| 7/8/2008 12:00:00 AM

Hay que lidiar con crudo a más de US$150

La subida del petróleo en lo que va del año a cerca de US$150 el barril ha consternado al mundo, pero la realidad es que es los precios sigan subiendo más.


Durante dos décadas, los precios permanecieron relativamente estables, pero luego se septuplicaron desde los menos de 20 dólares a los que cotizaban en el 2001. Desde que quebró la marca de los 100 dólares en la primera jornada de operaciones del año, el crudo se ha disparado cerca de un 45 por ciento.

Ante ese ímpetu, los esfuerzos de los políticos para enfriar los precios serían una pérdida de tiempo.

"Subió tan rápido que dio la sensación de una burbuja, pero las burbujas pueden mantenerse por largos períodos y, además de eso, los fundamentos están sumamente ajustados," dijo Stephen Thornber, jefe de investigación energética a nivel global de Threadneedle Asset Management.

El consumo mundial de unos 86 millones de barriles por día (bpd) está prácticamente equilibrado con la oferta, mientras que el crecimiento de la producción no ha mantenido el ritmo de la creciente demanda de economías emergentes como la India y China.

Citando la fortaleza de la demanda asiática, el banco de inversión Morgan Stanley previó el mes pasado que el petróleo trepe a 150 dólares el barril para el feriado del 4 de julio en Estados Unidos, generalmente uno de los días en que se realizan más viajes por carretera.

Su previsión no fue del todo acertada, porque el crudo estadounidense alcanzó un récord, pero de 145,85 dólares el barril.

Aunque los alcistas aún no se han retirado. Goldman Sachs, el banco de inversión con mayor presencia en el sector de las materias primas, anticipó que los precios alcanzarían los 200 dólares el barril en los próximos dos años.

En este nivel, los precios sin duda ya están teniendo un impacto negativo, al desatar protestas en todo el mundo.

Los consumidores, particularmente en Estados Unidos, el principal consumidor mundial de energía, comenzaron a reducir el uso de combustibles, pero aún no hay un sustituto disponible cuando se trata del transporte.

"Hay que ir a trabajar, no importa cuál sea el precio," dijo Thornber. "La demanda fundamental para el transporte y la energía es difícil de reducir en el corto plazo, por eso el ingreso disponible se verá afectado," afirmó.

Amenaza al crecimiento
El sostenido período de crecimiento mundial dependía significativamente del precio barato de la energía, por lo que muchos políticos temen que la imparable escalada del petróleo revierta esta tendencia.

"Mientras más tiempo permanezca en este nivel o en uno superior, mayor será el impacto que provoque en las diferentes industrias," precisó Colin Morton, de Rensburg Fund Management.

Hasta las compañías petroleras han dicho que sus ganancias se estancaron.

"La gente piensa que (con el crudo a) 140 dólares hacemos fortunas," dijo esta semana a Reuters el presidente ejecutivo de la española Repsol-YPF, Antonio Brufau.

"Pagamos fortunas en impuestos, eso es cierto, pero los países que más se benefician son los que poseen reservas," agregó.

Para los bancos centrales, el petróleo es un gran problema que ha exacerbado la desaceleración del crecimiento económico y apuntalado la inflación.

El remedio natural para combatir la inflación sería elevar las tasas de interés, pero el temor es que eso pueda deteriorar aún más el crecimiento.

Los analistas con posturas más alcistas dicen que aunque los países desarrollados cambien sus hábitos, las economías emergentes seguirán impulsando la demanda y los precios del petróleo, que según argumentan aún son sumamente baratos.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo admitió que el nivel actual de los precios es alto en términos relativos, pero el secretario general del grupo también destacó que el litro de crudo es más barato que una botella de agua mineral.

 

 

AP

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