| 11/10/2015 12:05:00 AM

¿Cuál es el papel de las ciudades sobre el cambio climático?

Las ciudades son las responsables del 75% de las emisiones de dióxido de carbono, pues allí se concentran los vehículos, la industria, y el uso de la energía. Pero también, es allí en donde las iniciativas de protección al medio ambiente tendrían un impacto significativo.

De acuerdo al World Economic Forum, cada objetivo climático nos da un presupuesto de emisiones permisibles. El logro de la meta de dos grados centígrados "requerirá descarbonización completa de la economía en los próximos 50 años".

De acuerdo con el escritor y economista de la multinacional Dow, Rafael Cayuela, el mundo tendrá que acoplarse prácticamente a los niveles de emisión de C02 de la década de los setenta cuando “la población era tres veces menor que la actual”. 


Sin embargo, para lograr esa meta, no será suficiente con hacer los procesos existentes más eficientes, pues se requiere un cambio profundo en casi todos los aspectos de la sociedad, empezando por las ciudades. 

Las ciudades y el cambio climático 

Las estimaciones varían, pero debido a la concentración de la producción y los patrones de consumo, se dice que las ciudades dan cuenta de más de la mitad de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero y alrededor de dos tercios del consumo de energía global. 

De acuerdo con el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP por sus siglas en inglés), el sector de transporte genera el 24% de las emisiones totales de dióxido de carbono, de las cuales el 74% es de transporte por carretera. 

Además, UNEP estima que en 2050, se espera que la flota de vehículos de pasajeros triplique su tamaño, pero además, casi dos tercios de los vehículos motorizados se encuentran en países no pertenecientes a la Ocde, en su mayoría en las ciudades de los países en desarrollo. 

Las emisiones de los vehículos no sólo contribuyen al cambio climático, sino también al nivel local y regional de problemas de salud a través de la emisión de monóxido de carbono, plomo, óxidos de azufre y óxidos de nitrógeno. 

Al mismo tiempo, la energía utilizada para el alumbrado público e industrial, comercial y la construcción son otras fuentes de emisiones, dentro de las ciudades. 

La industria es responsable del 43% de las emisiones de dióxido de carbono provenientes de los combustibles fósiles. El segundo mayor contaminante es el sector de la construcción pues es el responsable del 30% de la emisión de los gases de efecto invernadero a nivel mundial, de acuerdo al UNEP. 

Factores que contribuyen a las emisiones 

Hay factores geográficos y demográficos que generan que una ciudad emita mayores cantidades de dióxido de carbono que otra. Por ejemplo, la situación geográfica de una ciudad puede influir en la cantidad de energía necesaria para la calefacción, la refrigeración y la iluminación. 

También, el tamaño de la población influye en la demanda de espacio y servicios, además, la densidad urbana implica cambios, pues entre más extensas sean las ciudades, estas tienden a generar mayores emisiones per cápita y el tipo de actividad económica influye en los volúmenes de emisiones de dióxido de carbono. 

Por lo anterior, las ciudades son responsables de la mayoría de los gases nocivos de efecto invernadero. Pero también son lugares donde se pueden hacer las mayores eficiencias. 

El Director ejecutivo de ONU-Hábitat, Joan Clos asegura que “esto hace que sea imperativo que entendamos la forma y contenido de la urbanización para que podamos reducir nuestra huella". "La comprensión de la contribución de las ciudades al cambio climático nos ayudará a intervenir en el ámbito local. Con una mejor planificación urbana y una mayor participación de los ciudadanos se puede hacer que las ciudades calientes se enfríen de nuevo". 

Las iniciativas de las ciudades 

En ausencia de medidas de fondo por los países emisores más grandes, muchas ciudades han seguido adelante con sus propias iniciativas de gestión de emisiones de carbono. 

El Grupo de Liderazgo Climático C40 Ciudades, es una coalición internacional formada para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y aumentar la eficiencia energética en las grandes ciudades de todo el mundo. Fundada bajo el liderazgo del alcalde de Londres, en 2005, con la asistencia de la Iniciativa Climática Clinton, y presidida por el ex-alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg. 

La iniciativa incluye algunas de las ciudades más grandes del mundo, incluyendo Berlín, Hong Kong, Yakarta, Johannesburgo, Londres, Los Ángeles, Nueva York, Sao Paulo, Seúl y Tokio.

Sin embargo, las ciudades con más riqueza, son las que cuentan con recursos para hacer cambios estructurales más verdes dentro de su economía, mientras que la mayoría de las ciudades más contaminadas, son relativamente más pobres; allí radica el dilema de la lucha en contra del cambio climático. 

Por ejemplo Nueva York, una ciudad rica situada en un país rico. Pese a a la alta densidad de población y on una amplia red de transporte público, es capaz de mantener sus emisiones anuales de CO2 per cápita  hasta en 7,1 toneladas anuales, mientras que una población menos densa como Washington emite alrededor de 19,7 toneladas de CO2 per cápita. "El mundo necesitará más ciudades como Nueva York si las ciudades quieren tener un impacto positivo en el cambio climático".
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