| 4/3/2014 5:00:00 AM

El nuevo cacao

Así llegó Carlos Ignacio Gallego a ser el nuevo presidente de Nutresa, pilar del Grupo Empresarial Antioqueño.

Un hombre hecho a pulso acaba de llegar a la cima del mundo empresarial colombiano. Carlos Ignacio Gallego, ingeniero civil y máster en administración de Eafit, ha sido nombrado presidente del poderosísimo Grupo Nutresa, cargo que ocupa desde hace dos días. Gallego hizo su carrera en las empresas del grupo y ahora deberá conducir a Nutresa hacia el reto más ambicioso en su historia: duplicar su nivel de ventas para el año 2020.

Nutresa se ha comprometido ante sus accionistas con la meta de duplicar sus ventas, pero esto no será nada fácil. El conglomerado es la cuarta empresa en capitalización bursátil en América Latina en el sector de alimentos y registró el año pasado ventas por más de $6 billones. Sus productos llegan a 70 países, tiene redes de distribución directa en 13 de ellos y plantas de producción en 10. Según la Bolsa de Valores de Colombia, la firma vale $12 billones (unos US$6.000 millones). Nutresa le da trabajo a un ejército de 36.000 personas. Si se quiere lograr el objetivo, las ventas que genera esta complejísima operación tendrán que crecer a un ritmo sostenido de 11% al año a partir de 2014.

En un país donde todo el mundo espera que los presidentes de las grandes empresas salgan de la entraña de la clase dirigente, el nombramiento no deja de sorprender. Gallego no viene de una familia adinerada y no es hijo del privilegio. “Las dos abuelas de él eran maestras de escuela”, recuerda Héctor Arango, quien fue jefe de Gallego en Nacional de Chocolates. Según Arango, Gallego es un hombre sencillo y trabajador. “Es hijo de un abogado de la Universidad de Antioquia y su mamá es ama de casa. Tiene dos hermanas menores. Isabel Cristina, su esposa, es hija de un ingeniero geólogo y de petróleos de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional”, explica. Su círculo cercano está compuesto por amigos de toda la vida y su actividad social tiene poco que ver con las páginas sociales. Por primera vez en casi cuatro décadas, uno de los hombres fuertes del GEA proviene de la clase media.

En suma, Gallego es prueba viviente de la importancia que el Grupo Nutresa da a sus políticas de formación de gente. Él mismo lo expresa así: “Lo interesante es que un grupo de estos permite el desarrollo profesional y personal. En estos 23 años he tenido la oportunidad de conocer la empresa desde sus distintas facetas; así me fui preparando para asumir retos mayores. Cuando vi que buscaban no solo un experto en alimentos sino un líder integral, me di cuenta de que el mismo grupo me había formado para poder hacerlo”.

El desafío que le espera es extraordinario. Nutresa ya tiene experiencia en eso de duplicar las ventas en corto tiempo; sin embargo, lograrlo será más difícil a medida que la base de comparación aumente.

Hace 10 años, en 2004, el grupo vendía cerca de US$820 millones al año. Esto ya ubicaba a Nutresa entre los grandes conglomerados colombianos. Para 2007 había duplicado su tamaño y facturaba US$1.660 millones, después de la adquisición de Pastas Comarrico, Setas y Meals en Colombia, la compra de las plantas de Nestlé y galletas Pozuelo en Costa Rica, y el despegue de la distribuidora Cordialsa en los mercados internacionales. Entre 2007 y 2013 el grupo volvió a duplicar su tamaño (las ventas en dólares del año pasado fueron de US$3.132 millones), tras las adquisiciones de Good Foods en Perú, Fehr Hodings en Estados Unidos, Helados Bon en República Dominicana y Tresmontes Luchetti en Chile (tan solo esta última empresa había facturado US$440 millones en 2012).

En la última década Nutresa ha venido perfeccionando sus capacidades para el mercadeo, el manejo de marcas, la distribución, la innovación en productos y las adquisiciones, construyendo al mismo tiempo una plataforma operativa internacional de creciente complejidad y sofisticación. Gallego no solamente deberá demostrar que él es el hombre indicado para el cargo, sino además probar que la plataforma internacional de Nutresa, construida a lo largo de más de una década de trabajo arduo y consistente bajo el liderazgo de Carlos Enrique Piedrahita, está lista para asumir este desafío de crecimiento acelerado. Al conglomerado, fundado en 1920, le tomó 93 años llegar a vender US$3.000 millones. Ahora tiene que encontrar la manera de sumar otro tanto a sus ventas en solo 7 años. Gallego será el timonel.

¿Y cómo es él?

Carlos Ignacio Gallego se describe a sí mismo de esta manera: “Una persona nacida en Medellín, en 1964; un ingeniero civil de la Universidad de Eafit, casado con una ingeniera mecánica dedicada hoy a la joyería; padre de 2 niñas de 7 años (mellizas). Un enamorado de la naturaleza, de los animales, de la literatura, de las trovas y, además, una persona que disfruta intensamente del tiempo con su familia”.

Según Héctor Arango, todo en la vida de Gallego gira en torno a su familia, su esposa (a quien conoció mientras ella era practicante en Nutresa), sus hijas, sus padres y sus hermanos y también sus suegros. “Estos dos grupos conforman una familia en donde Carlos Ignacio es centro y líder”, señala Arango.

Gallego participa del Centro de Fe y Culturas de los jesuitas en Medellín, que se ofrece como “una fundación que promueve la reflexión y las acciones para superar la crisis ética de la sociedad, desde el reconocimiento de la dignidad de todos”. Además, forma parte del Consejo Directivo de la Institución Universitaria Pascual Bravo, a donde llegó por cuenta de la invitación del actual Gobernador de Antioquia y exalcalde de Medellín, Sergio Fajardo.

El sacerdote jesuita Horacio Arango Arango, rector del Colegio San Ignacio y fundador del Centro de Fe y Culturas, asegura que Gallego es un hombre inquieto por los proyectos de “tipo altruista, con una mirada esperanzada sobre el ser humano, conocedor de la historia de lo religioso y de los asuntos de la Iglesia y del humanismo”.

Gallego se declara un lector empedernido. “Leo dos libros a la semana”, explica. Hoy tiene en su mesa de noche Dos días de mayo, del autor español Jordi Sierra I Fabra, y La alegría del Evangelio, del papa Francisco I, también jesuita. Aspira a que sus nuevas responsabilidades no vayan a interrumpir la sana costumbre de leer, no solo temas de liderazgo, sino también literatura pura.

El nuevo presidente de Nutresa dice que su ejercicio favorito es caminar y que le encuentra placer a la tradición legendaria de trovar. Ha sido varias veces jurado del Festival de Trovadores de Antioquia y recordó que hasta trovó en inglés, durante importantes reuniones de negocio en el exterior.

Entró a trabajar a Nacional de Chocolates en 1991 como ingeniero de planeación técnica y su primera etapa en la empresa estuvo consagrada al tema de la operación en planta. Ocupó todos los cargos en esa línea, desde jefe de producción hasta vicepresidente industrial. En el año 2006, Carlos Enrique Piedrahita lo invitó a dar un giro en su carrera para encargarse de la Fundación Nutresa.

También fue encargado de crear Servicios Nutresa, una empresa fundada para manejar la operación de servicios compartidos de todo el grupo. Su experiencia en Servicios sería decisiva para Gallego, pues hoy esta empresa se ha convertido en el gran facilitador de las operaciones del Grupo en el ámbito internacional. En palabras del propio Gallego, “es una plataforma de crecimiento acelerado porque, cuando hacemos adquisiciones, estas se pueden ‘enchufar’ muy fácilmente a las operaciones”. Luego fue vicepresidente de la región sur de Nutresa (Venezuela, Ecuador, Perú y Chile), donde participó activamente en la adquisición de Tresmontes Luccheti.

Así, antes de llegar a la presidencia, Gallego hizo un largo recorrido a través de las distintas firmas del Grupo. Su experiencia en manufactura fue complementada por un extenso trabajo en servicios y logística, y luego en mercados y adquisiciones internacionales. Sin duda, sería difícil encontrar otra persona que reúna la suma de experiencia y carácter que se requiere para liderar la nueva etapa de Nutresa.

El reto

La gran pregunta es si las metas para 2020 se podrán lograr fundamentalmente a partir de crecimiento orgánico, o si continuarán las adquisiciones.

Debido a su gran tamaño, el crecimiento orgánico es todo un reto. Nutresa realiza compras cada año por $3 billones. Tan solo en materias primas adquiere cerca de $1 billón en café, cacao, trigo, azúcar y grasa, entre otros. “En el mercado de café interno tienen casi la mitad en volumen y precio, así que es un actor principal”, explicó un trader de commodities. Al año se negocian en el mercado interno colombiano entre 1,4 millones y 1,6 millones de sacos de café. Nutresa se queda con más de 600.000. El año pasado compró 630.000 toneladas en commodities. La empresa tiene toda una estrategia para enfrentar la volatilidad en los precios de estos productos y ha creado su propio índice de materias primas.

En empaques, Nutresa es un cliente premium para todos los proveedores que existen en el país. Una fuente del sector de la industria gráfica señaló que tan solo la licitación para la fabricación de plegables (que son apenas una clase de empaques para sus productos) mueve $23.000 millones. “Es un negocio que todos quieren tener. Todos quieren la cuenta de Nutresa en su portafolio”, señaló.

El crecimiento se hace más difícil con el tamaño, no solamente porque aumenta la base de comparación, sino porque los rivales son cada vez más pesados y poderosos. Nutresa se enfrenta en América Latina a gigantes como Nabisco, Pepsico y Cadbury Adams. Los escenarios en que se mueve la compañía son de grandes ligas, donde se da una guerra sin cuartel por ganar las preferencias del consumidor. De hecho, esos gigantes siguen buscando a toda costa generar economías de escala, como lo demuestra la adquisición que hizo Kraft de Cadbury en 2010, una de las mayores en la historia del sector, por US$20.000 millones.

Nutresa buscará explorar más a fondo los mercados en los que ha ingresado y también desarrollar nuevas geografías. En este último tema se destaca la alianza estratégica con Mitsubishi para comercializar café en el sudeste asiático. En cuanto a lograr un mayor crecimiento en los mercados donde ya opera, este deberá provenir en su mayor parte de los mercados internacionales, pues en Colombia la mayoría de las marcas de Nutresa ya tienen participaciones de mercado muy altas (73% en cárnicos, 55% en galletas, 67% en golosinas de chocolate, 56% en café tostado, 51% en pastas). La empresa no podría aspirar a crecer a tasas de 11% en Colombia sin saturar en pocos años los mercados de sus productos.

Gallego estima, sin embargo, que Colombia y los países en los que opera Nutresa se caracterizan porque se encuentran en procesos de crecimiento rápido, donde gran número de personas están accediendo a las clases medias y, por ende, al consumo de productos que antes estaban fuera de su alcance. Al mismo tiempo, los estratos que tienen mayor ingreso van cambiando sus hábitos y se abren al consumo de productos más sofisticados y más afines a los temas de salud y nutrición.

Por estos motivos, la mejora de la productividad y la innovación son temas críticos. En cuanto a productividad, Servicios Nutresa juega un papel de primera línea, pues se desempeña como facilitador en proyectos de abastecimiento global que representan millones de dólares para el grupo. La meta concreta es alcanzar un incremento anual de la productividad de 5% y, afirma Gallego, “lo venimos logrando, porque en los últimos tres años la productividad del grupo ha mejorado 15%”.

En el frente de innovación, el objetivo es desarrollar variedades de productos y extensiones de marca que permitan expandir los mercados a partir de las demandas de clientes en segmentos específicos. En este frente, por ejemplo, Tresmontes Lucchetti tiene desarrollos muy interesantes en el tema de bebidas en polvo, donde ha logrado posicionar un concepto premium que le ha permitido ser líder en Chile y número dos en México. Uno de los mayores aportes de la compra de esta empresa es precisamente sus resultados en innovación en este frente. Hace poco lanzaron en Chile, por ejemplo, la primera bebida en polvo con cero huellas de carbón.

En cualquier caso, el potencial de crecimiento está en el frente internacional. Algunos de estos productos innovadores para segmentos premium probablemente tardarán en llegar a Colombia, pues la prioridad es acelerar el desarrollo en aquellos países donde estos segmentos ya tienen un tamaño grande, como Chile y México.

En palabras de Gallego, las prioridades para la expansión internacional están en países donde “Primero, hay mercados y categorías con crecimientos buenos; segundo, existan garantías para que se desarrolle la actividad empresarial; y, tercero, donde podamos aplicar las capacidades del grupo. Allí donde se combinan estas tres condiciones, estamos estudiando posibilidades. No descartamos hacia futuro mirar otros, pero por ahora hay muy buenos prospectos en países donde ya estamos y se combinan las tres condiciones”.

En este escenario, los temas relacionados con salud y nutrición incrementan su importancia. Los gobiernos están más estrictos frente a fenómenos como la obesidad y las enfermedades asociadas a los malos hábitos de consumo de alimentos. Cada vez hay más regulación anti-obesidad, como lo demuestran los casos de México y Chile, mercados donde el consumidor es más consciente de que los excesos de chocolate, harinas, grasas y azúcar en la dieta pueden generar problemas de salud. Esas son las materias primas de los productos del conglomerado colombiano.

Respecto a la posibilidad de que ocurran nuevas adquisiciones, Gallego se muestra discreto. Por una parte, afirma que hay un amplio terreno todavía para explotar sinergias en las adquisiciones ya realizadas. La capacidad innovadora y la red de distribución de Tresmontes Lucchetti, por ejemplo, ofrecen potencial al integrarlas completamente a las operaciones del grupo. En cualquier caso, afirma Gallego, en este momento Nutresa podría disponer de US$300 millones en caja para adquisiciones, “pero hay muchísima más capacidad, que obviamente uno solo la tocaría cuando tuviera la oportunidad completa”.

Nutresa le apuesta a que Carlos Ignacio Gallego es el hombre para liderar su destino en este momento histórico del desarrollo del grupo. Muchos creen que la decisión es acertada. Alguien que lo conoce bien señala que Gallego “es un tipo que tiene tres cosas fundamentales. La primera es la capacidad de ver hacia futuro y de anticiparse. Eso le será muy útil en su nuevo cargo. La segunda es su capacidad para comprender el ADN del grupo. Él entiende claramente cómo es la manera de hacer negocios y de funcionar que tienen el GEA y los empresarios del mismo. Los empresarios paisas no son muy dados a exponerse, son austeros, discretos y no alardean. No les interesa la figuración pública, salvo que sea necesario, y no son arrogantes. Gallego entiende el tejemaneje de hacer negocios dentro del GEA y lo que se necesita para lograr que las cosas ocurran. La tercera condición es su calidad humana. En estos empresarios paisas es muy importante el día a día de las relaciones humanas, los detalles en las cosas más chiquitas, la forma como enfrentan los dilemas éticos, la intransigencia frente a la corrupción. Todo eso es fundamental para ellos. Gallego entiende esto y él es así también, está cortado por la misma tijera”.

Carlos Ignacio Gallego conoce a Nutresa como la palma de su mano. Nutresa lo conoce y confía en él. El nuevo cacao colombiano está nombrado y con él se inicia una nueva etapa para una de las grandes empresas de Colombia y América Latina.
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