| 3/1/1995 12:00:00 AM

En la palma de la mano

Los terminales portátiles de computador están revolucionando el sistema de inventarios, facturación y pedidos de las empresas.

Pronto los verá por todas partes. Pequeños computadores que caben en la palma de la mano o se adhieren al cinturón, llevados por mensajeros y vendedores, o por el amable lector del medidor de la empresa de energía, gas y agua. Los llaman afectuosamente "handhelds".

Los handhelds", pequeños y de fácil manejo, estarán en capacidad de conducir una empresa hacia el próximo siglo, y aunque cada aparato cuesta cerca de US$1.000, se compensará con costos más bajos de personal y una mayor eficiencia.

El tamaño es nada menos que impactante. Este pequeño computador multiuso, con todo y baterías, mide sólo 18 cm de largo por 4 de profundidad y pesa 58 gramos.

El computador "handheld" ofrece beneficios personales al vendedor, pues le da una mayor responsabilidad y una sensación de poder, le sirve para mejorar sus habilidades y lo distingue de la competencia cada vez que entra al almacén. "Los clientes quedan fascinados cada vez que yo entro con este handheld", comenta un mensajero de TCC, una de las empresas que más ha invertido en la nueva tecnología en Colombia. "La mayoría dicen que no lo pueden creer".

El computador permite procesar más rápido la información de ventas. Postobón está emprendiendo uno de los procesos de ventas más sistematizados de América Latina, dentro del cual espera tener 1.000 computadores "handheld" en servicio antes de junio y 3.000 antes de finalizar el año. Los vendedores de Postobón visitarán a uno de los 330.000 tenderos de Colombia, registrarán en el computador el número de cajas de cada tipo de bebida de su pedido, sin papel ni lápiz. Al regresar a la oficina, el computador se conecta al computador principal, se descarga la información en un segundo e inmediatamente ésta es transmitida a la fábrica, la cual ajustará la producción según los pedidos.

Otro factor es igualmente importante. Al descargar la información de ventas, el computador registrará datos importantes para el vendedor, como promociones de ciertos productos o ajustes de precios. Ya no se necesitan memorandos interminables, ni papeleo, ni reuniones.

El computador también sirve de libreta de apuntes en la cual el vendedor puede anotar información para que su trabajo sea más eficiente, como la fecha de cumpleaños de sus clientes o apuntes sobre insólitos hábitos de consumo en la tienda. Al acercar más al vendedor y al cliente, Postobón será más eficiente en el mercado.

Otras aplicaciones futuras pueden ser la auto facturación, que permitirá al vendedor tomar el pedido e inmediatamente entregarle la factura al cliente, reduciendo así la necesidad de contadores en la oficina central y modernizando el sistema de facturación.

TCC de Medellín maneja cerca de 30.000 paquetes al día y pronto tendrá el proceso de despacho más sistematizado de toda América -Latina. Los mensajeros de TCC ya tienen "handhelds", e imprimen en la oficina del cliente la guía de despacho, el recibo para el cliente y toda la información del envío. En un futuro próximo, los mensajeros de TCC podrán imprimir una etiqueta con el código de barras, sacado de una pequeña maquinita pegada a la muñeca. La etiqueta, que será autoadhesiva, se colocará en el paquete y TCC podrá hacer el seguimiento del paquete del lugar de origen al lugar de entrega. En un futuro más lejano, TCC podrá descargar información desde sus camiones con una conexión vía MODEM, que actualizará los datos de entrega y recogida durante el día, en lugar de una vez al día cuando los camiones regresan a la bodega.

Antes de finalizar el siglo, los aparatos "handheld" estarán equipados con antenas y transmitirán instantáneamente a la oficina principal la información sobre cada paquete recogido y entregado. El cliente podrá llamar a TCC y preguntar dónde está su paquete, y el operador, sentado frente a una pantalla de computador, podrá decirle si ha sido entregado, quién firmó el recibo, si está en un avión entre dos ciudades o en un camión camino a su destino.

Surtigas en Cartagena ha equipado de "handhelds" a los lectores de medidores, quienes descargan la información diariamente en el computador principal. Esto permite a Surtigas procesar más rápidamente el consumo de sus clientes y A enviar la factura más pronto. Solamente hay que digitarla una vez. Actualmente se están probando programas pilotos en varias tiendas de departamentos en otra versión del "handheld". Un i almacén en expansión como El Éxito o Home Center, por ejemplo, podría equipar a su personal de inventario con el computador, la versión de pistola que lee el código de barras y con una antena que simultáneamente transmita la información al computador principal del almacén. Esto permitiría al almacén identificar los artículos que no se marcaron bien, los precios correctos de los artículos y mantener una acertada contabilización de inventarios todos los días.

Una empresa interesada en sistematizar su inventario, ventas, o proceso de entrega no podría sencillamente comprar los aparatos y mandar a la gente a trabajar con ellos. "La gran demora es que la empresa por sistematizar esté lista para este proceso. El programa se escribe en 30 o 60 días", dice Randolph Kantorowicz Toro, presidente de la International Telephone and Satellite Corporation de Bogotá. "Uno de los mejores clientes está actualmente poniendo los aparatos en servicio, después de casi tres meses de ajuste de sus computadores principales para asimilar la información que va llegando. Pero ahora que ya están listos, podrán ajustar la producción en las fábricas todas las mañanas y hacerlo diariamente para reaccionar a la información de ventas recibida la tarde anterior".

Los minicomputadores del futuro permitirán un mejor servicio al cliente. En un futuro no muy lejano, el cliente podrá llegar a un almacén y un representante de ventas lo acompañará por todos los pasillos, con un computador conocido como terminal "punto de venta". A medida que el cliente señala el artículo y la cantidad que desea, el representante de ventas lo registrará en su computador, el cual simultáneamente transmitirá información a la bodega. Los productos se recogerán en la bodega y se enviarán directamente a la oficina del cliente. El cliente nunca tendrá que hacer fila en la caja, porque el terminal del punto de ventas también validará la tarjeta de crédito e imprimirá el recibo. El representante de ventas no sufrirá dolores de espalda por levantar y mover la mercancía o el aparato. El terminal pesa sólo 1.8 kilos y mide menos de 30 cm de ancho.

Las escenas de "Los Supersónicos" pueden convertirse en realidad antes de terminar la década. Kantorowicz ve las bodegas del futuro totalmente sistematizadas, con un hombre manejando toda una bodega llena de mercancía pesada. "Imagínese esto", dice Kantorowicz, "un hombre sale con su `handheld', hace una venta, la descarga en el computador principal, el cual transmite la información al almacén. El computador en la bodega maneja las correas transportadoras que están equipadas con brazos robóticos que recogen la mercancía y la colocan en un camión, ya marcada para ser entregada. No es un sueño ni una tira cómica. La tecnología está aquí, en nuestras manos".
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