| 2/3/2012 7:00:00 AM

Proyecto ALO: piden a Petro solución alterna urgente

Los transportadores de carga le hacen un llamando al Alcalde Gustavo Petro para que evalúen con mucho más detenimiento la decisión de no realizar la Avenida Longitudinal de Occidente, o que planteen proyectos puntuales que solucionen el problema de movilidad para el transporte de carga.

Por segunda vez en una semana los afiliados a Colfecar manifiestan su preocupación por la decisión de no continuar con el proyecto de la Avenida Longitudinal de Occidente, ALO y piden que se busque un proyecto que reemplace esta iniciativa, debido a su importancia para el transporte de mercancías.

El presidente de Colfecar, Jaime Sorzano,
le pidió al Alcalde de Bogotá, al Ministro de Transporte y al Gobernador de Cundinamarca amplia y exhaustiva reflexión respecto a la problemática que atraviesa la prestación del servicio público de transporte de carga y sus soluciones, “en aras del apoyo a la competitividad de la ciudad región y del país en general”. También piden estudiar alternativas de subsidios mientras que encuentra una solución.

La crítica más fuerte que le hacen los transportadores es que el Alcalde, hasta el momento, no ha presentado un planteamiento alterno para reemplazar el proyecto vial, ya que la ALO, según los cálculos que se han hecho, solucionaría el 80% del tráfico de camiones que en la actualidad circulan por corredores intermedios y externos. Sin embargo Gustavo Petro ha explicado que su propuesta alterna sería un sistema de tranvías, pero se desconoce la capacidad de transporte de carga en este sistema.

Los transportadores afirman que en la toma de decisiones debería imperar el conocimiento pleno de la problemática de la ciudad región y el planteamiento de soluciones.

“La movilidad del transporte y la logística ocupan lugar preponderante recurrentemente desatendido en las decisiones capitalinas, las cuales canalizan las decisiones y el presupuesto de inversión exclusivamente para el transporte de pasajeros y más específicamente para los corredores de Transmilenio”, señala el Presidente de Colfecar.

La Avenida Longitudinal de Occidente, ALO, en su concepción original de servir como nueva opción y variante al transporte de mercancías y a la eficiencia logística de la ciudad de Bogotá y Cundinamarca. La idea de Gustavo Petro es usar una parte de los terrenos que son de la Nación para construir escuelas públicas y sedes de la Universidad Distrital. El mandatario dijo que primero lo tienen que tumbar a él, antes de ejecutar el proyecto.

El corredor vial que ha causado tanta controversia atravesaría de norte a sur la ciudad de Bogotá y representaría una solución a ala movilidad de los 117.000 vehículos de carga que circulan a diario en la ciudad por los cordones interno, intermedio y externo, delimitados por la calle 100 y la avenida 1º de mayo con carrera. 30, por la calle 127 y toda la avendida Boyacá y por los ingresos del norte, sur, occidente y oriente, respectivamente.

Más de cinco décadas de debate

El proyecto ALO es una vía de 50 km que ayudaría a descongestionar las calles de la ciudad , porque pasaría el transporte de carga al conectar el sur y el norte de la capital, sin pasar por el centro u otras avenidas como la Boyacá o la Ciudad de Cali. Es el primer tramo de los cuatro que están previstos para las Autopistas Urbanas.

Según los estudios de prefactibilidad que la CAF, financió al Distrito por más de US$750.000, indican que las autopistas solucionan el 50% de los problemas de movilidad de la capital.

Según el Observatorio de Movilidad de la Universidad Nacional para una obra cuyo costo supera los $100.000 millones se plantean algunas alternativas. “Una puede ser a través de la propuesta que hizo el Ministerio de Transporte a través de la Ley de Asociación Público Privada que permitirá obtener recursos privados para construir este tipo de vías más una contribución de la Nación, Cundinamarca y el Distrito. Otra discusión que está en el tintero es que deben construirse peajes para el uso de la avenida y costearse la obra”.

Según un estudio contratado por el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) en 1999, la vía debería tener 100 metros de ancho y un separador central para darle espacio a un sistema de transporte masivo como Transmilenio, Metro o Tren de Cercanías, además de dos calzadas centrales de 14 metros cada una con cuatro carriles, zonas laterales, ciclorrutas, andenes y paralelas de dos carriles, pero este diseño también se encuentra en discusión.

La Universidad señala que uno de los mayores retos de esta administración es definir qué va a pasar con esos terrenos que están abandonados desde hace 10 años y sobre los cuales se espera que circule pronto una solución vital para el futuro y el desarrollo de la ciudad.

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