| 2/25/2010 11:50:00 AM

¿En cuánto terminará el dólar?

El dólar fluctuará cerca de los $1.950 a $2.000 en este año. El resultado dependerá de lo que ocurra en el frente internacional. Cómo defenderse de la enfermedad holandesa. Opinión del economista Juan Carlos Echeverry.

El peso colombiano no se apreciaría sustancialmente este año. Esa es la opinión que panteó el economista socio de la firma EConcept, Juan Carlos Echeverry, en un foro organizado por la firma Asesores en Valores. Espera que, a diferencia de las proyecciones que se tenían hace unos meses en las que el dólar se pondría a $1.800, la divisa estará todo el año más cerca de los $1.950 a $2.000.

El resultado final en materia de precio del dólar dependerá de forma crucial de lo que pase en el resto del mundo, afirma. De las tasas de interés en Estados Unidos y de la turbulencia que presente el mercado internacional. “El peso es un pequeño barquito en un mar agitado”, ilustra. El tipo de cambio local seguirá siendo este año un seguidor de las fluctuaciones mundiales.

Lo que pase en Grecia o Portugal, sin duda determinarán el movimiento del tipo de cambio nacional más que cualquier otra presión interna.

Sin embargo, tampoco ve una presión fuerte para que el peso se deprecie. El atractivo de Colombia para los inversionistas no desaparecerá, sostiene. Esto hará que sigan entrando dólares al país y eso, por el contrario, apreciaría la moneda local.

El economista en resumen, no ve mayores presiones para grandes movimientos cambiarios este año.

La enfermedad holandesa
En cambio se mostró preocupado por que la inversión extranjera directa se ha vuelto completamente petrolera. “La no petrolera bajó casi a cero, después de haber sido de US$3.000 millones hace un poco más de año”, dijo. La razón para esta baja está en que los capitales para otros sectores desaparecieron junto con la crisis mundial. Los inversionistas asustados los llevaron a sus países de origen o a inversiones muy seguras fuera de Colombia.

Esto podría ser el germen de lo que los economistas llaman ‘enfermedad holandesa’, que consiste en que cuando un sector exportador es muy exitoso en un país, se termina por apreciar el tipo de cambio tanto que hace que otros sectores pierdan competitividad y de esa forma al cabo de un tiempo, ese lugar termina acabando con los demás sectores exportadores.

En el sentir de Juan Carlos Echeverry lo que se debe hacer, naturalmente, no es renunciar a la inversión petrolera, sino ayudar a que otros sectores hagan mejoras para defenderse de una segura revaluación del peso en el futuro.




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