| 4/7/2012 7:00:00 AM

¿Cuáles son los riesgos de la exuberancia financiera?

El principal riesgo que corre una economía al recibir un abundante flujo de recursos externos es que éstos financien un exceso pronunciado de gasto doméstico, un desbordamiento del crédito y una exuberancia en sus mercados de activos, según Asobancaria.

De acuerdo con el gremio de los bancos, el exceso de demanda interna puede aumentar las dimensiones de los desbalances macroeconómicos, hasta tornarlos insostenibles.

Al mismo tiempo, la exuberancia puede ocasionar desequilibrios financieros y burbujas.

Igualmente, un desborde del crédito puede conducir a un apalancamiento extremo de las firmas y a un endeudamiento exagerado de los hogares.

Unos desbalances macroeconómicos muy profundos, acompañados de desequilibrios financieros, valorizaciones exuberantes de los activos domésticos y desbordamientos del crédito, alimentados todos por una plétora de recursos externos, incrementan la vulnerabilidad de la economía a los choques externos. Por este camino, se arriesga su estabilidad macroeconómica y financiera.

El gremio señala que si el exceso de demanda interna durante el auge estuviera acompañado por una valorización exagerada de los activos domésticos, la parada súbita de flujos externos o la reversión de la inversión extranjera de portafolio podrían conducir a una caída pronunciada de sus precios.

“Como resultado de ella, los inversionistas que no liquidaran oportunamente sus posiciones en estos activos sufrirían pérdidas de capital, que se traducirían en un efecto riqueza negativo”, advierte.
Por otro lado, asegura que si las pérdidas del sistema financiero por la desvalorización de los activos y el incumplimiento de las obligaciones deterioraran en exceso el balance de los bancos, el mercado de crédito se estrecharía y perdería liquidez.

Sin embargo, el gremio sostiene que el dinámico crecimiento del crédito en Colombia hoy no está próximo a generar un desbordamiento que desestabilice macroeconómica o financieramente la economía.

Lo anterior en primer lugar, según Asobancaria, porque su incremento ha sido muy rápido debido a que ha consistido en gran parte en una recuperación de la dinámica perdida por el estancamiento durante la recesión leve que tuvo la economía en 2008-2009.

En segundo lugar, porque ha comenzado a moderarse: su tasa de variación real ha disminuido de 26,7% anual en mayo del año pasado a 18,6% anual en febrero de este año.

En tercer lugar, indica el gremio, porque las proyecciones predicen que esta tendencia hacia una expansión más moderada continuará, debido al efecto del estrechamiento de la política monetaria y a las mayores precauciones de los bancos al prestar.

En cuarto lugar, porque la profundidad del crédito respecto del PIB no se aleja mucho de su tendencia de largo plazo.

“En quinto lugar, porque la expansión se ha hecho también por medio de una mayor inclusión financiera y a través de un mayor número de intermediarios”, señala.

Y finalmente, porque esa profundidad no ha alcanzado todavía las dimensiones compatibles con su equilibrio de largo plazo, que es consistente con las características estructurales de la economía colombiana, según Asobancaria.
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