| 10/10/2010 12:50:00 PM

Pereira, infierno del desempleo

En agosto, la tasa de desocupación fue de un escalofriante 21,3%, mientras que la tasa nacional llegaba al 12,8%. ¿Qué pasa? ¿Caída en las remesas, crisis cafetera, migraciones? Los números muestran que hay algo más.

En agosto, la tasa de desocupación de Pereira fue de un escalofriante 21,3%, mientras que la tasa nacional llegaba al 12,8%. ¿Qué pasa con el desempleo? “Es una pregunta que nos hacemos todos los días”, le dijo a Dinero.com el alcalde de Pereira, Israel Londoño.

Por ahora las teorías del Alcalde sobre las causas del desempleo pereirano no parecen tener mucho asidero en las cifras. Algo se está haciendo terriblemente mal en esta ciudad. La ciudad dejó de tener una tasa de desempleo parecida a la nacional en el primer trimestre de 2003, cuando un salto la puso permanentemente en un nivel 11% superior a la del país. Luego en junio de 2006 brincó de nuevo para quedar 17% por encima de la tasa colombiana. Finalmente hacia octubre de 2008 se disparó a un punto ubicado 58% por sobre el nacional de manera permanente.

 El Alcalde ofrece tres explicaciones estructurales para el desempleo creciente. De un lado la reducción de las remesas, de otro una crisis del cultivo del café y finalmente, las migraciones. La caída en las remesas haría que personas que antes no buscaban trabajo, se decidieran a conseguirlo y con ello aumentaría la tasa de desempleo. “Los hijos, las madres, los compañeros de las personas que no reciben remesas salen a buscar empleo”, dice Israel Londoño.

Sin embargo, los números no le dan del todo la razón. Risaralda hoy sigue siendo el cuarto departamento más receptor de remesas del país después del Valle, Cundinamarca y Antioquia y el monto recibido no ha disminuido. En el primer semestre de 2010 los datos del Banco de la República muestran que al departamento llegaron US$244 millones, 4% más que los US$234 que entraron en los primeros seis meses de 2009. Más aún, Risaralda recibe aproximadamente US$550 por habitante al año, el doble de lo que llega al Valle, US$280 por habitante. Cundinamarca y Antioquia están lejos de esa suma.

El primero recibe US$68 por habitante y el segundo US$109. Es cierto que entre 2006 y 2008 en Pereira las personas dejaron de trabajar por las remesas. Mientras que en 2004 había aproximadamente 290.000 personas empleadas o buscando trabajo, en 2007 la cifra llegó a 260.000. Las 30.000 personas de diferencia dejaron de trabajar y se quedaron en sus casas viviendo del dinero que recibían del exterior.

En los últimos meses, los empleados y buscadores activos de trabajo volvieron a ser 300.000, un nivel que en proporción a la población económicamente activa, todavía es menor que el promedio nacional. Aún hay rentistas de las remesas. Si, como corresponde, la ciudad los convenciera de trabajar, habría cerca de 6.000 personas más produciendo. Pero para efecto del desempleo quizás es mejor que por ahora sigan en sus casas. Si no es café, ¿no es? El segundo elemento que señala el Alcalde para explicar los saltos en el desempleo es la crisis de la caficultura. Destaca que las capitales de los tres departamentos del Eje Cafetero están en los primeros lugares en desempleo del país. Eso es cierto. Armenia es la cuarta con 17,1% y Manizales la quinta con 17%. Al parecer en el problema específico de Pereira se conjugaron dos elementos.

La producción de café en Risaralda bajó11% entre 2008 y 2009, de algo más de 60.000 toneladas a 53.600 toneladas. Eso obviamente afecta el empleo y los ingresos. Pero adicionalmente hay una situación nueva. Se trata de un cambio cultural fuerte. Las personas ya no quieren hacer labores de campo. “Nadie quiere recoger café”, sostiene el Alcalde. Esto haría que incluso sin bajas en la producción, hubiera menos gente dispuesta a emplearse en las siembras de café y que cuando se recupere el café, el desempleo no responda de inmediato. Una atracción fatal Finalmente hay otro factor que, según Israel Londoño, incrementa el desempleo. Se trata de la migración atraída por el movimiento negocios de la ciudad.

“El 51% de la población de Pereira no oriunda de la ciudad. Han llegado oleadas del Chocó, Tolima, del norte del Valle”, dice. “Es el sitio de búsqueda de empleo para la gente del centro-occidente del país”, señala. En esto las estadísticas del Dane no le ayudan al argumento.

Entre 2001 y 2010 la población de Pereira creció 8%, mucho menos que el 15% en que aumentó la población urbana del país. Pero no se trata solamente de gente que pasa a vivir definitivamente a Pereira. El Alcalde Londoño sostiene que personas de poblaciones cercanas como Ansermanuevo o Cartago van todos los días a buscar empleo. “Por eso tenemos tasas tan altas desde hace10 años”, asegura. Como ejemplo del dinamismo de la ciudad, Israel Londoño dice que en Pereira se inaugurarán en breve dos centros comerciales. El Flamingo, en el centro, que generará 180 empleos y el Alameda, en la Circunvalar, que puede crear 450 puestos de trabajo nuevos. Además las cadenas Éxito y Superinter que abrirán en pocas semanas pueden crear otros 250 puestos.

Para el Alcalde la generación de puestos de trabajo ha sido buena. “En el Régimen Contributivo en salud crecimos 5.000 afiliados en los últimos dos años”, señala. Con todo el esfuerzo no parece ser suficiente. Entre 2001 y aosto de 2010 se crearon en la ciudad 20.000 empleos nuevos, que equivale al 3% de la población estimada para agosto de 2010. En las 13 ciudades más grandes del país en el mismo lapso, se crearon 2,2 millones de puestos de trabajo, equivalentes al 11% de la población de esas ciudades.

La explicación final Entonces en estos términos el argumento de que el desempleo pereirano obedece a que hay dos actividades que languidecen y un mercado laboral víctima de su propio éxito en la generación de empleo, parece hacer agua. Habría que hacer más cosas. Por lo pronto la administración de la capital de Risaralda tiene un plan de choque. Junto con el gobierno nacional este año destinaron $15.000 millones para materiales y jornales en un plan de construcciones.

En 2008 el Consejo estableció un plan de incentivos tributarios para empresas de la ciudad. Amprados en los incentivos, se instalaron tres zonas francas en el último año. Una en Caimalito, otra zona franca especial para medicina y otra más para call-centers.

“Aquí estamos haciendo todo: inversión pública, inversión privada”, dice el Alcalde Israel Londoño. Pero las cifras muestran que no es suficiente. Claro, a menos que las cifras estén mal hechas. Por eso cabe la pregunta que se hace el funcionario: “¿Será que la medición del Dane sirve para ciudad como Pereira?”.

Frente a una tasa de desempleo de 21%, entender esto, explicar los saltos en las estadísticas y actuar, son tareas que deben ser simultáneas y que no dan espera.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?