| 11/29/2010 12:00:00 PM

Cumbre de cambio climático inicia con escepticismo

El encuentro internacional comienza en medio de la preocupación por la incapacidad de los gobiernos para encontrar una adecuada alternativa al Protocolo de Kyoto, único instrumento contra el cambio climático y que expirará en 2012. Las diferencias continúan y las esperanzas de una concertación son pocas.

Tras los pocos resultados presentados en la última reunión en Copenhague, en diciembre del año pasado, inicia en Cancún, México, una nueva ronda de negociaciones de Naciones Unidas sobre cambio climático. Esta cumbre que se celebrará desde este lunes, hasta el próximo 10 de diciembre, comienza en medio de bajas expectativas sobre llegar a acuerdos significativos con respecto al cuidado del medio ambiente.

 

En las próximas dos semanas, 15.000 delegados y 19 jefes de Estado de 194 países buscarán avanzar en un acuerdo global para la reducción de emisiones contaminantes, que establezca medidas jurídicamente vinculantes y un financiamiento de US$100.000 millones en los próximos 20 años para que países en desarrollo enfrenten el problema.

 

Sin embargo, expertos opinan que en esta convención se pueden sentar las bases para la reunión definitiva del 2011 en Durban, Sudáfrica. El ex vicepresidente de Estados Unidos y uno de los máximos exponentes de la lucha contra el cambio climático, Al Gore, declaró que enfrentar el cambio climático es urgente ya que es un problema que “no solo no desaparece, si no que cada vez es peor”.

El objetivo de Naciones Unidas, es que en la cumbre de Cancún se logren poner sobre la mesa las bases de un futuro tratado que reemplace de manera efectiva al Protocolo de Kioto, que expira en diciembre de 2012.

La cumbre en Durbán, Sudáfrica, será la última oportunidad para entablar una estrategia común para proteger el medio ambiente. Aunque la mayoría de los países en desarrollo, considera que el cambio climático es un pilar básico de desarrollo, las diferencias de los países, especialmente entre China y Estados Unidos parecen oscurecer el panorama.

El país con la segunda economía más grande del mundo ya ha expresado que no tomará medidas, ni asumirá el costo de reducción de emisiones, si no ve que Estados Unidos lo hace primero. Esa predisposición es tomada también por países como India, Sudáfrica y Brasil, a la hora de combatir el calentamiento global.


La cuota colombiana

Con la convicción realista de que Colombia cuenta con una posición estratégica y que de alcanzar acuerdo globales se avanzará en el establecimiento de mecanismos de adaptación y acuerdos bilaterales, la ministra de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, Beatriz Uribe Botero, viaja a la cumbre, para liderar la participación de Colombia en las negociaciones de la cumbre de Cambio Climático.

“Hay un sentido de urgencia en temas como la emisión de gases efecto invernadero, asociada al cambio climático, pero con énfasis en las acciones locales: aquí la que más sufre los efectos es la población más pobre”, dijo la Ministra.

Uribe Botero afirmó que la mitad del territorio colombiano son zonas de bosques y que se realizarán compromisos frente a los activos ambientales del país, que son activos del mundo.

En las mesas de trabajo participará una delegación de Colombia y en el segmento de alto nivel, del 8 a 10 de diciembre, participarán los Ministros de Medio Ambiente y algunos Presidentes de las Naciones que hacen parte de la Conferencia de COP16 organizada por las Naciones Unidas sobre Cambio Climático en Cancún, México del 29 noviembre a 10 diciembre 2010.

Colombia está a la expectativa de lo que ocurra en este importante espacio de decisiones debido a que por su riqueza en fuentes hídricas y biodiversidad, hacen que sea vulnerable ante los fenómenos naturales extremos como lo que se está viviendo actualmente con el fenómeno de la Niña.

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