| 5/22/2014 7:00:00 AM

¿Amenaza la burbuja inmobiliaria?

Colombia mantiene altos precios para la compra de vivienda en especial en Bogotá. La falta de predios para la construcción y aspectos coyunturales la razón.

La crisis económica de Estados Unidos estalló por las dificultades en la industria inmobiliaria y el incumplimiento de los hogares con el sistema financiero para el pago de sus deudas.

Es así como la crisis del mercado de vivienda generó un impacto directo al sector bancario y por ende al resto de la economía con especial afectación en los activos que estaban en bolsa.

Países como Colombia sintieron el impacto de la crisis y el mal momento en el que se sumía la economía de Estados Unidos siendo el principal socio comercial del país.

Aunque el problema surgió por otro tipo de situaciones, el mercado inmobiliario en el territorio nacional ha tenido una serie de movimientos que de alguna manera ha encendido las alarmas.

Desde hace varios años analistas e inclusive algunos empresarios vienen insistiendo en una burbuja inmobiliaria la cual tendría serias implicaciones para la economía colombiana.

Sin embargo, el Gobierno Nacional ha desvirtuado estas versiones al señalar que pese al incremento en los precios para la compra de vivienda, el tema no genera alarmas aunque sí un monitoreo permanente.

Uno de los borradores económicos realizados por el equipo técnico del Banco de la República hizo un análisis sobre siete países incluido Colombia sobre el mercado inmobiliario.

Para el caso del país se muestra evidencia fuerte de la existencia de burbujas en los mercados de vivienda y además en las acciones. 

En Colombia han surgido varios fenómenos en el mercado de vivienda y la primera de ellas, la historia ocurre entre julio y octubre de 1996, asociada con la caída generalizada de precios de vivienda la cual se relaciona con la posterior crisis financiera sufrida entre 1998 y 2000. 

En este caso, una burbuja negativa se asocia a un episodio en el cual los precios de la vivienda caen de manera acelerada, explica el reporte del Emisor. 

La segunda burbuja identificada en el mercado de vivienda se observa entre enero y mayo de  2007 y está muy posiblemente relacionada con el auge crediticio observado en este periodo. 

Así mismo, la última burbuja tiene lugar desde marzo de 2012 hasta diciembre de 2013 el cual es el dato más reciente de nuestra muestra. 

Este resultado es una confirmación de los resultados de Gómez et al (2013) quienes muestran que este comportamiento exuberante reciente también se obtiene cuando se utilizan deflactores alternativos para el precio de la vivienda y cuando el procedimiento utiliza ventanas de análisis de diferentes tamaños. 

Respecto al comportamiento del precio de la vivienda en este último período, ha surgido un debate sobre si obedece realmente a un comportamiento de alejamiento del precio de sus fundamentales. 

Por ejemplo, en el trabajo de Salazar et al. (2013), se concluye que este comportamiento alcista se explica por el crecimiento del precio del suelo debido a las restricciones de oferta y de uso en la ciudad de Bogotá. 

De otro lado, Hernández y Piraquive (2014) encuentran que el comportamiento exuberante en Bogotá se observa principalmente en la vivienda de lujo y que podría estar explicada por el comportamiento de los ingresos reales per cápita. 

Según el reporte del equipo técnico no se observan situaciones perdurables en el tiempo pero en el mercado de vivienda de todos los países estudiados ocurren episodios de burbujas, cinco en promedio, lo cual indica que este es el mercado más vulnerable a este tipo de comportamientos.

Hasta el momento no se encienden las alarmas pero si hay un monitoreo permanente sobre unos de los mercados más importantes para la economía que además de representar un impulso al crecimiento es indispensable en el tema social.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?