| 3/8/2011 9:30:00 AM

Microfinanzas luchan por restaurar su reputación

Aclamadas por mucho tiempo como una manera de ayudar a sacar a los marginados de la pobreza, las microfinanzas han caído bajo la sombra de descrédito por su comercialización.

Las historias de vidas que cambiaron para bien gracias un micropréstamo de 27 dólares y las imágenes de mujeres sonrientes con telares han sido remplazadas por noticias sobre prestatarios llevados al suicidio.

En el mejor de los casos, las microfinanzas parecen haber fallado en su meta más noble: la reducción de la pobreza. En el peor, algunos prestamistas están contribuyendo a un ciclo de endeudamiento y abuso, igual a la usura que buscaban remplazar.

Los detractores dicen que la industria ha crecido demasiado rápido para su propio bien, con mucha rapacidad y muy poca reglamentación.

La controversia ha golpeado fuerte el corazón de las microfinanzas en el sur de Asia. Mientras India prepara la formulación de cargos en 51 casos de suicidio presuntamente conectados a instituciones de microfinanzas coercitivas, en Bangladesh, el fundador de las microfinanzas y ganador del Nobel, Muhamad Yunus, pelea en los tribunales por mantener su puesto como director del Grameen Bank.

Los defensores de las microfinanzas afirman que han tenido grandes logros a pesar de la reciente mala publicidad. Alegan que el ofrecer crédito a los pobres ha fomentado la creación de pequeñas empresas, ayudado a promover la igualdad de género, elevado los ingresos y mejorado el acceso a alimentación y educación de algunos de los ciudadanos más necesitados.

Las microfinanzas han tenido un gran éxito para distribuir una gran cantidad de dinero a prestatarios, lo que desmanteló redes clientelares en el proceso.

En el 2009, más de 128 millones de las familias más pobres del mundo recibieron microcréditos, cuando en 1997 habían sido 7,6 millones, de acuerdo con un reporte de la Campaña de la Cumbre de Microcrédito.

Algunos dicen que ese notable crecimiento provocó reacciones negativas de intereses políticos.

"Los pobres son un grupo electoral que los políticos ven como suyo", dijo Alok Prasad, director ejecutivo de la Red de Instituciones de Microfinanzas, cuyos 46 miembros representan alrededor del 85% del microcrédito en la India.

En Bangladesh, la decisión del gobierno de despedir a Yunus es vista por muchos como una represalia por haber intentado formar su propio partido político en el 2007.

Al fundar el Grameen Bank en 1983, Yunus fue pionero en el concepto de reducir la pobreza al hacer préstamos pequeños a los pobres.

 
 

AP

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?