| 5/23/2012 6:00:00 PM

Como pez en el agua

Una de las mayores responsabilidades empresariales en Colombia es ser el gerente de EPM, el segundo grupo en tamaño del país. Dinero vio en vivo y en directo cómo Juan Esteban Calle asume ese nuevo reto.

Cuando Medellín todavía duerme, Juan Esteban Calle, quien llegó este año a la gerencia de Empresas Públicas de Medellín (EPM), ya había empezado la jornada. A las 5 de la mañana está, junto con el equipo de natación de la empresa, en la piscina olímpica del complejo Atanasio Girardot y durante cerca de una hora practica los diferentes estilos, siendo siempre el líder del grupo.

“Tiene una gran resistencia, siempre está adelante. Lo conocí hace cerca de 30 años, cuando en su juventud fue campeón nacional de natación, rompió varios récords y llegó a la selección Colombia”, dice Juan Cruz, entrenador en el complejo deportivo.

Esta actividad la combina durante la semana con el atletismo y el ciclismo, lo que lo convierte en un deportista de alto rendimiento. “Es mi terapia. Todos los días practico alguna de estas disciplinas porque me prepara para el día y me da una infinita tranquilidad”, le cuenta Calle a Dinero. La revista lo acompañó durante parte de su jornada el pasado 17 de abril.

Hacia las 6:30 de la mañana, Calle llega a su oficina ubicada en el piso 13 del edificio inteligente. Antes de las 7 a.m. ya está al frente de su computador revisando documentos.

Es introvertido, poco amigo de los cocteles y las corbatas, pero muy riguroso en el análisis y en la toma de decisiones. Administrar EPM es todo un reto, pues es la segunda empresa del país, con ingresos que en 2011 superaron los US$6.000 millones, de los cuales 25% provienen de filiales internacionales en Centroamérica; la firma dejó una utilidad neta de US$800 millones y cuenta con más de 5,1 millones de clientes.

Estudió administración de negocios en la universidad Eafit y realizó un MBA, con énfasis en finanzas y economía de negocios, en la Universidad de Chicago.

Se desempeñó como Secretario de Hacienda de la Gobernación de Antioquia y desde 2007 residía en Canadá, donde trabajó primero como consultor independiente, luego como director de inversión extranjera de Proexport y desde 2010 en calidad de asesor de inversiones en el Banco de Montreal Nesbitt Burns.

Al terminar su desayuno, lo esperaba una reunión a pocas cuadras de su oficina en una sala del Palacio de Exposiciones. Como cualquier parroquiano, salió sin escoltas y acompañado por Rubén Darío Avendaño, un funcionario de la entidad.

En la reunión lo esperaban cerca de 25 trabajadores de EPM que hacen parte de las juntas directivas de las diferentes empresas en que la compañía tiene participaciones en aguas, energía o gas. Por cerca de dos horas, escuchó a cada uno de ellos y, posteriormente, trazó los lineamientos para buscar más eficiencias en las empresas, generar mayores economías de escala y definir el modelo a futuro para atender los diferentes mercados.

Y esa ha sido gran parte de su estrategia en los primeros meses al frente de EPM: escuchar y trazar el rumbo de crecimiento. La firma antioqueña se ha convertido en uno de los íconos de las empresas públicas en Colombia. De hecho, en 2011 EPM cumplió –cuatro años antes de lo previsto– la megapropuesta de alcanzar ingresos por US$5.000 millones.

Al retornar a su oficina, Calle recibió a Jesús Arturo Aristizábal, director de energía de EPM, quien le informó que se habían presentado cuatro propuestas para la construcción de las obras principales del proyecto hidroeléctrico de Ituango.

Esta es una de sus principales tareas: sacar adelante esa obra, hoy por hoy el proyecto de infraestructura más grande del país, cuyo costo total asciende a los US$5.500 millones y que debe estar listo en su primera etapa en 2018 y la segunda en 2022.

A su llegada a EPM, Calle se encontró con algunas dificultades en este sector: una, la suspensión indefinida de Porce IV por invasión de los predios y, dos, la amenaza de que esta situación se repita en Ituango. “El proyecto va avanzando sin retrasos, aunque hemos tenido incidentes de orden público que no dejan de preocupar. Sin embargo, en Ituango estamos viendo que las comunidades entienden los beneficios del proyecto”, asegura Calle.

Luego de la reunión sobre Ituango, ingresaron al despacho de la gerente general, Inés Helena Vélez Pérez, gerente del negocio de gas de la empresa, y el Alcalde de Santa Fe de Antioquia, para buscar mecanismos que permitan desarrollar este servicio en dicho municipio. “Este es otro gran reto de la administración, agrega Calle. En gas, EPM tiene una participación de mercado inferior al 10%, pero creemos en el negocio y esperamos aumentar nuestra presencia en él”.

El tercer reto es avanzar en la internacionalización de la compañía que ya tiene presencia en Guatemala, El Salvador y Panamá, básicamente en negocios de distribución de energía. “Nuestra meta es consolidar a EPM como una multilatina con la entrada a mercados como Brasil, México, Chile y Perú. Ahora vamos a redefinir la mega y uno de los factores, como multilatina, es avanzar en el ranking de las compañías más grandes de América Latina, pues en este momento estamos en la posición 130. Los ingresos que vienen de afuera, y hoy pesan 25%, deben participar en al menos 50% en los próximos años”.

Dentro de la estrategia, EPM busca desarrollar los negocios de energía eléctrica, aguas y gas. En México, la empresa abrirá una oficina que monitoreará las oportunidades que se presenten, mientras desde Colombia estará atenta a cualquier negocio en el resto de la región.

Además, en su plan de crecimiento este grupo está analizando otras opciones de nuevos negocios, como la generación de gas sintético, concesiones viales y transporte de gas y petróleo, hasta manejar el aseo, le dijo Calle a Dinero al finalizar su jornada.

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