| 9/14/2015 5:00:00 AM

Colombia es menos propensa a entrar en crisis

Según el Banco de la República, el buen manejo de la política macroeconómica da cierta seguridad al país a pesar del continuo ajuste en el que se encuentra su economía.

Hoy en día se ven las consecuencias del actual y complejo escenario de la economía colombiana. Por un lado se observa la caída en dólares de las exportaciones de bienes mineros y una débil demanda externa en productos industriales del país.

En segundo lugar, la confianza se ha deteriorado llevando a una paulatina desaceleración de la demanda de los hogares y los precios de los bienes transables han aumentado de precio en el marco de un proceso de ajuste fiscal.

Para el Banco de la República, esto significa un proceso de ajuste que seguramente se extenderá en los próximos años.

Un escudo regulado

Sin embargo, el Emisor resalta que el país cuenta con un marco de política económica que permite amortiguar los choques externos. En particular, se destaca su flexibilidad cambiaria que esta amortiguando el déficit de la cuenta corriente.

A esto se le suma una clara estrategia de inflación objetivo, el aumento de las reservas internacionales en los últimos años y una línea de crédito flexible con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Finalmente, haber implementado la regla fiscal garantiza la sostenibilidad del sector público y permite alcanzar la estabilidad financiera, explica el Banco de la República.

A pesar de todo, siguen habiendo ciertos riesgos que el Banco Central monitorea continuamente que resultan claves para detectar posibles desbalances macroeconómicos.

Para medirlos, la mejor herramienta es el Índice de Desbalance Macroeconómico (IDM). Mientras que en el informe de marzo, se referenciada un aumento respecto al índice de 2014, en el de junio ya se habla de una leve reducción respecto al año anterior.

Esto representa un gran avance ya que un año atrás, en junio de 2014, el índice mostraba señales muy riesgosas representando riesgos en 3 de los 4 indicadores, especialmente el precio de la vivienda y la cuenta corriente.


Fuente Banco de la República

En la construcción de este índice se toman en cuenta cuatro variables que la historia ha determinado como generadoras de señales previas a la formación de una crisis. Por ende, un aumento del IDM aumenta el riesgo del país de incurrir en una en el 2016. La explicación de cada variable se presenta a continuación.

Cuenta corriente y tasa de cambio real

La cuenta corriente (que registra los cobros y pagos del comercio de bienes y servicios y las rentas de capital e inversiones de todo el país) fue duramente golpeada no solo por la reducción del superávit del sector minero-petrolero, sino por la propia dinámica comercial del país y sus elevadas importaciones.

No sorprende entonces que el déficit en la cuenta corriente pasara de 5,2% en 2014 a 7% en el primer trimestre de 2015.

Cuenta Corriente

Fuente Banco de la República

Entre los riesgos de un desajuste mayor de la balanza, se encuentran una mayor caída de los precios del crudo, un mayor aumento de la prima de riesgo y considerables aumentos de las tasas de interés internacionales que puedan desplazar el financiamiento externo.

Respecto a la tasa de cambio en lo corrido del año hasta junio se ha depreciado 29% nominal y 14% real. A pesar de que el fortalecimiento del dólar ha sido un efecto global, la percepción del riesgo país ha golpeado más fuerte a la divisa colombiana.

Hasta el momento, todo esto llevo a la posición de inversión internacional neta a registrar una variación de -39,5%.

Endeudamiento y precios de la vivienda

Por su parte, los indicadores de los establecimientos de crédito siguen dando señales de solidez. De hecho siguen manteniéndose por debajo del promedio de la última década. Sin embargo, los créditos de consumo e hipotecario aceleraron la formación de cartera vencida, en otras palabras le cuesta más a las personas cumplir con el pago de sus obligaciones.


Fuente Banco de la República

Lo positivo del sector financiero es que los bajos precios del petróleo y la depreciación no dan señales de riesgos en el sistema. Esto es gracias a la poca participación de las empresas más expuestas a los choques externos en el sector. Lo más preocupante para el Emisor, es la dinámica del crecimiento económico y el empleo que pueden afectar considerablemente la calidad de la cartera y la capacidad para otorgar nuevos créditos.

Por su parte el precio de la vivienda durante los primeros meses de 2015 continuaron creciendo por encima de la inflación aunque cada vez más lento. Gracias a la baja dinámica de los arriendos, la percepción de la rentabilidad de la vivienda es menor.

Precio de la vivienda



Fuente Banco de la República

El Emisor afirma que los programas de subsistidos para vivienda incrementan el costo de adquirir propiedades en algunos sectores y considera que es importante revisar los efectos de los programas como Mi Casa Ya sobre el valor de la vivienda.
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