión abarcó firmas con ventas en 2014 de $18.000 millones en adelante.

Esto ha hecho que se quede por fuera un grupo cada vez más grande de compañías nacionales que se esfuerzan tanto o más que aquellas que lideran la tabla y que al igual que las grandes corporaciones hoy deben operar en un entorno económico adverso.

Pese a tener un menor tamaño y mayores trabas para desarrollar su negocio, pues enfrentan más dificultades a la hora de conseguir crédito y no cuentan con los mismos presupuestos de publicidad, las Pymes son el corazón del empresariado nacional y hasta 2013 había 2,9 millones de ellas registradas en las Cámaras de Comercio.

Para destacar el trabajo de estas compañías, que por lo general pasan de agache en los medios, pero que responden por 40% del PIB nacional, en esta edición realizamos nuestro primer ranking de las 500 Pymes de mayores ventas, teniendo como criterio de selección los parámetros establecidos por Ley para definir una pequeña o mediana empresa, así como el de registrar ingresos operacionales inferiores a los $18.000 millones.

A diferencia del escalafón de las 5.000 más grandes, que es liderado por compañías del sector energético (Ecopetrol y la Organización Terpel), en el listado de Pymes la número uno es una compañía agrícola del Valle: La Comercializadora el Forraje S.A. Fue creada en 1992 y se dedica a producir ingredientes para la fabricación de alimentos balanceados para animales. Esto mostraría una mejor foto de la economía nacional, pues si bien los hidrocarburos son grandes generadores de recursos, el agro es mucho más intensivo en mano de obra.

Paralelamente, en el sector de servicios las empresas relacionadas con la actividad financiera (Grupo Sura) y con los servicios públicos (EPM) están muy presenten en el listado de las 5.000, mientras que en el de las Pymes se destacan las firmas de vigilancia y de asesorías.

Además, mientras en las 5.000 están las ensambladoras de vehículos y de motos, en el de las pymes están quienes les fabrican partes y repuestos.


En lo que sí coinciden ambos rankings es en la fuerte presencia de empresas bogotanas, que son el 50% de las más grandes y 46% de las Pymes. En las 5.000, el sector con mayor número de empresas es el de aquellas que se dedican a la ingeniería civil, mientras que en las Pymes son las que comercializan al por mayor maquinaria y equipo.

Vientos de cola


Aunque las pequeñas y medianas empresas son más vulnerables al entorno económico, pues tienen menos capacidad financiera para enfrentar los vientos en contra, como por ejemplo el aumento en sus costos por el encarecimiento del dólar, su menor tamaño hace que se puedan ajustar más rápido que una compañía más grande. De hecho, para algunas Pymes las crisis se vuelven una oportunidad, pues han podido conseguir nuevos clientes, dado que sus tarifas son más bajas.

No obstante, las entidades que hacen radiografías de este pujante sector de la economía muestran que para ellas es más difícil innovar, lo cual es un factor clave para crecer. Esto explica la triste estadística, de que pese a que Colombia es un país de emprendedores, solo 50% de sus micro, pequeñas y medianas empresas sobreviven el primer año y únicamente 20% al tercer año.

Un estudio de la Universidad EAN hace seis recomendaciones para mejorar la innovación y, por ende, la supervivencia de las Pymes: asociatividad, comunicación e información; buen manejo de la cultura organizacional; tener un direccionamiento estratégico claro, al igual que una buena gestión financiera, todo esto de la mano de inversión en desarrollo y tecnología.

Otra característica de las Pymes es que mayoritariamente sus dueños son sus mismos gerentes, lo que hace que tomen decisiones más emotivas que el administrador profesional, pero que al mismo tiempo trabajen mucho más comprometidos por sacar su empresa adelante. Son firmas familiares, pero muy pocas tienen protocolos que aseguren la sucesión y eso dificulta el traspaso a la siguiente generación de propietarios.

Pese a estas dificultades, muchas Pymes van marchando poco a poco para subir de categoría. Al analizar las cifras de los últimos 10 años publicadas por la Superintendencia de Sociedades, de las 500 empresas que clasificaron al ranking, 171 ya reportaban sus datos desde 2005. De ellas, diez tienen crecimientos de más de 1.000% en sus ventas. El caso más destacado es la tolimense Valta & Cía., que pasó de facturar $170 millones en 2005 a $17.647 millones el año pasado. Su negocio es el comercio de materias para la construcción y ferretería.

Otra que dio un salto gigante es Distriservices S.A., que ofrece servicios de logística en varias zonas francas del país, que pasó de vender $207 millones en 2005 a $16.788 millones el año pasado.

Encuestas como las que realizan Anif y Fedesarrollo muestran que las Pymes están preocupadas por los mismos temas que las grandes, razón por la cual la desaceleración económica, la devaluación, el contrabando y los mayores impuestos las tienen hoy con mayor pesimismo. No obstante, el compromiso de sus fundadores y de sus hijos es una garantía de que muchas de las actuales Pymes serán las grandes corporaciones de mañana.



Buen año

Aunque desde el año pasado se empezó a sentir la desaceleración de la industria y el precio del dólar arrancó a subir desde el segundo semestre, las pymes incluidas en este ranking registraron un fuerte incremento de sus ventas de 2014 (23%), muy por encima del crecimiento del PIB, que fue de 4,6%. En total la facturación de las 500 empresas analizadas alcanzaron los $8,2 billones. Los dos sectores que más aportaron a dicha cifra fueron el comercio, con $3,1 billones y la industria con $1,6 billones.

La firma antioqueña Bodegas Alicante, que produce vinos y aperitivos, su paisana Unicom SAS, que comercializa maquinaria y equipos y la bogotana Inversiones la Peluza, que vende combustibles, son las tres empresas de la muestra que más aumentaron su facturación entre 2013 y 2014.

En lo que respecta a las utilidades, de las 500 solo 47 registraron pérdidas, el resto tuvieron un saldo positivo. Aquí se destaca la filial colombiana de la ecuatoriana Tesca Ingeniería, que ofrece servicios petroleros y que registró ganancias de $6.102 millones.

Otro aspecto para destacar de las pymes nacionales es que están entre las que más se arriesgan a la hora de exportar, pues hoy venden al exterior productos tan variados como máquinas para hacer empanadas o servicios como animación infantil.

Sin ser ajenas a la incertidumbre que vive hoy el país, pero con ganas de seguir haciendo crecer sus empresas, los empresarios de este sector tienen en sus hombros la responsabilidad de continuar fortaleciendo la clase empresarial colombiana.

Las 50 pymes más vendedoras





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