| 9/26/2015 5:00:00 AM

¿Quiénes están detrás de la conquista del cacao colombiano en Europa?

Las exportaciones de cacao hacia la Unión Europea crecieron un 76% en el primer año de entrada en vigor del acuerdo comercial.

Conquistar los exigentes mercados internacionales para la confitería en Europa, fue el reto más grande que los pequeños cultivadores de cacao decidieron enfrentar y superar.

De acuerdo con la organización, United Cacao, esta materia prima se cultiva exclusivamente en una banda geográfica muy estrecha cerca del Ecuador debido a las exigencias climáticas y de lluvias que requiere su plantación para prosperar.

Esta banda se extiende a lo largo de África occidental, partes de América Latina y el Sudeste de Asia. De acuerdo con los directores de United Cacao, “esto representa una limitación de la oferta”, y precisamente una ventaja comparativa para Colombia.

De acuerdo con Procolombia, el país cuenta con más de 2 millones de hectáreas aptas para el desarrollo de cultivos de cacao con una posición geográfica estratégica en su condición de país tropical.

Además, el material genético del cacao colombiano tiene aromas y sabores frutales y de nueces, que si se logran mantener a través del proceso de producción, almacenamiento y comercialización, lo hacen un cacao fino de aroma apetecido principalmente en Europa por la industria chocolatera.

Sin  embargo, pese a las oportunidades que ofrece la geografía de Colombia evidenciada por el clima  en Arauca y Nariño para desarrollar el potencial del cacao, la siembra y el valor agregado de este producto se quedó rezagada en un momento del tiempo con respecto a competidores comerciales como Ecuador, Venezuela y México.

Lo anterior, sobre todo por problemas fitosanitarios, baja calidad y baja eficiencia en las hectáreas potenciales de siembra de cacao.

Los cacaoteros más persistentes

En Nariño y Arauca se pusieron en la tarea de promover el crecimiento económico de estas regiones a través del cultivo del cacao, pues se dieron cuenta de que faltaba incluir valor agregado a uno de los cultivos más ancestrales de sus regiones y del mundo.

Con el apoyo del Gobierno Nacional y el Gobierno de Suiza a través de Suiss Contact, entre otras entidades bilaterales, 4 asociaciones de cacaoteros ubicadas en Nariño y  Arauca que tenían la intención de producir cacao fino de exportación principalmente para los mercados europeos, se dieron cuenta de que tenían que mejorar casi todo su proceso de producción antes de vender en el exterior.

Antes de exportar había que mejorar

El gerente de la asociación de cacaoteros en Arauca, Campocar, Sandro Castaño, le contó a Dinero que el desafío más grande para salir al mercado internacional del cacao era mejorar la calidad y que para ello era indispensable trabajar en eliminar la resistencia de los agricultores.  De acuerdo con Castaño, los agricultores aseguraban que el cacao no generaba recursos por “calidad sino por cantidad”.

Así mismo cuando se les intentaba inculcar mejores prácticas en el proceso de cosecha, recolección y tratamiento, también oponían resistencia, pues la forma de siembra se había traspasado de generación en generación y por lo tanto constituía parte de la cultura de la región.

Tal desafío desapareció “cuando se mejoró la calidad del cacao y se enviaron 18 toneladas de cacao al segundo importador de cacao colombiano de la Unión Europea, Bélgica”. Fue así como los cacaoteros pudieron entender que es la calidad del cacao la que decidirá el precio que “merece su esfuerzo”.

Luego de superar los problemas de producción, se identificó que los cacaoteros no eran tan eficientes en la post siembra.
 
Castaño cuenta que fue un proceso largo para aprender a mantener la calidad del cacao hasta llegar al cliente. Anteriormente no se manipulaba el cacao para ser de calidad exportadora, “había pérdidas de producto pues en ocasiones se dejaba el cacao al sol y se secaba o se perdían las cualidades únicas del cacao por malas condiciones de almacenamiento”. 

Desafío de cantidades de cacao

Luego de la intervención en la tecnificación del proceso de cultivo y de post siembra y por consiguiente del mejoramiento de la calidad, el nuevo reto que enfrentaron los cacaoteros fue llevar a otras tierras su fino cacao tipo exportación sin que los costos opacaran todos los esfuerzos.

El gerente de la asociación Cortepaz, le contó a Dinero que con las pequeñas cantidades de cacao que se producían por la asociación de 250 cacaoteros, no alcanzaban a cubrir los costos que todo el proceso de exportación requería, por lo que vieron la alianza como motor de crecimiento exportador.

El Consejo Comunitario Bajo Mira y Frontera, que reúne a 900 familias agricultoras que se dedican exclusivamente a la siembra del cacao, se juntó con Cortepaz para finalmente concluir en conjunto exportaciones a Suiza y Japón.

“Si no hubiese sido por la alianza que construimos, nuestro cacao no estaría en los mercados de países desarrollados”.

Estas asociaciones de cacaoteros están sacando la cara por el sector del cacao en Arauca y Tumaco y ahora 17 toneladas de cacao con sabores frutales y de nueces se encuentran viajando en buques hacia Bélgica y preparan la tercera entrega de cacao a Reino Unido y a Japón.  Ellos son “los verdaderos empresarios del campo”.




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