| 10/24/2015 5:00:00 AM

Una fuerte devaluación se avecina en Argentina gane quien gane la elección

En Argentina habrá devaluación independientemente de quién gane las elecciones presidenciales del domingo.

A eso apuestan los operadores del mercado offshore de futuros. Prevén que el gobierno dejará que el tipo de cambio oficial caiga 25 por ciento en los próximos tres meses a un mínimo récord de 12,76 pesos por dólar. El banco central controla el tipo de cambio a través de intervenciones diarias.

Los especuladores monetarios están aumentando sus apuestas a una devaluación aun cuando el puntero Daniel Scioli, que prometió implementar cambios graduales en las políticas cambiarias del país, está ampliando su ventaja en las encuestas presidenciales. Ello se debe a que el banco central está consumiendo sus reservas de divisas para apuntalar el tipo de cambio oficial. En opinión de los operadores, eso significa que el nuevo presidente no tendrá muchas más opciones que permitir que el peso se debilite de manera significativa o arriesgarse a reducir reservas que ya están cerca del nivel más bajo en nueve años.

“El mercado indica que esté quien esté en el próximo gobierno, va a tener que devaluar y rápido”, dijo Daniel Chodos, estratega de Credit Suisse Group AG, en una entrevista telefónica desde Nueva York.

El banco central no accedió a formular declaraciones sobre las expectativas de devaluación en los mercados de futuros.

Scioli dice que el país no necesita una gran devaluación del peso, algo que reduciría el poder adquisitivo de los argentinos. El principal candidato de la oposición, Mauricio Macri, prometió permitir que el tipo de cambio flote libremente en su primer día en el cargo, si resulta elegido. Según sus asesores, aquel probablemente se ubicaría entre el tipo oficial de 9,5 pesos y el del mercado negro de 16,03 pesos por dólar.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que no puede competir por un tercer mandato consecutivo, devaluó el peso 19 por ciento en enero de 2014. Pero las autoridades limitaron la caída de la moneda a 11 por ciento este año, frente a una baja de 32 por ciento en Brasil, el principal socio comercial de la Argentina.

En octubre, las reservas de Argentina se redujeron 18 por ciento a US$27.400 millones, en gran parte debido a un pago de US$5.900 millones por los bonos llamados Boden.

“Con el peso sobrevaluado, la depreciación del real brasileño y el mal estado de las reservas de divisas tras el pago del Boden 15, la devaluación tendrá que ser más rápida y menos gradual de lo que esperaba el mercado”, señaló Chodos de Credit Suisse.

Si bien el mercado offshore da señales de que la devaluación será grande, las operaciones del mercado cambiario local de futuros conocido como Rofex indican que esa medida no es parte de las perspectivas. Ello se debe a que el banco central también interviene a diario en ese mercado para tratar de moderar las expectativas, según Jorge Piedrahita, máximo responsable ejecutivo de Torino Capital.

En el mercado Rofex, se prevé que el peso caerá sólo 4 por ciento, a 9,9 pesos por dólar para diciembre.

Pero, como las reservas argentinas siguen reduciéndose y las exportaciones del país se tornan menos competitivas conforme caen las monedas de sus socios comerciales, al sucesor de Fernández le resultará difícil evitar una devaluación.

Aun con la incertidumbre de las elecciones, está claro que existe la expectativa de que el gobierno tendrá que ajustar el tipo de cambio tarde o temprano”, señaló Ezequiel Aguirre, estratega de monedas de Bank of America Corp.

(Bloomberg)
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