| 5/23/2012 6:00:00 PM

¡Azúcar!

El Grupo Manuelita lidera la internacionalización del agro colombiano. Al tiempo, los vecinos del cono sur llegan al país en busca de nuevos negocios en la altillanura.

La internacionalización de la agricultura colombiana tiene un símbolo: el Grupo Manuelita. En 1998 llegó a Perú para hacer siembras de caña de azúcar en zonas desérticas; años después, en 2005, a Brasil como socio en un proyecto para producir etanol y con otra iniciativa de siembra de caña. En 2009 inició la producción de espárragos y uvas en Perú y entró a Chile, donde se dedicó al cultivo de mejillones con su filial Mejillones América.

Lo llamativo de este proceso es que cultiva espárragos en el país mayor exportador del mundo de dicho producto, azúcar en el más productivo del planeta y mejillones en una potencia pesquera. El resultado es diversificación en productos y geografías, pero también mejoras de eficiencia en la medida en que puede transferir conocimientos y mejores prácticas de un sitio a otro.

Mientras Manuelita consolida este proceso y se convierte en ícono de estos movimientos, algunos empresarios –locales e internacionales– avanzan con diferentes estrategias para descubrir nuevas fronteras agrícolas. Por un lado, empresarios nacionales buscan asentamientos y abandonan el país. Un dirigente gremial le confirmó a Dinero que algunos floricultores y bananeros están en plan de éxodo y venden sus tierras en Colombia para sembrar en Centroamérica.

Paradójicamente, para los internacionales, la Altillanura y los negocios de reforestación se están convirtiendo en sus nuevos destinos. “Hay empresas brasileras, argentinas y canadienses que quieren sembrar allí. Por ejemplo, una de ellas quiere usar 50.000 hectáreas para arroz y ganado e instalar una planta de secamiento de este cereal para almacenar la cosecha y venderla en épocas de mejores precios”, dice el dirigente gremial. Por su parte, un grupo de la familia chilena Solari, dueña de Falabella, está tras 40.000 hectáreas para reforestar en la Costa Atlántica.

“Datos del Banco de la República señalan que 1,6% de la inversión extranjera que está llegando va a la agricultura. No obstante, estamos viendo un gran interés de los chilenos, los neozelandeses y los estadounidenses”, le dijo a Dinero el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo. Incluso, hubo una oferta de un fondo de inversión chino que planteó la adquisición de 400.000 hectáreas en las que garantizaba la compra de las cosechas para enviarlas a su país.

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