| 7/21/2016 12:00:00 AM

Arbitraje, un mecanismo alternativo de resolución de conflictos

Donde hay negocios, hay pleitos. De ahí el auge del arbitraje privado en el país, que cada vez alza más vuelo.

Sin duda el mundo de los litigios es uno de los más ‘movidos’ en el país en la medida en que se hacen más negocios. Se trata de un mecanismo alternativo de resolución de conflictos que cada vez cobra más relevancia en Colombia.

Solo el Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB) da cuenta de 1.340 demandas atendidas en los últimos cinco años. El año pasado fueron radicadas 293 demandas, de las cuales 27% corresponden a derecho administrativo, 46% a derecho comercial, 23% de derecho civil y 4% a otras especialidades jurídicas. De igual manera, reporta 323 laudos arbitrales desde 2012.

El director de este Centro de Arbitraje, Mauricio González, habla de las razones por las cuales este mecanismo ha ido ganando seguidores como un instrumento alternativo para resolver controversias en las relaciones de negocios.

Dinero - ¿Cómo se escogen los árbitros?

Los centros deberán tener una lista de árbitros voluntarios y el árbitro será escogido de dicha lista por las partes. Cuando el arbitraje no pueda adelantarse por los árbitros de la referida lista, el centro sorteará de su lista general. El árbitro sorteado que se abstenga de aceptar el nombramiento, sin justa causa, será excluido de la lista de árbitros del respectivo centro. Los árbitros serán aceptados expresamente por las partes y, en ningún caso, recibirán honorarios profesionales en los asuntos de arbitraje social.

D - ¿Es difícil que las partes en discordia los nombren?

En 42% de los casos, las partes los acuerdan y en 58%, seguramente porque las partes están muy distanciadas, no logran ponerse de acuerdo. En esta situación se eligen por sorteo de la lista de árbitros del centro de arbitraje.

D - ¿Por qué se tiende a pensar que las partes en disputa siempre eligen los mismos árbitros?

Es apenas normal que la gente, cuando se pone de acuerdo, coincida en árbitros que han tenido más laudos, más experiencia, los han visto cómo fallan, los han probado y la gente se siente más confiada.

D - ¿Por qué hay que creer en el sorteo?

Se hace igualitario y todo árbitro, algún día, saldrá en él. Es un sistema que está doblemente auditado, tanto por la contraloría interna de la Cámara de Comercio de Bogotá, como por PwC que viene a cada uno de los sorteos. Se hacen dos audiencias públicas de sorteo semanales. Ningún funcionario de la Cámara de Comercio puede interferir en el proceso y decir que va a beneficiar a alguien. Eso no puede pasar.

D - Entonces ¿por qué la percepción de que el arbitraje se concentra en pocos?

Es parcialmente inexacta porque vía sorteo, que corresponde a 58% de los casos, se redistribuye la probabilidad de elección, porque así son las leyes del azar. Y, en cuanto al 42%, donde sí hay más concentración en menos personas, pues es de libre elección de las partes y son autónomas para escoger al que quieran y, generalmente, lo hacen tras grandes estudios.

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D - ¿Los mecanismos alternativos de justicia contribuyen a descongestionar los juzgados?

La finalidad del arbitraje, en principio, no es la descongestión de la justicia, sino ofrecerles a los ciudadanos una alternativa al proceso judicial que les permita participar, en algún grado, en la solución de sus controversias. Esa es la mayor virtud, que los ciudadanos y las empresas participen.

D - ¿Cómo está conformado este sistema?

Por los árbitros, a quienes les corresponde administrar justicia, en calidad de particulares facultados por las partes de forma transitoria. Los secretarios de los tribunales, si bien no administran justicia, apoyan el impulso y organización de los trámites. Adicionalmente, el sistema está constituido por los centros de arbitraje, a quienes corresponde la conformación de listas de árbitros y secretarios, la adopción de reglamentos de procedimientos y la fijación de los marcos tarifarios, todo dentro de los lineamientos previstos por la Ley 1563 del 2012 y sus decretos reglamentarios. También asumen otras funciones de carácter administrativo.

D - ¿Cómo se conforma un tribunal de arbitraje?

La integración del tribunal dependerá de lo que acuerden las partes. En un primer término, estas podrán designar de común acuerdo los árbitros, si no se ponen de acuerdo y no han pactado una forma subsidiaria de designación es el juez civil del circuito quien deberá realizar el nombramiento. Por otro lado, las partes pueden delegar a un tercero o a un centro de arbitraje la designación, la cual deberá realizarse mediante un sorteo público de árbitros de las listas del respectivo centro. ¿Cuántos se nombran?

El número de árbitros será siempre impar. Si las partes no han convenido el número de árbitros, el tribunal estará integrado de la siguiente forma: un árbitro, cuando la cuantía sea igual o inferior a $275,7 millones (400 salarios mínimos mensuales), tres árbitros, cuando la cuantía sea superior a este valor y tres árbitros cuando la cuantía sea indeterminada, cuando el proceso se refiera a pretensiones que no tienen contenido patrimonial o que pretenden únicamente una definición de hecho o derecho.

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D - ¿Hay procesos arbitrales gratuitos?

Sí. El artículo 117 de la Ley 1563 del 2012 prevé el arbitraje social. En este sentido, los centros de arbitraje deben promover jornadas de arbitraje social para la prestación gratuita de servicios en resolución de controversias de hasta $27,6 millones (40 salarios mínimos mensuales), sin perjuicio de que cada centro pueda prestar el servicio por cuantías superiores. Este arbitraje puede prestarse a través de procedimientos especiales, autorizados por el Ministerio de Justicia, los cuales se caracterizan por ser breves y sumarios. En estos procesos las partes no requieren de apoderado, serán llevados por un solo árbitro y el centro de arbitraje cumplirá las funciones secretariales.

D - Existe la percepción de que este mecanismo está reservado solo a grandes compañías…

No. De hecho el centro de la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB) cuenta con un programa especializado, el cual es una línea de arbitraje diseñada para las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipyme) o para aquellas personas que tengan un conflicto con alguna de estas. Tiene características especiales que responden a las necesidades de aquellas y dispone de un reglamento especial adecuado para este tipo de trámites. En ese sentido, desde 2012 a la fecha, mediante el Programa de Arbitraje Mipymes, hemos recibido 1.947 solicitudes, de las cuales hemos conseguido que 913 casos resuelvan sus controversias de manera satisfactoria, de modo que se ha logrado un promedio de efectividad del 47%.

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