| 7/8/2015 7:00:00 PM

Beneficiarios de Colfuturo agobiados por el dólar

Los beneficiarios de Colfuturo están contra las cuerdas por cuenta de la devaluación del peso. Se buscan salidas.

Un grupo importante de estudiantes que se han beneficiado de los programas de becas de Colfuturo le debe a esta institución cerca de US$42 millones. Por cuenta de esta deuda y la devaluación del peso, que ha llevado la cotización del dólar desde los $1.800 hasta los casi $2.700, muchos de estos estudiantes están recibiendo un duro golpe en sus finanzas.

El problema ya ha llegado a oídos de Jerónimo Castro Jaramillo, director ejecutivo de Colfuturo, quien busca salidas para estas personas que hoy están hasta el cuello con una deuda que, por lo visto en las últimas semanas, va a seguir subiendo, pues el dólar no da muestras de querer bajar.

La situación es compleja para los beneficiarios de un programa que ha mostrado a todas luces ser exitoso (ver recuadro). Lo peor, las salidas no son obvias. Colfuturo tiene que manejar su programa en dólares, pues los beneficiarios básicamente lo que hacen es viajar a otro país a tomar cursos de formación en posgrado. La entidad, por otra parte, no puede pensar en una condonación de deuda, pues las reglas de las becas de estudio implican ya una condonación en caso de que el estudiante vuelva al país a aplicar sus conocimientos. Tampoco es posible buscar coberturas contra la variación del dólar, ya que los créditos ofrecidos tienen una vigencia que podría llegar hasta 10 años: no hay una compañía que ofrezca un producto de cobertura para esta clase de operaciones.

Castro explica que “ese es un tema que nos tiene muy preocupados, pues todo el interés de Colfuturo es que el programa funcione bien para los estudiantes. La raíz de la dificultad es que el crédito se desembolsa en dólares y queda denominado en dólares, porque los estudiantes que están haciendo sus estudios necesitan recibir sus giros en una moneda fuerte. Tenemos estudiantes en cerca de 40 países distintos y no podemos girar en la moneda de cada país: dólares australianos, francos suizos, etc. Tenemos que girar en dólares”.

De acuerdo con Castro, Colfuturo no desembolsa los créditos a cada estudiante en un solo pago, sino que necesita hacer diferentes pagos a lo largo de la operación: a veces es para pagar universidades, otras, para los gastos de sostenimiento de los estudiantes, etc. Por eso, es fundamental que los egresos de la entidad estén denominados en dólares para que los balances no sufran las fluctuaciones en la cotización de la divisa.

Esto es lo que hace inviable que se definan los créditos a tasa variable. Si eso fuera así, hoy el problema sería para los estudiantes que están en el exterior y deben recibir sus giros para manutención. Básicamente, hoy debería girárseles menos dólares a cada uno, pues si el crédito fuera en pesos, la devaluación lo habría reducido igualmente en 30%. Así, esas personas tendrían un problema para poder seguir sus estudios.

Actualmente hay en el exterior 2.142 estudiantes. Adicional a ellos, otros 698 no han entrado todavía a cartera, pues cuentan con periodos de gracia o están en prácticas profesionales en el exterior. Finalmente, hay 2.112 amortizando deuda y de esos hay unos pocos terminando y otros 1.100 estudiantes de promociones más cercanas que apenas están entrando a pagar su deuda.

“La solución es complejísima. Colfuturo no les puede cambiar las condiciones que se establecieron. Ese costo no lo podemos asumir nosotros. Institucionalmente implicaría que no podría irse una cantidad de estudiantes”, explica el funcionario.

Actualmente la cartera neta de beneficiarios es US$127 millones, sin condonación. Se condona parte de la deuda cuando regresan al país, lo que ocurre con 45% de la cartera. Los estudiantes que están pagando actualmente adeudan unos US$42 millones. Esos son los del problema y los que vienen (es decir que empiezan a pagar su cartera en los próximos meses) van a enfrentarse a un problema parecido.

La salida propuesta por Colfuturo es refinanciar con el sistema bancario colombiano contratando créditos en pesos, y con tasas mucho más bajas y plazos más largos. Así se podría “congelar” el monto del crédito y desatarlo de la tasa de cambio, que está mostrando enorme volatilidad.

“Lo que hemos explorado nos da para pensar que podemos llegar a tasas muy bajas”, agrega Castro.

Esta salida es la más efectiva, pues la otra opción sería esperar que el dólar cayera de precio. Incidir sobre el mercado del dólar no está en manos ni de los estudiantes deudores ni de Colfuturo. “Nos tocaría esperar a ver si Grecia cumple sus obligaciones, a que Colombia encuentre nuevos yacimientos petroleros, a que la Reserva Federal decida algo sobre sus tasas de interés”, señala Castro, tratando de mostrar la impotencia de la institución y los estudiantes frente a este problema.

Los becarios del programa siguen insatisfechos y esperan otras respuestas. Por ejemplo, Diego Acosta realizó una Maestría en Ingeniería Química Avanzada en la Universidad de Birmingham y empezó a cancelar su crédito en febrero de 2014. “Yo tengo una ventaja porque la compañía para la que trabajo me apoyó mucho: me dio una licencia, así que cuando volví tenía mi puesto asegurado y además me prestó otra plata, prácticamente a tasa cero. Eso hizo que el crédito con Colfuturo no fuera muy alto”.

A pesar de ello, la deuda y la cuota le han aumentado considerablemente. Acosta paga US$250 mensuales: en febrero del año pasado empezó pagando $580.000 y ahora ya va en $670.000.

Acerca de la propuesta de Colfuturo, señala que es una salida “facilista”, porque si los deudores reestructuran la deuda en dólares y la cambian por una en pesos, “van a terminar pagando una deuda 34% más cara de la que tenían inicialmente”. La deuda actual de Acosta es de US$8.655 que valían al comienzo de 2014 unos $17 millones y hoy ya son $22,8 millones.

El golpe para este grupo de estudiantes demuestra los desafíos que abre a la economía colombiana la nueva situación de devaluación de su moneda. La pregunta que queda en el aire es ¿cuál será el impacto que están sintiendo otras personas y empresas que han adquirido créditos en el exterior? Al primer trimestre de este año, el total de la deuda externa colombiana alcanzó los US$106.305 millones. De ese total, US$42.772 corresponden a deuda privada. Por cada peso de devaluación, el saldo de deuda de las empresas y las personas naturales aumenta $42.000 millones.

El caso de Colfuturo genera preocupación por lo que puede estar pasando con los balances y los flujos de caja de muchos colombianos. Lo más preocupante es que soluciones fáciles no hay. Mientras el dólar siga caro, serán muchos los lamentos que se van a escuchar. En materia de devaluación, esa es la otra cara de la moneda.

Éxitos del programa

Colfuturo ha logrado establecer un programa exitoso de becas para estudiar en el exterior. De hecho, en su más reciente convocatoria logró un récord: se presentaron 2.623 aspirantes y fueron escogidos 1.509. Estos estudiantes recibirán US$53 millones para hacer estudios en Estados Unidos (327), Reino Unido (308), Alemania (191), España (113), Francia (111) y Holanda (103), entre otros.

La mayor parte de ellos quiere estudiar ingeniería, Administración, Derecho, Arquitectura, Arte y Ciencias Agropecurias.

Los resultados muestran que programas como estos son necesarios para que más colombianos puedan estudiar en las mejores universidades del mundo.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?