| 9/19/2013 5:00:00 PM

Ladrillo a ladrillo se construye la economía

La actividad edificadora es el sector productivo de mayor dinamismo, presentando una tasa de incremento 1,9 veces mayor.

El informe muestra que el sector creció, en términos anuales, 7,9% durante el segundo trimestre de 2013. Para Camacol, garantizar un crecimiento sostenido en el largo plazo, depende del fortalecimiento del mercado, especialmente en la oferta de vivienda.
 
El aporte de la construcción al dinamismo de la economía es un factor importante para el impulso al empleo y a otros sectores productivos.

Así lo manifestó la presidente Ejecutiva de Camacol, Sandra Forero Ramírez al conocer las cifras de crecimiento al segundo trimestre del año, presentadas  por el Dane. De acuerdo con este informe, la economía colombiana creció 4.2%, mientras que el sector edificador presentó una tasa de incremento 1.9 veces mayor.
 
“Este resultado responde al positivo volumen de actividad que ha incorporado la construcción de vivienda social, en particular de vivienda gratuita; además del desarrollo de obras en destinos no residenciales sobre los cuales veníamos observando un repunte sostenido”, afirmó la dirigente gremial.
 
Con este resultado, la actividad edificadora sumó tres trimestres, a una tasa de crecimiento promedio de 10%, lo que confirma la fase positiva por la que atraviesa.

Las perspectivas en la generación de valor agregado sectorial siguen siendo optimistas en el corto plazo, debido a que se ha acentuado la tendencia creciente en las preventas de vivienda nueva, una vez materializada su ejecución, el aporte al PIB del sector será evidente.
 
No obstante, la Presidente de Camacol anunció que la sostenibilidad del dinamismo del sector dependerá de lo que ocurra con el lanzamiento de nuevos proyectos, aspecto en el que la industria edificadora enfrenta grandes obstáculos.
 
“Para el sector no hay mejor manera de garantizar un crecimiento sostenido de la actividad en el largo plazo que el fortalecimiento del mercado. Afortunadamente la demanda pasa por un positivo entorno con condiciones macroeconómicas e instrumentos de acceso efectivos como el subsidio a la tasa de interés; sin embargo, no se puede desaprovechar este buen momento por la falta de suelo urbanizable, las deficiencias en el acceso a servicios básicos y la dificultad para dar trámite a las disposiciones ambientales, fenómenos que están derivando en una contracción en el lanzamiento de nuevos proyectos”, explicó Forero Ramírez.
 
La dirigente gremial agregó, además, que lo que se espera es que las autoridades competentes tomen las medidas requeridas para que el sector privado formal pueda dinamizar la oferta de vivienda nueva en todo el país, de lo contrario no solo se afectará el aporte del sector al PIB, sino que las dinámicas locales de empleo, consumo de bienes intermedios y construcción formal, se verán fuertemente impactadas. Sin desconocer además los efectos que esto produce en materia de precios.
 
La apuesta del Gremio será impulsar un desarrollo de largo plazo en el sector, abriendo espacios para compartir iniciativas y sumar esfuerzos públicos y privados, así como alinear estrategias que permitan el buen desempeño del mercado, como el foro “Suelo urbanizable y construcción”, que realizará Camacol el próximo 6 de noviembre con el objetivo de poner en contexto la necesaria cohesión de largo plazo entre la actividad, el suelo urbano y las necesidades de vivienda de la población.
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