| 2/26/2015 7:00:00 AM

¿Un dólar disparado frena el consumo?

La tasa de cambio en unos niveles cercanos a $2.500 pone a medio mundo a pensar en sus gastos y a apretarse el cinturón a la hora de comprar productos importados. ¿Qué pasa con el consumo?

En la jornada de ayer el precio del dólar cerró a $2.488,82, después de haber superado la barrera de los $2.500 el pasado martes. ¿Cómo está afectando este comportamiento el consumo de los colombianos? Los productos importados como los celulares son los que más han visto el aumento en los precios. Por ejemplo, un iPhone 6 plus lanzado en noviembre de 2014 estaba alrededor de $1.700.000 y hoy se vende a unos $2.300.000 aproximadamente.

De acuerdo con Juan Pablo Espinosa, gerente de Investigaciones Económicas del Grupo Bancolombia de la canasta familiar colombiana solo el 10% corresponde a productos importados, por lo que el impacto del alza del dólar no va a ser muy significativo.

“En el imaginario de muchos puede estar que esta alza del dólar va a generar un gran impacto en la canasta de las familias, pero su peso no es muy significativo e incluso hay productos que no reaccionan tan rápidamente a la devaluación de la tasa de cambio, porque el precio final al consumidor depende de qué tan sensible son los consumidores a esos ajustes en los precios”, explica Espinosa.

De igual forma no todos los bienes tienen la misma sensibilidad y el traslado del incremento en los precios no se da en la misma magnitud. Por ejemplo, artículos como los vehículos o los bienes durables que su precio está más atado al dólar, pueden sentir el cambio mucho más rápido.

“Para los consumidores el mensaje que se transmite es que estamos viviendo un entorno de volatilidad y que en todas las decisiones hay que tenerlo en cuenta y es razonable pensar en protegerse, pues las fluctuaciones grandes en los mercados van a seguir viéndose en el corto y largo plazo”, resalta Espinosa.

Con respecto a las proyecciones para este 2015, el Grupo Bancolombia estima una desaceleración en el consumo y calcula un crecimiento del consumo total privado de 3,2%, cuando en 2014 fue superior al 4,5%. “Es una moderación, pero de todas maneras estamos hablando de un crecimiento que va a seguir siendo positivo y eso tiene que ver con que la compra de los hogares colombianos su gran componente el 90% o más son bienes y servicios cuya demanda es muy estable”, aclara el gerente de Investigaciones Económicas.

Igualmente, se debe tener en cuenta que la composición de la canasta y los bienes no durables, de uso frecuente, como los servicios de salud o educación son los que mueven el grueso del consumo y son gastos neutrales frente a todos los cambios en el entorno macroeconómico.

“Puede haber un impacto más significativo en bienes durables como electrodomésticos, vehículos, celulares, gastos en productos importados que dependen de las expectativas de los consumidores”, concluye Espinosa.

Frente al impacto del alza del dólar en el consumo, el presidente de Fenalco, Guillermo Botero, afirma que si bien este tema no les preocupaba la semana pasada, hoy ya tienen un campanazo de alarma debido a que la tasa de cambio ya rompió la barrera de los $2.500, cuando la tendencia indicaba que se iba a quedar alrededor de los $2.400.

El dirigente gremial señaló que indiscutiblemente el incremento de la TRM hace que los productos importados se encarezcan y que muchos de la industria nacional que tienen componentes o materias primas importadas también sufran un aumento en los precios.

“Si bien un incremento en los precios genera disminución de la demanda, todavía no podemos hablar de un freno en el consumo, porque los importadores grandes trabajan con operaciones de cobertura que tienen contratadas desde antes”, concluyó Botero.

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