| 4/2/2013 4:00:00 PM

Política comercial de Colombia favorece a Asia

Los últimos cinco presidentes de Colombia han cortejado agresivamente el mercado asiático, sobre todo los de China, Corea del Sur y Japón, y viajado incluso a esos países para fomentar el comercio.

Los únicos beneficiarios de las políticas comerciales de Virgilio Barco, Ernesto Samper, Andrés Patrana, Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos, sin embargo, han sido los asiáticos.

Según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), desde 1995 ningún año la balanza comercial de Colombia ha sido positiva con China ni con Japón, los dos más grandes socios a los que el país les ha tratado de sacar un acuerdo de libre comercio.

Cada año China y Japón le demuestran quién es quién en materia de comercio bilateral a la economía colombiana, que siempre está dispuesta a abrirle la puerta a cuanta oferta de libre comercio le hagan, venga de donde venga.

Hace menos de dos meses Colombia firmó el tratado de libre comercio con Corea del Sur. Al tomarse la foto de ese "día histórico para Colombia", el ministro de Comercio e Industria, Sergio Díaz-Granados, sacó pecho orgulloso al informar que en una década el intercambio comercial "se multiplicó cuatro veces" y que las exportaciones a ese destino crecieron 22% en 2012.

Lo que no dijo, y tampoco nadie le preguntó ni le hizo ver en medio de la euforia del anuncio y de las protestas de los sindicatos, fue que los colombianos compran más de lo que le venden a Corea, de manera que ha sido una década de balanza comercial deficitaria. Según las cifras del DANE, desde 2004 Colombia le compra a Corea en promedio cinco veces más de lo que le vende. En 2012 el déficit comercial de Colombia con Japón fue de 1.207 millones de dólares y con de China 5.621 millones de dólares.

El aumento de las importaciones procedentes de Japón fue del 169% entre 2002 y 2012, mientras que las compras a China crecieron 1.697% durante la misma década. Sí, leyó bien: se multiplicaron por 17. Sólo durante los dos últimos años las importaciones desde China aumentaron 74,2% y desde el mercado nipón 43%.

La participación de las importaciones chinas sobre el total importado pasaron del 4,2% en 2002 al 13,5% en 2010; al 14,95% en 2011 y al 16,31% en 2012. El gobierno no ha dicho cómo piensa equilibrar la balanza comercial y apuesta todas sus fichas a un mayor intercambio comercial. Tiene en proceso 13 tratados comerciales que incluyen 49 países.

Colombia está vendiendo en mayor proporción bienes primarios y de recursos naturales, mientras que las compras a Corea, Japón y China se concentran en bienes de tecnología media. Desde China la composición promedio de las importaciones es la siguiente: bienes de capital 33%, materias primas 30,3%, bienes de consumo duradero 20,8% y bienes de consumo no duradero 15.3%.

Del total de calzado, botines y artículos análogos que importa Colombia, 52% provienen de China, según cifras del DANE. Zapatos, confecciones para hombre y mujer, hilos para cocer, lápices, bolígrafos, afiladores de lápices y hasta dulces forman parte de la oferta china a la que son expuestos los consumidores colombianos.

Hasta en el servicio de transporte público hay ventas de mercancía china. "Y uno termina comprando porque los precios no tienen comparación en el comercio organizado", dijo vía telefónica desde Bogotá Maritza González, terapeuta ocupacional de 49 años de edad. "Mi hermana tuvo una empresa de confecciones de trajes de paño para dama que vendía a unos 60 dólares. Hoy un traje parecido, de origen chino, se consigue entre 15 dólares y 25 dólares en el comercio de Bogotá. Mi hermana cerró su empresa", anotó González.

Las importaciones de calzado chino vienen creciendo sin parar durante los últimos seis años, aunque este no es el segmento más representativo del total de compras que Colombia le hace a ese país.

Según cifras del DANE, de representar el 50% del total de calzado importado en 2007, pasaron a 60.5% en 2012. El aumento acumulado de esas compras fue del 207% durante ese sexenio, con una variación nominal interanual del 28% en promedio. "Un par de zapatos chinos se puede conseguir hasta en 8 dólares (unos 15.000 pesos colombianos), mientras que los colombianos de similar calidad y modelo pueden estar entre 15 dólares y 20 dólares", dijo la mujer entrevistada. "Durante el último año abrieron dos almacenes muy grandes en el sur de Bogotá, de propiedad de dos comerciantes de nacionalidad china, para venta de ropa", agregó González.

Habrá que ver si acuerdos de libre comercio como el firmado con Corea del Sur ayudan a equilibrar la balanza.

Para ello, no obstante, primero los colombianos deberán satisfacer los requisitos sanitarios coreanos, que son altamente exigentes.


Ap
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