| 12/10/2015 12:05:00 AM

La inflación aprieta más fuerte el bolsillo de los más pobres

Aunque el elevado precio de las importaciones había golpeado a los estratos altos durante buena parte del año, la presión de los alimentos muestra ahora sus consecuencias para los estratos más bajos. El panorama de la clase media se asemeja más ahora al de los estratos menores.

Devaluación del peso, Fenómeno de El Niño, reducción del comercio exterior, desaceleración económica. Pueden existir muchas causas del acelerado incremento de la inflación que Colombia ha experimentado en los últimos 12 meses, pero todas sus consecuencias desembocan en la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores.

Y aunque son evidentes los efectos de una gran variación del índice de precios del consumidor (IPC), especialmente en los productos importados y en los alimentos, ¿Realmente a quién le está afectando más estos cambios tan abruptos en los precios?

Es una cuestión de prioridades

Antes que nada, es necesario conocer como está compuesta la población colombiana para poder entender a quién afecta realmente precios cada vez mayores en la economía. Según la consultora de consumo Raddar, el 79% de los colombianos pertenece a los estratos 1 (15,9%), 2 (28,9%) y 3 (34,4%).

El 11% es de estrato 4, el 7,1% pertenece al 5 y el 2,7% al estrato 6.

Esto significa que en primera instancia, los ingresos bajos (estratos 1 y 2) representan al 44,8% de todas las personas en el país. El otro 45,4% es de aquellos con ingresos medios y el 9,8% restante pertenece a los ingresos altos.

La forma como está compuesta la canasta de gastos básicos en cada nivel de ingreso es distinta y esto a su vez, define la forma en que la inflación afecta a cada segmento de la población.

Hoy en día la inflación en 12 meses a noviembre se encuentra al 6,39% a nivel nacional. Por niveles de ingreso, el bajo la tiene en 6,71%, el medio en 6,18% y el alto en 6,50%. Si bien el dato parece indicar que a todos los segmento los afecta por igual, analizar más a fondo los resultados revela consecuencias muy diferentes.

Desde noviembre del año anterior, la variación del IPC se ha mostrado levemente más alta para los ingresos bajos respecto a los demás grupos hasta julio cuando los de mayores ingresos lideraron el incremento de precios explicado principalmente por la vivienda y las importaciones. Sin embargo, en septiembre, los papeles volvieron a cambiar, las diferencias se ampliaron y el ingreso bajo lleva la inflación más alta hasta el día de hoy.

La razón de esto está en la importancia que le da cada grupo socioeconómico a los productos que consumen.

¿Pasajes aéreos o comida?


Mientras que para las personas de ingresos altos, los alimentos pesan el 18% de su canasta básica, para los ingresos bajos estos representan el 34% siendo el grupo de consumo de mayor importancia. En el caso del nivel de ingresos altos la vivienda con el 29,66% lidera la lista de prioridades seguido del transporte y los alimentos.

Como los alimentos son uno de los grupos de consumo prioritarios para todos los niveles de ingresos, al observar su comportamiento, los ingresos bajos se llevan la peor parte.



Fuente: Inflación en 12 meses - Dane, cálculos Dinero

Al comparar los datos del IPC de noviembre con los del mismo mes de 2014, los ingresos altos tienen una inflación en alimentos 62% más alta hoy en día, los medios 97% y los bajos 118%.

Observar cuales son los subgrupos que están empujando la inflación permite revelar la gravedad de la situación para los hogares de menores ingresos. En este orden de ideas, productos de consumo generalizado como el pollo, los aceites, la leche, el pan y el arroz son los alimentos que lideran el crecimiento inflacionario de los hogares mas pobres. Solo el pollo tiene una variación del 80,92% en los últimos 12 meses.

El panorama se complica cuando otro de los gastos básicos más importantes, los artículos de higiene corporal,  han incrementado sus precios hasta un 50,83% en el mismo periodo. De igual forma, el combustible y los servicios de telefonía aumentaron por encima del 20%.

El arrendamiento, el subgrupo que más pesa en el consumo de los colombianos en general, se elevó 8,71% para los más pobres.

La reducción de la oferta de alimentos así como los leves aumentos de sus importaciones pueden contraer en el corto plazo el consumo de otros productos al irse la gran mayoría del gasto de consumo en alimentos.

Esto podría explicar por qué en los últimos meses se están desacelerando las ventas minoristas de aseo personal, electrodomésticos, utensilios domésticos y otras mercancías.

Comparado con los aumentos que presentan los hogares de ingreso menor, el consumo de las familias de mayores ingresos no se puede ver condicionado por temas de subsistencia y el cubrimiento de las necesidades básicas.

Para estos, los subgrupos que más se han incrementado en precio son los servicios de acueducto, alcantarillado y aseo (especialmente por las zonas del país donde el agua es limitada por el fenómeno de El Niño), los pasajes aéreos, las matriculas de educación superior y no formal, la leche, el servicio de taxi y otros gastos educativos.

El vestuario levemente es más caro para los estratos más altos en relación a los demás segmentos, debido al papel de las importaciones.
De igual forma, la diversión, el transporte y la educación superior han aumentado sus precios mucho más para estos estratos. El asunto es que estos tres grupos representan menos del 15% del total del consumo de estos hogares.

¿Qué pasa con los ingresos medios?


El panorama para el 34% de la población colombiana se acerca más al que están pasando las familias de ingresos bajos que al de los altos. Junto con mayores precios en los servicios de acueducto y las matriculas de la educación superior, la carne de res, los productos de higiene personal y los gastos de ocupación tienen en jaque los ingresos de la clase media.

El tema de la vivienda no se queda atrás al ser uno de los grupos más desiguales en su variación de precios. Mientras que para los pertenecientes a los ingresos bajos es de 5,45% para los altos es de 4,21%. En el caso de los medios es de 4,93%.

En general, el incremento de los precios a noviembre es hoy 95% más alto para los estratos superiores, 70% para los medios y 80,83% para los bajos. Pero, en términos de población afectada, necesidades básicas en riesgo y posibilidad de mantener un consumo estable los hogares más pobres llevan las de perder.

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