| 9/11/2009 12:00:00 AM

La recuperación económica de Latinoamérica

Enrique Mendoza, profesor de Finanzas y Economía Internacional de la Universidad de Maryland, la forma en que se dé la recuperación en los países industrializados marcará la forma en que América Latina se recupere.

En el marco del Congreso de Tesorería de la Asociación Bancaria, Enrique Mendoza, experto economista mundial, invitado a Colombia gracias al auspicio de Corficolombiana, expuso su visión sobre el estado actual de los mercados financieros y sus principales riesgos.

Hasta el momento, para el economista, América Latina ha sido más resistente a la crisis que en el pasado y que otros mercados emergentes. Sin embargo, el contexto global al que se enfrenta se mantendrá adverso, con una débil demanda global, poca disponibilidad de recursos, altas tasas de interés, y bajos precios de los bienes básicos “commodities”.

Para Enrique Mendoza, las evidencias recientes de una recuperación temprana sugieren que ésta se está dando en forma de V. Es decir, que hubo una breve contracción económica, seguida de una fuerte recuperación del PIB. Sin embargo, podría ser en forma de W, es decir que el PIB se haya recuperado pero que vuelva a caer una vez se agoten los planes de estímulo económico (gasto público). La recuperación entonces que se observa sería el resultado de efectos temporales del ciclo de inventarios y de las políticas expansionistas adoptadas por los países, lo cual podría estar por agotarse.

Frente al caso latinoamericano, Mendoza asegura que la forma de recuperación, en V o W, está estrechamente ligada a como se torne la recuperación en los países industrializados debido al alto grado de integración financiera y comercial de la mayoría de los países que componen la región latinoamericana con los estos países. Sin embargo, una recuperación muy lenta o en W del comercio mundial, tendría efectos nocivos para los países de América Latina, directamente en su comercio exterior, e indirectamente sobre los sectores de servicios y el resto de los no comerciables.

Según Mendoza, Colombia como lo muestran sus indicadores macroeconómicos no ha tenido una desaceleración tan brusca como otros países grandes de la región, particularmente México. Pero esto no quiere decir que no esté expuesto, como el resto de países en América Latina, a los tres riesgos grandes que se presentan en el panorama macroeconómico internacional: la continua debilidad de los mercados financieros, los serios problemas de sostenibilidad fiscal en las economías avanzadas, y los problemas similares en términos de la sostenibilidad de las cuentas externas. Estos tres riesgos están relacionados uno con el otro, y muy probablemente van a resultar en un ambiente de mercados financieros internacionales todavía débiles, con costos financieros al alza y poca disponibilidad de fondos.

Para Mendoza, lo más preocupante para América Latina, no es el deterioro en el comercio internacional sino en los términos de intercambio financieros. Según él, es muy probable que las condiciones de acceso a los mercados internacionales para financiar a los sectores público y privado de la región, se compliquen. “Con presión al alza en las tasas de interés internacionales y escasez de fondos en estos mercados, a los empresarios y a los Gobiernos se les podría dificultar su financiación” afirmó el economista Mendoza al finalizar su conferencia.

Mendoza ha estudiado los casos de Brasil, Costa Rica, Colombia y México sobre deuda pública y solvencia fiscal. Actualmente, es profesor de Finanzas y Economía Internacional de la Universidad de Maryland, investigador asociado del “National Bureau of Economic Research” y editor asociado del “Journal of International Economics”. Durante ocho años perteneció al Fondo Monetario Internacional como miembro de la Junta de Gobernadores del Sistema de Reservas Federal.

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