| 2/29/2016 12:05:00 AM

Los sorprendentes beneficios de vivir en una ciudad inteligente

Se estima que el 70% de la población global habitará en las grandes ciudades en el año 2050, lo cual supone un enorme desafío en materia de infraestructura, sostenibilidad y cobertura de servicios.

Las ciudades más desarrolladas del mundo ya están utilizando las soluciones digitales para mejorar la calidad de vida de sus habitantes en múltiples formas, dado que la sobrepoblación ha tenido repercusiones directas en la movilidad, el medio ambiente y hasta la salud.

En Barcelona (España), por ejemplo, están utilizando herramientas digitales para determinar dónde es necesario poner más estaciones de bicicletas públicas e identificar qué zonas requieren más cajeros electrónicos.

Mientras que en la ciudad de Estocolmo (Suecia) el Gobierno local selló una alianza con la firma estadounidense IBM con el objetivo de instalar sistemas de GPS en taxis para optimizar el servicio.

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Al final, el experimento resultó bastante interesante ya que se redujo la emisión de gases contaminantes en un 10%, el tráfico de la  ciudad bajó un 20% y el tiempo de los viajes en casi un 50%.  

Así lo explica un informe de la organización The Software Alliance (BSA), en el que además se afirma que gracias a técnicas avanzadas de Big Data se pudo construir un edificio en Emiratos Árabes Unidos que produce más energía de la que consume.

Los avances en este campo son de gran relevancia en la medida en la que se calcula que los edificios inteligentes podrían generar un ahorro de hasta US$25.000 en gastos del servicio de energía al año.

 El plan de construir ciudades inteligentes también ha tenido repercusiones en la industria, dado que en Estados Unidos las empresas del sector automotriz están diseñando vehículos cargados con cientos de sensores para analizar datos en tiempo real.

El estacionamiento autónomo y la prevención de accidentes, son solo algunos de los avances en los que siguen trabajando los distintos actores de ese sector económico para garantizar el bienestar de sus usuarios en todo el mundo.

De hecho, en enero de este año Ford se unió con Amazon para que las casas inteligentes se puedan controlar desde el interior de los automóviles, mientras que Volkswagen exhibió un vehículo eléctrico capaz de recargar el 80% de su batería en media hora.

“Actualmente, los automóviles nuevos están provistos de tantos sensores que pueden generar hasta 25 gigabytes de datos por hora y contener más de 10 millones de líneas de códigos de software solo para procesar los datos”, explica BSA.

Hacia una nueva economía

El mundo avanza aceleradamente en el diseño de ciudades inteligentes mientras se genera un cambio en el modelo económico actual, que ha pasado del individualismo a una concepción colaborativa.

La masificación de las aplicaciones móviles para compartir el carro, buscar compañero de apartamento, compartir información de rutas o cofinanciar proyectos de innovación, demuestran que la mentalidad ha cambiado en notablemente en los últimos años de la mano de las nuevas tecnologías.

Sobre este tema también se refiere un informe del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), en el que se explica que el surgimiento de nuevos modelos de negocio cambiará la forma en la que las personas se relacionan con la ciudad.

El documento,  elaborado por Ashima Sukhdev y James Pennington, va más allá al afirmar que la puerta en marcha del internet de las cosas (IoT) permitirá que los proyectos más ambiciosos se pongan en marcha en los próximos años.

Y es que de acuerdo a un reciente informe de la firma Ericsson, en el 2020 al menos 26 millones de artefactos tecnológicos de todo tipo estarán conectados entre sí, lo cual facilitaría en gran medida el diseño de ciudades más modernas, dinámicas y amigables para sus habitantes.

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