| 10/14/2015 7:00:00 PM

El arte y diseño se conjugan en la historia del papel moneda

Alguien debe imprimir dinero para que el sistema financiero funcione. El asunto no es sólo de plata: también de arte, historia y diseño.

Una obra de arte

Billetes de $1.000 emitidos por la Junta Nacional de Amortización creada por la ley 69 del 20 de diciembre de 1909, de la litografía Waterlow & Sons La Londres, Inglaterra. Fueron utilizados para sustituir los billetes más deteriorados de la emisión de la Junta Nacional de Amortización de 1904. Es muy atractivo

y codiciado por los coleccionistas. Se conoce un ejemplar en la casa de moneda del Banco de la República, otro en el Museo Nacional y cinco en colecciones privadas. DP 2695, página 253del Compendio Histórico del papel Moneda en Colombia.

El más apetecido

Billetes de $1.000

del 4 de marzo de 1895, emitido por el Banco Nacional de la República de Colombia, impreso por la Franklin- Lee Bank Note Co N. Y., numerados del 1 al 3.000, es la pieza notafílica más costosa en el periodo de 1890 a 1923, el billete de la más alta denominación en el siglo XIX. Se conocen dos ejemplares en el museo de la Casa de Moneda del Banco de la República y cuatro en manos de coleccionistas privados. DP 205 y página 87

del catálogo Compendio Histórico del papel Moneda en Colombia.

El más curioso

Muchos de los billetes emitidos por el Estado, por Estados Soberanos, Departamentos, Bancos o particulares (haciendas, comercio, minería, etc.), utilizaban dentro de sus viñetas perros, caballos, osos, serpientes o aves de gran tamaño para simbolizar ante los clientes la solvencia y el respaldo financiero.

Por motivos de guerra

En 1900, luego de iniciada la Guerra de los Mil Días, Rafael Uribe Uribe expidió dos decretos el 6 de enero y 15 de junio de 1900, firmados por el General liberal Gabriel Vargas Santos, Jefe Civil y Militar de Ocaña. Las Planchas fueron grabadas por el artista Peregrino Rivera Arce y Darío Gaitán, Coroneles del Ejército del General Uribe, y los billetes fueron impresos sobre hojas de cuaderno tomados de las escuelas de la región.

El menos querido

Rafael Reyes fue el personaje menos aceptado por el público ya que sus billetes fueron sacados de circulación muy rápido y posteriormente fueron habilitados como cédulas de tesorería, pero cubrieron su efigie con sellos de tinta oscura.

Logro artístico

El billete mejor logrado artísticamente para muchos coleccionistas es el de 50 pesos del Banco de Buga que en este caso se ilustra con un ejemplar con resello del Banco del Estado, teniendo en cuenta que solo se conocen dos ejemplares y ninguno de ellos de emisión directa del Banco de Buga. Es un billete de gran formato, con diseño criollo por parte de la Litografía de Demetrio Paredes y extremadamente raro. DP 8004, página 596 del Compendio Histórico del papel Moneda en Colombia.

Billete privado

El de arriba es uno de los billetes emitidos por el Banco de Colombia (en la actualidad Bancolombia). Se trata del segundo banco más antiguo del país.

Billetes ‘infantiles

La presencia de viñetas con niños en los billetes representaba la sucesión segura de los bienes del banco para garantizar al público la solvencia de la entidad frente a sus ahorros.

Por liberar esclavos

Durante muchos años, después de la Independencia, la esclavitud se mantuvo. En 1852 se hizo efectiva la liberación de los esclavos. Y la Ley del 17 de abril de ese año decreta la emisión de vales de manumisión o billetes al portador para garantizar el proceso

El primero

Billete emitido el 1o de junio de 1865 por el Banco de Londres, México y Sudamérica, amparado en la Ley 35 de 1865 y por lo tanto se convirtió en el primer banco de capital privado legalmente autorizado para emitir.



¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

TEMAS RELACIONADOS

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?