| 1/24/2011 3:40:00 PM

América Latina en la "guerra de monedas"

Latinoamérica ha adoptado vigorosas medidas para moderar la apreciación de sus monedas, que amenaza a la competitividad de sus exportaciones, y tendrá que seguir sacando otras del sombrero mientras no se moderen las inversiones financieras de corto plazo.

Los capitales extranjeros desde hace varios años no dejan de llegar a la región, mayormente exportadora de materias primas.

Los inversionistas han inundado a las economías locales con dólares que son apostados en su mayoría en bonos de deuda, el mercado de dinero y acciones latinoamericanas, poniendo presión sobre las autoridades monetarias.

Los bancos centrales buscan aliviar el fortalecimiento de sus monedas, consecuencia de un dólar débil, altos precios de los productos primarios, un fuerte crecimiento económico y tasas de interés mayores a las del mundo desarrollado.

Para contrarrestar las presiones, los países latinoamericanos han implementado desde las tradicionales compras de dólares hasta regulaciones al ingreso de capitales.

Las siguientes son algunas de las medidas tomadas recientemente por bancos centrales y Gobiernos de la región:

 

* COLOMBIA

En septiembre del año pasado, el Banco Central retomó sus intervenciones en el mercado comprando diariamente al menos US$20 millones para contener el alza del peso, que en el 2010 se fortaleció un 6,37%.

La medida estará vigente al menos hasta el 15 de marzo. Hasta esa fecha, la autoridad monetaria calcula que las compras sumarán US$2.400 millones.

Además, el Ministerio de Hacienda podría comprar en el mercado de futuros hasta US$3.700 millones en el 2011, si las condiciones son aceptables.

Colombia decidió en octubre pagar en el exterior dividendos por US$1.400 millones de la estatal Empresa Colombiana de Petróleos (Ecopetrol). En total, incluyendo el pago de dividendos, el Gobierno dejó de traer al país US$1.500 millones para evitar presiones al peso.

El Gobierno también eliminó la exención impositiva para los intereses de los préstamos en el exterior.

 

* BRASIL

El real se ha convertido en una de las monedas más sobrevaloradas del mundo, a pesar de las compras diarias de billetes estadounidenses que hace el Banco Central en el mercado para contener su ímpetu.

La autoridad monetaria anunció a inicios de este mes medidas para incentivar que los bancos tengan posiciones totales cortas en divisas menores a US$3.000 millones o al valor de su propio capital de referencia.

Con el encaje sobre las reservas no remuneradas del 60% en caso de que las posiciones cortas superen los US$3.000 millones, el Banco Central busca encarecer las apuestas que hacen las entidades por el real.

El Gobierno ya había triplicado el año pasado un impuesto que les cobra a los extranjeros cuando compran bonos locales para tratar de desalentar inversiones foráneas de corto plazo que podían producir volatilidad.

El Banco Central también ha realizado últimamente una subasta de swaps cambiarios reversos, un derivado que tiene el mismo efecto que comprar dólares en el mercado de futuros.

* CHILE

El Banco Central reveló a principios de enero un programa de compras de divisas récord por US$12.000 millones para este año, en busca de moderar la apreciación del peso chileno, que llegó hace dos semanas a máximos de 32 meses.

Aunque después de que se anunció la medida el peso se debilitó, había acumulado una ganancia del 17% desde junio hasta principios de enero, en parte empujado por la cantidad de dólares que ingresó a Chile debido a los altos precios del cobre, la principal exportación del país.

En una primera etapa, el banco central contempla compras diarias por US$50 millones.

Barclays Capital dijo en un reporte que, como resultado, espera una depreciación de alrededor del 10% en el peso chileno en los próximos tres meses.

Chile ya había anunciado un alza gradual del límite de inversión en el extranjero que tienen los fondos de pensiones de un 60% a un 80% de la cartera y también redujo la burocracia para acelerar la salida de exportaciones del país.

* PERU

Durante el 2010, el Banco Central intervino en el mercado cambiario comprando divisas por un monto cercano a los US$9.000 millones para limitar la apreciación del sol.

Las compras fueron siete veces mayores a las del año previo y lograron mantener a la moneda local a raya, que cerró el 2010 con una ganancia del 2,77%, mientras la economía registra una de las mayores tasas de crecimiento de la región.

Pero el Banco Central sorprendió en la primera semana de este año con un alza de 25 puntos básicos en la tasa de interés de referencia a un 3,25%, citando presiones inflacionarias por el fuerte consumo de los peruanos, los elevados precios de los alimentos y de la energía.

El incremento de tasa suele atraer más dólares extranjeros y apreciar la moneda local, algo que sube costos de producción y puede afectar la competitividad de los exportadores.

La medida se conoció después de que el ministro de Economía, Ismael Benavídes, dijera que para el 2011 no se esperan grandes ingresos de dólares.

* VENEZUELA

En la segunda medida para regular el tipo de cambio en un año, el Banco Central anunció la eliminación de la tasa de cambio preferencial de 2,6 bolívares por dólar que regía para la compra de alimentos y medicinas, una medida considerada por analistas como una devaluación efectiva.

Ahora la tasa de cambio oficial es de 4,3 bolívares y de 5,3 bolívares para operaciones a través del Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (SITME).

Algunos especialistas creen que la medida golpeará a los más pobres del país petrolero, que habría cerrado el 2010 con una contracción económica del 1,9% y una alta inflación.

La devaluación es la cuarta desde que el presidente Hugo Chávez introdujo el control de cambios en el 2003, en un intento por impedir una fuga de capitales durante un periodo de turbulencia política.

 

(Reuters)

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