| 10/18/2011 2:40:00 AM

Revisión crediticia de Francia, amenaza rescates en la zona euro

La advertencia de Moody's de revisar la calificación crediticia "Aaa" de Francia arrojó nuevas dudas el martes sobre las esperanzas de Europa de ponerle punto final a su crisis de deuda, cinco días antes de una crucial cumbre de la Unión Europea.

La agencia calificadora estadounidense dijo en la noche del lunes que podría poner en panorama negativo la calificación francesa en los próximos tres meses, si los costos de rescatar a los bancos y otros miembros de la zona euro ponen bajo demasiada presión su presupuesto.

La advertencia, que elevó las primas de riesgo de los bonos gubernamentales de Francia a un máximo desde la creación del euro, se produjo en momentos en que los líderes de la Unión Europea preparan medidas para proteger al sistema financiero de la región de un potencial cese de pagos en Grecia.

Ese plan incluye un nuevo plan de rescate que reduce la deuda griega, fortalece el capital de los bancos con exposición a países de la zona euro en dificultades y apalanca el fondo de rescate del bloque para evitar que el contagio en los mercados afecte a economías más grandes.

El lunes, el Gobierno alemán echó agua fría sobre las esperanzas del mercado de que emerja una solución milagrosa de la cumbre de Bruselas el domingo y dijo que nadie debería esperar una "solución definitiva".

El ministro de Finanzas Francois Baroin insistió en que la calificación "Aaa" de Francia no estaba en riesgo, pero reconoció que el crecimiento del 1,75 por ciento sobre el que se basó el Gobierno para su presupuesto 2012 era demasiado optimista y tendría que ser revisado a la baja.

La calificación crediticia de Francia "no está en peligro porque (...) incluso estaremos adelantados en el calendario para aprobar las medidas de reducción de déficit", dijo Baroin en el canal televisivo France 2.

Consultado respecto a si las previsiones de crecimiento del próximo año tendrán que ser reducidas a la luz de las débiles perspectivas económicas, agregó: "Es probablemente muy alto comparado con el desarrollo de la situación económica. No lo adaptaremos hoy. Lo adaptaremos, eso está claro", aseveró.

Francia y Alemania, las dos economías más fuertes entre los 17 miembros de la zona euro, forman la espina dorsal del fondo de rescate de 440.000 millones de euros, el EFSF, y están delineando una estrategia de combate de la crisis para la cumbre del domingo.

Sin la calificación triple A de Francia, todo el conjunto de medidas de rescate para los Estados periféricos de la zona euro comenzará a desmoronarse y pondrá más peso sobre Alemania, donde existe un fuerte rechazo público a los rescates.

Moody's dijo que el progreso de París en las cruciales reformas económicas y fiscales, además de potenciales desarrollos adversos en los mercados financieros y la economía, serían tomados en cuenta en la revisión.

El anuncio del lunes solo es una medida preliminar, pero un panorama negativo sería un indicio de que Moody's podría rebajar su calificación para Francia en el próximo par de años. Moody's puso la nota "Aaa" de Estados Unidos en panorama negativo durante agosto.

Las otras dos grandes agencias crediticias, Standard & Poor's y Fitch, confirmaron la calificación triple "A" de París en agosto, cuando los bancos franceses se vieron bajo una fuerte presión del mercado por su exposición a las deudas soberanas más débiles de la zona euro.

Diferencial francés en su récord

En las primeras reacciones del mercado el martes, el diferencial de los bonos franceses a 10 años sobre la referencial deuda alemana trepó a un máximo de 16 años de 101 puntos básicos. Los futuros de los bonos alemanes, considerados activos de refugio, subieron al desvanecerse las esperanzas de una rápida solución a la crisis de deuda de la zona euro después de la advertencia de Moody's.

Mientras, Grecia enfrenta esta semana una votación de un nuevo plan de austeridad que le permita evitar la tan temida cesación de pagos.

El primer ministro George Papandreou, que enfrenta la presión de los acreedores externos para lanzar medidas incluso más duras, ha llamado a la unidad, diciendo que el plan de ajuste, que sería votado por el Parlamento el miércoles o jueves, debe ser aprobado para que Grecia salga de la crisis.

"El país está en un momento crucial y tenemos que estar unidos. En esta batalla, los necesitamos a todos", dijo el primer ministro en una reunión de gabinete celebrada en la noche del lunes. "Todo el mundo debe asumir sus responsabilidades", afirmó.


Reuters
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