| 11/17/2015 1:50:00 PM

¿Qué nos deja el Índice Departamental de Competitividad 2015?

Solo 3 departamentos lograron ascender en un ranking que es liderado por Bogotá desde su primera edición. Chocó por su parte es el departamento menos competitivo del país.

Hace menos de un mes el proyecto Doing Business 2016, uno de los grupos del Banco Mundial, catalogó a Colombia en la posición 54 entre 189 descendiendo 2 puestos respecto al 2015.

Poco después, la presentación del Informe Nacional de Competitividad mostró al país en la posición 61 entre 140 países en el ranking internacional del Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés), subiendo 2 escalafones desde el 2006.

Hoy, el Índice Departamental de Competitividad explica por qué el país se encuentra en una posición tan cuestionable tanto en el Doing Business como en el ranking WEF.

Los resultados de la desigualdad

Fueron 25 departamentos los estudiados en el índice de 2015 incluyendo los 3 nuevos (Chocó, Putumayo y Caquetá) de esta edición. El índice mide a los países de 0 a 10 donde 10 es el puntaje más alto.

Al observar los resultados Bogotá se ubica por tercer año consecutivo (este índice solo tiene 3 ediciones hasta la fecha) como la región más competitiva del país con un puntaje de 8,13.

Antioquia le sigue con un puntaje significativamente menor (6,55). El tercer puesto pertenece a Caldas con 6,06. Hasta aquí las distancias son amplias entre los puntajes. Los 22 departamentos restantes oscilan entre 2,36 (Chocó) y 5,86 (Santander).

En otras palabras, el último puesto está a 3,5 puntos del cuarto lugar, el 65% de los departamentos tienen puntuaciones de 5 ó menores y 7 están por debajo de 4.

Aunque a primera vista estos resultados son alarmantes, no es del todo preocupante. Para el Consejo Privado de Competitividad autor de este índice, en los puntajes no hay una forma exacta de decir desde qué puntaje un departamento es más o menos competitivo.

Todo es relativo y depende en gran medida de la distancia del departamento medido respecto al mejor departamento en el índicador.
Por ejemplo, Bogotá que es debíl en instituciones es medida respecto a su distancia con Quindío, el mejor en este aspecto.

La forma más idónea para comparar es con los resultados de los años anteriores en los cuales a pesar de los grandes esfuerzos solo 3 departamentos lograron ascender en la posición. Esto de nuevo, no significa que los restantes hayan tenido un pésimo desempeño, después de todo avanzar en una medición que reúne hasta 90 indicadores con solo 25 competidores no es fácil.

Sin embargo, aunque estos resultados son poco sensibles a lo que suceda con la coyuntura actual, el CPC es enfático al afirmar que hay ciertos indicadores de mercado como exportaciones y otros de instituciones que dependen de su esfuerzo para recaudar recursos departamentales que se pueden ver afectados al presentarse un futuro escenario de austeridad fiscal.

El mejor y el peor


La capital del país domina en los tres pilares fundamentales del índice: Condiciones Básicas, que reúne instituciones, infraestructura, educación, salud y medio ambiente. Eficiencia, que aglomera la eficiencia de los mercados y la educación superior. Y finalmente, Sofisticación e Innovación que se compone de indicadores empresariales y complejidad de la economía.

Bogotá flaquea en dos indicadores. La institucionalidad en el cual el sub-indicador de eficacia y capacidad administrativa la dotó de un puntaje de 2,64 ocupando el puesto 24. En medio ambiente por su parte ocupa el puesto 8.

Chocó por su parte en los 10 pilares que dividen los 3 fundamentales, es el último en educación superior y el penúltimo en todos los restantes. Solo medio ambiente lo salva con el puesto 17. Lo interesante es que está muy por debajo aún de las regiones con niveles comparables de desarrollo como Caquetá, Sucre o Nariño.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?