| 9/8/2009 12:00:00 AM

Se forman nubarrones sobre deuda pública de Colombia

El panorama de la deuda pública de Colombia se ve nublado para lo que resta del 2009 y en el 2010, por la incertidumbre fiscal ante menores ingresos tributarios, dudas sobre la venta de la eléctrica Isagen y el futuro cambio de la política monetaria por las expectativas inflacionarias.

Bogotá  - El mayor impacto se verá en el mercado interno, en el que han crecido las posibilidades de que el Gobierno aumente su meta de colocación de títulos TES para compensar la caída en el recaudo de impuestos por la desaceleración de la economía.

Para Francisco Chaves, analista de investigaciones de Corredores Asociados, existen dos causas importantes para pensar que puede continuar la incertidumbre en el mercado de deuda pública. “El primero es la mayor emisión de TES para financiar el presupuesto en el 2010.  Se estima en $7,000 millones adicionales, de lo que se emitió en el 2009. Lo que significa $26,000 millones versus $19,000 millones. Esto hace que la capacidad de absorción de TES sea más difícil y genere incertidumbre”, comenta.

La segunda causa es la posible no venta de Isagen, “si no se vende este año, o de acá a febrero, seguramente podría ser necesario emitir más TES. Este hecho generaría una expectativa negativa”, asegura Francisco Chaves.

Aunque la situación no le impedirá al Gobierno conseguir los recursos necesarios, pues los TES son la más segura y principal alternativa de inversión a nivel local, los inversionistas cobrarán una mayor prima por adquirir los papeles.

Los temores se dan en momentos en que los analistas auguran un cambio en la política monetaria expansionista a comienzos del 2010 para contener un alza de la inflación el próximo año, después de una fuerte baja en los precios que ayudó al Banco Central a recortar desde diciembre su principal tasa de interés de referencia en 550 puntos base hasta el actual 4,5 %.

Muestra de ello es que la valorización continuada que comenzó a verse en los títulos desde noviembre del año pasado, se detuvo a comienzos de junio por la liquidación de portafolios de fondos de pensiones -los mayores jugadores en el mercado-, anticipando el fin de la fiesta.

"Hay un temor grande y es que el Gobierno va a tener mayores necesidades de financiación, en ese sentido puede aumentar la oferta de TES, no sólo para el próximo año, sino con destino en parte al (financiamiento del) 2009", dijo Jorge Cortés, analista de la financiera Corficolombiana.

Hueco Fiscal

El primer golpe sobre las valorizaciones se dio luego del anuncio del Gobierno de que colocará este año TES por $4 billones (casi US$2.000 millones) para prefinanciar el 2010, después de completar la meta de este año de $17,8 billones.

Además, influyó la oleada de emisiones de deuda corporativa, que trasladó el apetito de algunos inversores.

El saldo de la deuda pública denominada en títulos TES aumentó un 11,7 % anual a $109.54 billones (US$54.265 millones) al 21 de agosto.

Agentes previeron que el aumento en la colocación de TES podría superar la meta que anunció el Gobierno en su marco fiscal de mediano plazo, de $26,1 billones (US$12.928 millones).

Otro factor de nerviosismo entre los mercados ha sido la demora en el proceso de privatización de la porción mayoritaria de la estatal generadora eléctrica Isagen, cuya venta está prevista para este año y por la que el Gobierno espera obtener al menos $3 billones (cerca de US$1.500 millones).

Según cálculos de la correduría Correval, la caída en los ingresos públicos, principalmente por recaudación tributaria, implicaría un faltante de unos US$1.500 millones frente a las metas proyectadas en los planes financieros del 2009 y el 2010, con base en las metas de crecimiento económico.

"Esto implicaría un mayor endeudamiento por un monto de esta magnitud en el transcurso del próximo año o, eventualmente, operaciones de manejo de deuda (canjes) que permitieran disminuir las necesidades de financiamiento para 2010", explicó la firma en un informe.

La reducción en los ingresos llevaría a un déficit fiscal consolidado mayor a las metas establecidas por el Gobierno, de 2,4 % del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2009 y de 3,4 % del PIB para el 2010.

El tema fiscal ha sido el principal factor para que las calificadoras de riesgo le devuelvan al país el ansiado grado de inversión que perdió hace una década.

El impacto fiscal traspasaría al mercado secundario de deuda interna y se extendería también al externo, en el que los inversores cobrarán una prima mayor sobre la emisión de bonos por US$1.500 millones que tiene pendiente el país para financiar necesidades del próximo año.

"Si afecta, sería con la demanda por tasas de interés más altas, pero en general el mercado se mantiene con tendencia compradora por Colombia", dijo David Duarte, estratega de la consultora 4Cast Inc, en Nueva York.

Ya a comienzos de este año el Gobierno prefinanció US$1.000 millones para el 2010 con la emisión de un bono Global.



(Dinero/Agencias)

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