Cómo se paga en la red

| 6/23/2000 12:00:00 AM

Cómo se paga en la red

En la cadena del comercio electrónico colombiano falta un eslabón clave: el pago en línea. Por fortuna, hay empresarios con visión que están resolviendo el problema.

A pesar de los ríos de tinta que ruedan cada día sobre el comercio electrónico, un factor básico frena el desarrollo de las ventas por internet en Colombia: no hay mecanismos de pago. Para un negocio común y corriente que quiera abrir una tienda electrónica, hasta ahora ha sido muy difícil ofrecer un mecanismo que permita al usuario pagar sin salir del computador. Las franquicias de tarjetas de crédito (Visa y MasterCard) se han resistido a estimular este tipo de transacciones, por los altos riesgos de fraude que implican. Y a los establecimientos comerciales tampoco les gusta, pues el riesgo de fraude corre en cabeza del comerciante (si una transacción se pierde por cuenta de un fraude, quien asume el costo es el que vende).

Esto está empezando a cambiar. Conscientes de que el comercio electrónico es el futuro y de que en este juego el que pega primero, pega después muchas veces, algunas empresas están desarrollando mezclas de tecnología y mercadeo para permitir las transacciones en la web a costos razonables. Los resultados comienzan a verse.



Un nudo difícil de romper



El comercio electrónico es una realidad cotidiana en muchos países. Para no hablar de países desarrollados, en mercados latinoamericanos como Brasil y Argentina, las compras por internet son una realidad hace tiempo (de hecho, Brasil es uno de los mercados más desarrollados e innovadores del mundo en este campo).



Sin embargo, en Colombia no se han podido resolver los problemas más básicos. Los pocos establecimientos de comercio que ofrecen la posibilidad de pago por internet (empresas como Alkosto y Almacenes Exito), no manejan transacciones en tiempo real. No lo hacen, porque no existe la forma. Cuando una persona hace una compra en uno de sus establecimientos virtuales, ellos arman grandes paquetes de información (llamados batches) y los remiten a las tarjetas de crédito para verificar que los datos están correctos. Esto implica que el comprador solo se entera un día más tarde (como mínimo) si su operación de compra ha sido exitosa. A pesar de este inconveniente, establecimientos como Alkosto se comprometen a entregar los productos al cliente en un término de 24 horas. Las ventas por este medio son pequeñas, pues apenas se acercan al 1% del total de Alkosto, pero los directivos de esta empresa están convencidos de que están sembrando para cosechar a largo plazo.



Las tarjetas de crédito tienen fuertes prevenciones contra el comercio electrónico en países como Colombia. "Estados Unidos tiene sistemas para hacer la autenticación en línea establecidos a lo largo de mucho tiempo. Son bases de datos que mezclan la información de la tarjeta de crédito, los datos sobre la residencia del tarjetahabiente y el número del seguro social, entre otros. Esto permite verificar y completar las transacciones en tiempo real", dice Carlos Felipe Rosas, de Visa. "En los países en desarrollo no hay nada por el estilo. Aquí, además, el costo administrativo del manejo de un fraude no facilita las cosas. Cuando el importe de la compra es inferior a US$30, le sale más caro a la tarjeta buscar una compensación de parte del comerciante".



A pesar de las dificultades, en nuestro país se han desarrollado soluciones ingeniosas para poder realizar transacciones en tiempo real. A finales de mayo, Bancolombia lanzó E-Card, una tarjeta de crédito para compras en internet.



El concepto es muy sencillo. Quien tenga una tarjeta de crédito Bancolombia puede entrar a la sucursal del banco en internet y solicitar una tarjeta de crédito E-Card. Esta solo existe en internet, pues no está soportada por un plástico. El cupo de la tarjeta de crédito virtual se sustrae del que tiene la tarjeta plástica (si el usuario lo desea, puede solicitar un aumento del cupo total). Con la tarjeta es posible hacer compras en cualquier parte del mundo por internet.



La tarjeta ofrece grandes ventajas para el usuario. Puesto que solo existe en internet, el riesgo de robo y pérdida se reduce a un mínimo. Y al manejar el cupo autorizado, el usuario decide el nivel de riesgo que está dispuesto a asumir.



La tarjeta ha tenido una excelente acogida. Desde el lanzamiento del producto, el 20 de mayo pasado, hace poco más de un mes, ya se han expedido cerca de 500 tarjetas virtuales (este número es similar al de las tarjetas de plástico que Bancolombia coloca en Antioquia en un mes cualquiera). El cupo promedio solicitado ha sido de $500.000.



Más soluciones

Otras empresas están avanzando en sus desarrollos. Visa ha anunciado que pronto aparecerá su sistema SET (Secure Electronic Transactions) para transacciones por internet. Este sistema autentica a los 3 actores participantes en una transacción: el establecimiento comercial, el banco y el cliente. El SET será estándar de Visa en todo el mundo. El sistema ha sido anunciado desde hace varios años, pero solo ahora está próxima su aplicación. "Se han corregido problemas de la tecnología hasta hacerla muy sencilla y de bajo costo", dice Carlos Felipe Rosas. "El establecimiento comercial solo necesita instalar un programa plug-in. El comprador maneja una billetera virtual expedida por el banco".

La implantación del SET tomará tiempo, pues es necesario que lo adopte un número amplio de establecimientos comerciales y que los establecimientos bancarios, que expiden las tarjetas de crédito, lo promuevan entre sus clientes. Visa ya está trabajando con Exito, Compaq y Comcel, para la aplicación del SET. Está en conversaciones con 17 empresas más.



Una tercera solución que acaba de anunciarse es aportada por Fon-Net, una empresa que nació en la Incubadora de Empresas de Antioquia. Fon-Net ofrecerá un servicio que conecta la tarjeta de crédito con el establecimiento de comercio y el cliente. El servicio verifica en línea la identidad de la persona que hace la transacción. Movicel, otra empresa de la incubadora, tiene una solución similar, próxima a entrar al mercado.



La moraleja: el comercio electrónico es una realidad. Quienes esperen más para entrar corren el riesgo de quedarse atrás. Las 500 tarjetas virtuales expedidas en un mes por Bancolombia demuestran que los consumidores están ansiosos por comprar en línea. Hoy tienen que hacerlo fuera del país, ante la falta de ofertas de los establecimientos colombianos. Si ellos no se deciden a asumir el riesgo, se van a quedar al margen de la revolución.
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