| 11/10/2016 5:05:00 PM

"Ganó Trump y aquí no pasó nada", MinHacienda

En la apertura del encuentro anual de economistas, Lacea-Lames en Medellín, el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, dijo que la prueba de la estabilidad macroeconómica colombiana era que había ganado Trump y no se habían afectado los mercados del país.

Según Cárdenas, Colombia es un país que nunca ha tenido la tentación del populismo, entre otras cosas porque lo tiene de vecino y sabe lo que significa, refiriéndose a la crisis actual que vive Venezuela.

En Colombia, la política macroeconómica se basa en el principio de estabilidad macroeconómica, por eso, "nuestro entorno macroeconómico es tan sólido que ganó Trump y aquí no pasó nada, la tasa de cambio no tuvo mayores modificaciones y las tasas de los Tes estuvieron estables", afirmó Cárdenas en su intervención y comparó dicha situación con la dramática depreciación de 13% del peso mexicano el pasado martes, 8 de noviembre, debida al triunfo de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos.

El ministro Cárdenas añadió que "el haber introducido en la Constitución el principio de sostenibilidad fiscal (en lo que Colombia es pionera) facilita que cualquier decisión de las ramas de poder pueda controvertirse apelando al mismo. De otro lado, tenemos la regla fiscal, cuya influencia permitió aumentar la calificación colombiana a BBB, y se tradujo en acceso al financiamiento en condiciones más favorables para el Gobierno, las empresas y los hogares".

Lea también: La preocupación de la economía colombiana no debe ser Trump

Lacea-Lames es la reunión anual de la Asociación de Economía de América Latina y el Caribe (Lacea) y al Encuentro Latinoamericano de la Sociedad de Econometría (Lames), que este año es organizada por la Universidad EAFIT en compañía del Banco de la República y que reúne al top de los economistas de la región para presentar los avances académicos y de investigación en la materia.

Al evento asistió Edmund S. Phelps, premio Nobel de Economía en 2006, quien en su intervención afirmó que ya no es suficiente hablar de calidad de vida, capacidad de compra y tiempo de ocio para medir los beneficios de la política económica, pues esta debe además permitir a las personas usar sus capacidades de exploración, imaginación, creación y experimentación. Es decir, que el Estado debería garantizar las oportunidades de emprender nuevos proyectos y negocios.

El Nobel criticó ampliamente las políticas económicas que buscan la protección de la industria, con la premisa de que así evitarán la destrucción de puestos de empleo, pues, según él, bloquean las iniciativas nacientes que puedan amenazar dichas industrias con una competencia renovada e innovación.

Otro de los invitados de este año es el premio Nobel de Economía 2004, Finn Kydland, quien durante un conversatorio previo afirmó que luego de la elección de Donald Trump y el Brexit, todo apunta a "una dirección que permite sugerir el final de la globalización en su forma actual. Espero que los políticos entren eventualmente en razón y cambien su mentalidad para aprender de naciones en las que las políticas fiscales funcionen, como Irlanda, por ejemplo".

Lea también: Competitividad: ¿Por qué no avanza Colombia?

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?