| 1/21/2011 7:00:00 AM

Dólar, hasta cuándo va a aguantar

Las medidas tomadas por el gobierno y el Banco de la República para controlar la revaluación hasta ahora han funcionado. Sin embargo, existen otras variables que pueden hacer que el dique se rompa.

En contra de todas las proyecciones, el dólar cerró el 2010 con una apreciación del 6,37%. La compra de dólares y la restricción de entrada de capitales del sector público surtieron el efecto deseado e hicieron que la divisa se mantuviera por encima de los $1.900 en la última parte del año.

Pero hay varios factores que pueden hacer que el dique se rompa y el gobierno y el banco central tengan que pensar nuevamente cómo controlar la revaluación. Uno es que el Banco de la República no pueda seguir interviniendo el mercado sin adoptar ningún mecanismo de esterilización, en el caso de que los riesgos de inflación continúen. Otro es que el gobierno se vea presionado a traer flujos del exterior, debido a su alto déficit fiscal. Y finalmente, que los flujos privados adquieran tanta importancia en la cuenta de capitales, que haya la necesidad de crear mecanismos de intervención en este sentido.

¿Depreciar sin controlar la inflación?

Una de las contradicciones de las medidas actuales se encuentra en intervenir por medio de la compra de dólares, sin esterilizar la liquidez que queda en la economía. Hasta ahora el Banco de la República lo ha podido hacer porque no ha encontrado presiones inflacionarias que hagan que el índice de precios se sitúe por encima de su rango meta.

Algunos analistas piensan que hay riesgos inflacionarios en todos los mercados emergentes por el aumento en los precios internacionales de los alimentos y de los productos básicos. En cambio, hay otros que piensan que las presiones sobre los precios son transitorias y que el índice de precios al consumidor se normalizará en los próximos meses.

“Existe un riesgo inflacionario al alza en el ámbito global y hay una correlación muy alta entre el precio de los productos básicos y los precios de la región. Es claro que no estamos en la crisis del 2008 y que no vamos a ver presiones exageradas sobre los precios, lo que vamos a ver es una normalización. A eso se suma que la brecha del producto se está cerrando y la apertura de la frontera con Venezuela, lo que se traduciría en una inflación por encima del rango meta”, comentó la jefe de estrategias en monedas para América Latina del HSBC, Marjorie Hernández.

Por el contrario, para el jefe de investigaciones económicas de la firma Bulltick Capital Markets “la inflación por el lado de la demanda tiene espacio para seguir dentro del rango meta y puede verse afectada por la ola invernal en el primer trimestre del año, pero el efecto se empezará a normalizar”.

La conclusión es que desde ya el Emisor tendrá que pensar en otros mecanismos de intervención además de las compras de dólares en el mercado de contado, o en mecanismos de esterilización diferentes a los bonos del gobierno y a la emisión de sus propios bonos, que ante un escenario de déficit fiscal resultaría difícil.

¿El gobierno sin recursos del exterior?

En este sentido, el gobierno se ha propuesto ahorrar los recursos provenientes de dividendos de Ecopetrol en el exterior, solamente utilizar recursos externos para cubrir pagos de la deuda externa y no aumentar el endeudamiento externo para financiar el presupuesto nacional.

“Las medidas que tomó el gobierno no las había hecho antes y ningún país lo está haciendo. Está claro que no quieren afectar la confianza de los inversionistas”, dijo Hernández del HSBC.

El dilema surge cuando se tiene un déficit fiscal estructural del 4,5% del Producto Interno Bruto (4,5%), que de cierto modo convierte en una contradicción el hecho de mantener ahorros afuera.

“En algún momento el gobierno podría sentir presión y deberá considerar la posibilidad de traer recursos del exterior para cubrir sus gastos internos”, dijo la investigadora del HSBC.

¿Flujos del sector privado por encima del los del sector público?

Según cálculos del grupo de investigaciones del Banco de Bogotá, el sector privado pasaría de tener una participación en la cuenta de capitales del 3,10% en el 2009, a una del 50,64% en el 2010. Por lo tanto, la participación del gobierno pasaría de del 95,6% en el 2009 al 49,27% en el 2010.

En términos absolutos, los flujos de capital provenientes del sector privado pasarían de US$221 millones en el 2009 a US$6.843 en el 2010 y los del sector público de US$6,808 a US$6,658, respectivamente.

Lo anterior demuestra, que si bien el gobierno hizo un esfuerzo para disminuir los flujos entrantes, el superávit de la cuenta de capital aumentó principalmente por los flujos del sector privado.

“Entonces, qué pasará si los flujos de inversión directa continúan creciendo y se normalizan los recursos del sector público. Es como tapar una ventana y dejar la puerta abierta”, comentó Hernández del HSBC.

Las expectativas de crecimiento de los mercados en desarrollo, entre esos, Colombia, siguen siendo favorables e incentivando la entrada de capitales. Los analistas proyectan que la cuenta de capitales seguirá creciendo, apoyada por el aumento de los flujos de inversión extranjera en los sectores petróleo, oro y carbón.

Por su parte, la investigadora para América Latina de Barclays Capital, Jimena Zúñiga, comentó que el aumento en los precios de los productos básicos en el ámbito mundial, hacen que Colombia tenga unos términos de intercambio favorables para el ingreso de capitales extranjeros.

En ese mismo sentido, Bernal de Bulltick comentó que “en el país seguirá ingresando mucha inversión extranjera a todo nivel. Nosotros proyectamos que el superávit de la cuenta de capitales en el 2011 alcance US$15.000 millones, de los cuales el 90% corresponderán a un saldo de inversión extranjera directa de US$12.400 millones y de flujos de inversión a corto plazo de US$1.900 millones”.

Por lo anterior, al gobierno le quedará muy difícil enfrentar una situación de entrada de capitales privados de largo plazo. “En algún momento el gobierno tendrá que pensar en crear otros mecanismos regulatorios para controlar estos flujos si lo que quiere es detener la apreciación”, finalizó Hernández del HSBC.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?