| 11/4/2010 12:45:00 PM

La desigualdad lastra el desarrollo humano de Latinoamérica: ONU

Las persistentes desigualdades sociales retrasan el progreso de Latinoamérica en materia de desarrollo humano, pese a los avances logrados recientemente en la región en la disminución de las disparidades sociales, según un informe de la ONU divulgado el jueves.

El documento elaborado anualmente por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) mide el Índice de Desarrollo Humano (IDH) de cada país, por lo que se tienen en cuenta factores como la educación o la esperanza de vida, además de los meramente económicos.

Sus autores destacan en la edición de este año la importancia de que los 32 países de la región profundicen las políticas de redistribución de la riqueza y asistencia social a los segmentos más pobres de la población.

"Las políticas para aumentar la equidad pueden hacer mucho para estimular el desarrollo humano de por sí. No es sólo que mejorar la igualdad sea bueno para el crecimiento, sino que tiene efectos directos sobre el desarrollo humano", dijo a Efe el director del equipo de investigación del PNUD, Francisco Rodríguez.

El economista venezolano señaló que la persistencia de la desigualdad tiene como resultado que la región registre un Índice de Desarrollo Humano el 25% por debajo del que podría alcanzar con una mayor equidad.

Haití, Argentina, Bolivia, Guatemala Perú y Panamá son los países de la región a los que la desigualdad en ingresos, atención sanitaria y educación más lastra en el IDH.

Por eso, es importante que se amplíen en la región programas como el brasileño "Bolsa Familia", un subsidio mensual otorgado a hogares de baja renta, o el mexicano "Oportunidades", de características similares.

Este tipo de asistencias han permitido que América Latina deje atrás al África subsahariana, los países árabes o el sur de Asia como las zonas más desiguales del planeta.

Rodríguez también señaló que el IDH mundial ha aumentado un 41% en las últimas cuatro décadas y en un 18% en los últimos 20 años, y sigue incrementándose pese a los efectos de la crisis económica en los países más pobres.

Los avances se han producido en gran parte en las áreas de atención médica y educación, más que en las de ingresos, que es más volátil.

"América Latina comparte ese éxito", afirmó Rodríguez, quien recordó que la esperanza de vida regional desde 1970 ha pasado de 60 a 74 años, mientras que la tasa de escolarización bruta subió del 52% al 83%.

Según indicó el experto, buena parte de la explicación de estos avances resta en la transferencia de tecnología y conocimiento de los países ricos a los países pobres, proceso en el que las instituciones internacionales han desempeñado un papel importante.

Al mismo tiempo, destacó que ningún país latinoamericano se encuentra en la lista de los 10 que han conseguido un mayor progreso en IDH desde 1970, que encabezan Omán, China y Nepal, y en la que también se encuentran Indonesia, Marruecos y Corea del Sur.

Los países de la región que mayores mejoras han conseguido, teniendo en cuentan el punto de partida, son Guatemala, en el puesto 22; Bolivia, en el 31, y Brasil, en el 34.

Por otra parte, el informe agrega este año nuevos indicadores en materia de igualdad de géneros y pobreza multidimensional, que incorpora aspectos como la privación de capacidades, la pérdida de libertades y la falta de acceso a derechos fundamentales, además de la insatisfacción de necesidades básicas.

En términos de la desigualdad entre hombres y mujeres, los países con más camino por recorrer son los centroamericanos (Guatemala, Nicaragua y Honduras), mientras que el de mayor igualdad es Cuba.

Por otro lado, el informe indica que un 10% de los latinoamericanos vive en condiciones de pobreza multidimensional, proporción que en el caso de Haití asciende al 57%.

Efe

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?