| 5/7/2014 7:00:00 AM

¿Es posible aplazar o renegociar los TLC?

La pregunta se la hacen los diferentes sectores de la economía ante la solicitud de los campesinos y dirigentes del agro en el marco del paro agrario.

Uno de los puntos en la mesa de diálogo entre el Gobierno Nacional y los campesinos son los acuerdos de libre comercio que ha suscrito Colombia en los últimos años.

Desde el TLC con Estados Unidos diferentes sectores insistieron en las grandes dificultades que traería el tratado para los intereses del agro.

Sin embargo, este último se suscribió con el compromiso de crear programas de mitigación a los efectos negativos como Agro Ingreso Seguro que resultó ser un fracaso además de un escándalo nacional por favorecimiento a grandes empresarios del sector.

Pero luego del TLC con Estados Unidos se vino la Unión Europea como también Chile, el Triangulo del Caribe, Japón, la Alianza Pacífico, entre otros que pusieron al país como uno de los más activos en materia comercial en los últimos años.

Ahora esos acuerdos comerciales están en el ojo del huracán por parte de los campesinos y algunos sectores del sector agropecuario que responsabilizan a los TLC como uno de los factores que están perjudicando la agricultura.

Dignidad Agropecuaria pidió la renegociación de todos los acuerdos comerciales con el fin de buscar modificaciones a favor del agro colombiano.

No obstante han surgido varias preguntas sobre si existe esa posibilidad ya que se trata de un acuerdo firmado entre dos naciones y con un trámite en los congresos de ambas partes que finalmente dan los avales.

Juan Hernando Matamoros Matamoros, vocero de una de las dignidades que acompañan el paro agrario en el país, sostiene que los acuerdos comerciales son renegociables ya que precisamente son acuerdos y no contratos con cláusulas de cumplimiento.

Desde hace varios años el senador Jorge Enrique Robledo ha pedido esta figura y considera que renegociar los TLC es nuestra mayor urgencia. 

En su momento manifestó que si Colombia no modifica los TLC no hay ninguna posibilidad de que el país tenga agro o inclusive  industria. 

Para funcionarios del Gobierno lo que ya se cerró en un tratado se debe respetar y no queda bien para Colombia una solicitud de esa magnitud en reabrir un proceso ya culminado.

Además del proceso de renegociación que solicitan campesinos y otros sectores, surgió otra figura y es la del aplazamiento.

Se trata de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, que propone que ante el incumplimiento de los gobiernos con la agenda interna, debería explorarse la suspensión temporal de la desgravación hasta cuando se pueda competir.

El presidente José Félix Lafaurie, en carta enviada a los dirigentes de los gremios agropecuarios más afectados por los TLC, propuso hacer un frente común para explorar el aplazamiento de los procesos de desgravación arancelaria de los principales tratados. 

“Fedegán nunca ha estado en contra de los TLC, que consideramos un imperativo de la globalización y una gran oportunidad, siempre y cuando no se conviertan en tratados ‘embudo’ para el ingreso de importaciones, pero sin oportunidades para las exportaciones colombianas, que es lo que ha venido sucediendo”, explicó. 

Igualmente dijo que “han pasado 11 años desde que se empezó a negociar el TLC con Estados Unidos, y desde entonces los gremios hemos pedido con insistencia medidas para adecuar la infraestructura rural y avanzar en la reconversión productiva. Ha habido documentos Conpes, leyes, decretos y muchas promesas pero pocos resultados. En el sector ganadero, la agenda interna para la admisibilidad sanitaria se convirtió en cantaleta para el Gobierno, sin que a pesar de ello se vean los resultados”. 

“Me pueden tildar de alarmista y apocalíptico, pero las cifras no mienten -enfatizó Lafaurie. La balanza comercial del país ya fue deficitaria en US$315 millones en los dos primeros meses y puede llegar, a juicio de expertos, a los US$2.000 millones al cierre de 2014. El próximo 15 de mayo se completarán dos años de vigencia del TLC con Estados Unidos, y pasamos de tener un saldo positivo superior a los US$9.000 millones en 2011, a uno inferior a los US$3.000 millones en 2013. El déficit comercial con Mercosur fue de US$2.123 y con México de US$4.436 millones, mientras que con la Unión Europea ya se registra una tendencia a la baja”, puntualizó.

El presidente de Fedegán recordó quela revaluación tampoco ayuda a los TLC, pues en 2003 la tasa de cambio se sostenía en un promedio cercano a los $3.000 por dólar, mientras la actual no logra estabilizarse en los $2.000. 

“Además de esta situación, que representa una pérdida cambiaria de competitividad del 33%, la agenda interna para la competitividad no avanzó y en algunos casos retrocedió. Hemos dado pasos atrás en seguridad, y en infraestructura el país no difiere mucho del de 2003. Se están tratando de terminar las dobles calzadas que se iniciaron en la época, pero la red terciaria sigue igual o peor. En riego no se ha avanzado un ápice; la promesa de control al costo de los insumos sigue incumplida, el crédito agropecuario insuficiente y a espaldas de la realidad productiva, y la situación en educación, salud y vivienda no presenta modificaciones sustanciales”, dijo. 

Ahora bien, la palabra la tiene el Gobierno Nacional que al final fueron los negociadores de los acuerdos y que hasta el momento no hay normativas que impidan una negociación de acuerdo con los expertos en a materia.

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