| 9/14/1998 12:00:00 AM

Piensa diferente

Apple Computer vuelve a ser líder en innovación con el lanzamiento del IMac.

El 24 de junio de 1984 fue uno de los días más memorables de la industria de la informática. Apple Computer dijo "hágase la luz" y todo se convirtió en iconos, clicks y mouses, cuando presentó al mundo su primer Macintosh, un computador personal que se podía manejar con estos conceptos revolucionarios para la época y sin tener que escribir pesadas líneas de código. Lamentablemente, a ese momento de gloria le siguió un proceso de lento marchitamiento, en el que las grandes innovaciones fueron escasas. Apple llegó a registrar pérdidas por cerca de US$2.000 millones entre 1996 y 1997.



En 1998, Apple ha vuelto con toda su fuerza innovadora buscando recuperar su posición de líder en la industria. Primero lanzó la línea G3, un poderoso computador con la calidad tradicional de los Mac, a un precio razonable. Pero ahora ha presentado una auténtica innovación en el mercado de los computadores, el IMac, un aparato que, sin concesiones, le apuesta al futuro y aspira a que los consumidores recuerden su lanzamiento como otro día en que "se hizo la luz".



Innovación sin tapujos



La resurrección de Apple obedece a un reencuentro con la filosofía del "pensar diferente" que hizo famoso a Steve Jobs, el fundador de la empresa, que está de vuelta en la compañía en la máxima posición directiva. Con él, la empresa ha tomado otro aire.



Aunque todavía es muy pronto para saber si el lanzamiento del IMac es un hito tan importante como el que marcó el primer Macintosh, claramente señala un momento definitivo para Apple. Este producto le ha devuelto la juventud perdida.



Lo primero que se destaca es su diseño, traslúcido y "espacial", que le hace sobresalir donde quiera que esté. Se trata de una innovación que va mucho más allá de un simple cambio en la apariencia (al estilo de los computadores pintados de negro). Rompe con el esquema de caja rectangular tradicional e incorpora absolutamente todos los dispositivos a la burbuja de plástico transparente que envuelve a la pantalla. Es como tener un televisor conectado a un teclado y a un mouse, lo que disminuye sustancialmente la cantidad de cables en la parte posterior del equipo, tal como era el Macintosh original.



Al contrario del primer Macintosh, el IMac no representa a un guerrero solitario que lucha contra los grandes del mercado, Microsoft e Intel (o Wintel). Detrás del IMac se encuentra la muy reconocida trayectoria de fabricante de procesadores y desarrollador de sistemas operativos con la que hoy cuenta Apple. Viene equipado con un potente procesador G3 que, según pruebas de laboratorio, tiene un rendimiento 40% superior al más veloz de los Pentiums y corre bajo el sistema operacional Mac OS que ha sido reconocido como una de las plataformas más estables, incluso por encima de Windows. Tiene 32 megas en memoria RAM, un disco duro de 4 gigas, una unidad de CD-ROM de 24X, un módem de 56Kbps y una tarjeta de red Ethernet 10/100 Base T.



El IMac elimina por completo algunos de los elementos que son estándar en la mayoría de los computadores personales de hoy. No trae unidad floppy, de modo que no se pueden usar discos de 3.5 pulgadas a menos que se disponga de una unidad externa para ser instalada en puerto USB.



Esta novedad puede parecer chocante y en ella reside la gran apuesta innovadora de Apple. El IMac pertenece a un mundo en el cual los computadores están unidos en una red y hay conexiones de red en todas partes. Sus diseñadores creen que las unidades floppy pronto desaparecerán debido a su limitada capacidad, su poca velocidad de lectura y escritura y los riesgos que involucran en cuanto a posibles pérdidas de información.



El IMac tampoco trae puerto paralelo, es decir, no tiene dónde conectar las impresoras actuales. Si el usuario quiere usar impresora debe comprar una tipo USB, o conseguir un dispositivo que permita usar las viejas mediante estos modernos puertos. No puede usar tampoco un mouse o un teclado que no sea USB.



Se podría pensar que el IMac se está adelantando al futuro y que va a sufrir problemas de exclusividad, pues maneja unos estándares a los que otras empresas no les están dando la misma importancia (un problema que afectó seriamente a la empresa en el pasado). Sin embargo, es posible que ocurra lo contrario, es decir, que el USB sea el estándar del futuro y Apple se les esté adelantando a los demás. De hecho, ya hay numerosas empresas que están desarrollando nuevos dispositivos para estos estándares y nuevo software para esta plataforma. Toda innovación trae su riesgo, pero no es improbable que Apple salga ganando en esta apuesta.



El precio del equipo en Estados Unidos es US$1.299 y en Colombia es de US$1.649, sin incluir el IVA. Es posible que los usuarios tengan que hacer una inversión adicional en una impresora USB, que puede costar entre US$400 y US$600. Los precios son competitivos, dejando atrás la época en la que el costo de un producto Apple estaba muy por encima del de la competencia.



El revolucionario IMac podría consolidar la resurrección de Apple en el mundo. Es poco probable que llegue a cuestionar la supremacía de Microsoft e Intel, pero sí puede incrementar el 5% de participación que Apple tiene hoy en el mercado mundial.
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