| 12/9/2015 12:05:00 AM

¿Cómo combatir con éxito el desempleo juvenil?

Mantener a los jóvenes desempleados es un lujo que ninguna nación del mundo puede darse por mucho más tiempo. Es necesario actuar ahora y evitar grandes problemas que los organismos multilaterales prevén. ¿Qué se puede hacer?

Hoy en día tener una tasa de desempleo superior al 15% para las personas entre los 14 y 28 años parece no ser un evento aislado. Si bien la tasa es comparativamente alta en relación al desempleo total (8,2%) la tendencia en el resto del mundo es la misma. Los organismos multilaterales coindicen en el gran problema que se está consolidando en el mercado laboral juvenil.

Aunque se suele culpar a la desaceleración económica mundial por ser el freno de la creación de empleo, la verdad es que se habla ya de un problema estructural en el modelo económico actual. Al parecer, como explica el Banco Mundial, el crecimiento de la población mundial es un duro desafío para los gobiernos.

Inclusive se ha llegado a plantear la posibilidad de que exista un desequilibrio entre el número de egresados de las universidades y el de las ofertas laborales que pueden ofrecer las empresas.

¿Más egresados y menos trabajo?


Para el rector de la Fundación Universitaria del Área Andina, Fernando Laverde, este “desequilibrio” carece de fundamento. “La oferta de trabajos no está por debajo de la demanda” afirma.

El verdadero problema, explica Laverde, es estructural y tiene que ver con la forma en la que están saliendo los nuevos profesionales al mercado. Más allá de la formación académica, es necesario dar un vistazo a la formación de habilidades, muchas necesarias para el siglo XXI.

Y es que los nuevos profesionales siguen las tendencias mundiales del trabajo y se alejan cada vez más del “conservador modelo educativo que tienen las universidades en Colombia” explica Laverde.

“Es verdad que hay un déficit de cerca de 90.000 ingenieros pero no necesariamente es algo que se pueda decir en general” continúa. Además, el número de egresados en cada carrera es algo cíclico. Hoy en día Administración de Empresas, las ingenierías, Medicina y Derecho gozan de amplia popularidad y son las más demandadas.

Lo cierto es que no hay ni mayor ni menor oferta de egresados en general, el problema es que las empresas no encuentran personal capacitado. Algo paradójico conociendo las altas tasas de informalidad y desempleo. Lo que sucede según las compañías, es que el personal que está disponible tiene muchos problemas para adaptarse al ambiente empresarial.

Y es aquí donde entran las habilidades del profesional del siglo XXI. El Foro Económico Mundial (WEF) explica que los nuevos profesionales más que conocer el campo de acción y retener conocimientos deben ser mejores para desenvolverse en los problemas cotidianos y aportar ideas.

La resolución de problemas es la clave

“Los jóvenes no saben cómo resolver problemas de múltiples soluciones, no tienen habilidades para trabajar en grupo y no manejan muy bien el asunto de las prioridades” afirma el rector de la Fundación Universitaria del Área Andina.

Por esta razón, el llamado es a la actualización de los nuevos profesionales. Es deber de las universidades adecuar los planes de estudios para que respondan a lo que las nuevas tendencias están demandando y enfocarse en desarrollar mejor las prácticas empresariales para aportar la experiencia necesaria a los jóvenes.

Si se sabe según la Organización Internacional del Trabajo que 3 de cada 4  jóvenes en los países en desarrollo que trabajan tienen un empleo inestable y que 9 de cada 10 lo hacen en la informalidad, es necesario emprender acciones para solucionar este problema.

Los salarios no son suficientes

La OIT también hace un llamado al salario de los jóvenes. “No alcanza para salir de la pobreza” y en consecuencia es el caldo de cultivo perfecto para buscar ingresos en la informalidad.

El asunto es que los salarios reales en la economía se han estacando en el todo el mundo, en especial en los países desarrollados. Si las tasas de informalidad continúan aumentado a este ritmo el problema será “mucho más grave” y los futuros 1.000 millones de jóvenes que entrarán al mercado laboral en la próxima década serán un desafío para los gobiernos.

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En busca de soluciones

Como afirma Fernando Laverde, “Las empresas que no capaciten a los jóvenes tendrán problemas”. En la actualidad los movimientos pro-capacitación en el mundo adquieren fuerza. En especial América latina debe fomentar la educación de calidad, desarrollar estrategias para incentivar la creación de empresas y elevar la competitividad.

Lea también: Los sorprendentes beneficios de la capacitación a los jóvenes

El empleo por cuenta propia se perfila como la solución más atractiva. No obstante, altas tasas impositivas, ambientes no competitivos y poco financiamiento para proyectos emprendedores ponen en jaque estas iniciativas.

No por nada Colombia, en el reciente Informe Nacional de Competitividad, entre los indicadores donde más decayó el país fue el trabajo y la educación. De igual manera, Doing Business 2016 llama la atención sobre el alto porcentaje de impuestos y el lento desarrollo de la innovación.

“Si en los próximos 5 años las educación no se actualiza y reproduce un cambio que dé como resultado profesionales más competitivos habrá un gran problema para el país” concluye Laverde.

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