| 5/1/1995 12:00:00 AM

Amor en línea

Las conversaciones por computador desinhiben a los que buscan pareja, convirtiendo a los sapos en hermosos príncipes.

Se estima que 4.8 millones de computadores están conectados actualmente a Internet y que aproximadamente 30 millones de personas acceden a sus recursos en forma permanente. Adicionalmente, los servicios comerciales de información en línea congregan cada vez más personas. CumpuServe, el mayor de todos, cuenta con 2.5 millones de afiliados y America Online que le sigue, tiene cerca de dos millones. La mayoría de los servicios de información en línea, incluyendo los dos mencionados, ofrecen acceso a Internet.



Toda esta gente y todos estos computadores conectados constituyen el ciberespacio, término acuñado por William Gibson en su ya clásico libro de 1983, "Neuromancer". El ciberespacio no es sin embargo un sistema de j computa' dores enlazados por redes sino más bien una experiencia hecha de bits en vez de átomos.



EL AMOR Y EL COMPUTADOR SOLTERO



Internet y los servicios en línea unen a una variedad mareadora de gentes, y siempre que hay suficiente gente junta se puede esperar que aparezcan sentimientos como el amor. Por lo tanto, nadie debería sorprenderse cuando el romance florece en línea. Grandes amistades, y aun matrimonios, han resultado de relaciones que empezaron como simples palabras atravesando la pantalla de algún computador. Sin embargo, también hay parejas, la mayoría podría decirse, que después de conocerse en persona hubieran querido que la relación nunca hubiera trascendido el ciberespacio.

Las publicaciones que tocan el tema de Internet, y del ciberespacio en general, están llenas de historias "de la vida real", de parejas que trasladaron su relación al mundo en tres dimensiones de todos los días. La revista "Computer Life" en su número de febrero de este año publicó cuatro de estas historias, de las cuales sólo una terminó como en los cuentos de hadas. La posibilidad de tener éxito en una relación que comience directamente en el espacio real no debe ser mucho mayor de 1 a 4 tampoco.

La última de estas cuatro historias es la de un estudiante gringo que viaja hasta Alemania, con sólo el pasaje de ida y sin un peso en el bolsillo, a conocer a la princesa de sus sueños, después de haber mantenido con ella una apasionada relación en Internet. La parte de la historia que sucede en la vida real termina en catástrofe. La reflexión que se hace el estudiante es que quizás el mundo real, por llamarlo de alguna manera, contiene demasiadas variables que el mundo bidimensional de la pantalla de un computador no puede mostrar. Pero una cosa parece cierta; el amor en línea puede ser tan fuerte y tan romántico como en el mundo real.

Las cosas también pueden suceder al contrario. Hay historias de parejas que después de haberse conocido directamente en el espacio cotidiano, desarrollan una relación intensa a través del modesto correo electrónico.



HÁBLAME SUCIO



Los servicios en línea son cada vez más populares, especialmente aquellos que están orientados hacia temas relacionados con el sexo. Esta tendencia no está siendo empujada por nadie en especial. Por ejemplo, las áreas de charla interactiva (chatt) llamadas de "Banda Ciudadana" (C13) en CompuServe han sido desde siempre las más rentables. Estas son anónimas y están frecuentemente orientadas hacia temas sexuales. America Online tiene tantas áreas de charlas interactivas (People Connection) que es imposible contarlas. Al acceder a estas áreas, llamadas "salones" en America Online, es difícil encontrar alguna donde el contenido de las conversaciones no esté teñido de connotaciones sexuales. Muchos de estos salones tienen nombres bastante explícitos, los cuales no dejan lugar a dudas del tema de la conversación en ellos. Mientras que no existe evidencia de que la mayoría de las "conversaciones en línea" tengan contenido sexual, los sistemas que promueven las conversaciones abiertas y anónimas son los más exitosos. El éxito estrepitoso de América OnLine es una prueba de ello. Uno de los grandes servicios en línea que menos éxito ha tenido es Genie, donde la identificación principal que se usa contiene el apellido del usuario, y esto de alguna manera amilana a aquellos que temen poder ser identificados por este detalle. En CompuServe por ejemplo, la identificación básica es un número sacado del sombrero y uno puede escoger un seudónimo para identificarse, lo cual asegura máximo anonimato. En América OnLine (AOL) también existe un anonimato perfecto, ya que el nombre de identificación es escogido por el usuario, pero además se promueve entre los usuarios el uso y escritura de extensos perfiles accesibles a todos los miembros de este

servicio. Uno puede realizar búsquedas en esos perfiles sobre inclinaciones o hábitos sexuales poco imaginables, y se pueden encontrar montones de hombres y mujeres que se declaran "aficionados" y que lo único que quieren es que alguien les "hable" o les mande correo electrónico.

El futuro de las charlas en línea es Rosado. Durante las horas pico el sistema de "chatt de CompuServe permanece lleno y rechaza la entrada de personas adicionales. AOL tiene tantas personas charlando que es casi imposible contarlas. En Estados Unidos hay sistemas de boletines electrónicos totalmente dedicados a las charlas en línea, que están haciendo un gran negocio tales como "El Botadero de Basura" (Garbage Dump).



SEXO, MENTIRAS Y CIBERESPACIO



En estas charlas interactivas, y libres de las constricciones de la apariencia y las modas, la gente puede expresar sus más escondidos sentimientos. Se pueden decir cosas que nunca se hubieran dicho cara a cara. Uno puede ser el que en realidad es o el que hubiera querido ser. Se pueden dejar libres las fantasías y los sueños para crear una relación perfecta, y habiendo tanta gente para conocer en línea es muy posible encontrar a alguien que comparta sus pasiones. La revista WIRED, que se ha convertido en una especie de vocero de la nueva cultura del ciberespacio, publicó un artículo el año pasado de Dorion Sagan, titulado precisamente "Sexo, mentiras y ciberespacio". El autor relata sus experiencias simulando ser personas de diferentes sexos y edades; "en la red", dice Sagan, "uno puede trabajar su personalidad como un escritor imagina un personaje en una novela. Claro está,

que al igual que el escritor, uno debe ser consistente con sus propias mentiras si quiere ser tomado en serio". Sagan agrega que la mayoría de los impostores en la red no son sólo hombres; las mujeres también se están portando mal y les fascina.

Sagan opina que el Internet, que partió siendo una estrategia del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, todavía se encuentra dominado por "nerds" de todo tipo, especialmente académicos, a los cuales su relación con las mujeres se les dificulta. Sagan admite en todo caso, que cualquiera que sea la razón que nos impulsa a fingir ser otros, en lo más profundo de cada uno de nosotros, existe el deseo de ser aceptados tal como somos.



¿Y DE LA SOCIOLOGÍA QUÉ?



Internet ha sido considerado desde que existe, como un ilimitado repositorio de información en bruto, no de emociones en bruto. Pero la verdad es que la vasta mayoría de las personas que recorren los callejones de Internet lo hacen en busca de interacción social, y no solamente de información estéril.

Es cierto que las relaciones pueden ser complicadas en el ciberespacio, puesto que la misma tecnología que puede unir a tantas personas, también las mantiene separadas. A su debido tiempo, esa aliviadora sensación de distancia que inicialmente parece tan liberadora a los recién llegados a la red, puede volverse un obstáculo para profundizar los lazos de amistad o para desarrollar un romance. En algún momento, la mayoría de los viajeros de Internet se encuentran con que para mover una relación hacia adelante hay que arriesgarse a establecer un contacto personal, y esperar a que los lazos fantasmales del ciberespacio no se deshagan al aterrizar en el mundo tridimensional.

Mirado en su mejor faceta, el vasto Internet une a personas, que debido a razones que van desde las distancias geográficas a circunstancias de disparidad social o económica, nunca hubieran tenido la oportunidad de conocerse.



 



INTERNET PLAGADO DE CONTENIDO SEXUAL



Tómese por ejemplo a UseNet, la Colección de más de 5.000 foros públicos dedicados a temas de interés particular y accesibles también para los usuarios de los grandes servicios comerciales como AOL. Una de las ecciones más leídas de tIseNet es alt.sex, un grupo de interés tan popular yue ha producido más de 60 desde alt.sex.bestiality hasta alt.sex.woody-allen. Media docena cíe otros grupos de interés especial también almacenan imágenes pornográficas que los usuarios pueden copiar a su computador. En el distrito multimedia de Internet conocido comer la red ( Wide World Web), la revista Penthouse ofrece un amplio repertorio de fotos de señoritas desnudas, que es posible copiar en forma gratuita al computador personal. Por supuesto ésta así llamada página en la red, se mantiene repleta de usuarios ansiosos de conseguir la mayor cantidad posible de fotos. Por allí, como por tordo Internet. nadie sabe la edad del usuario yue hace uso de estos servicios gratuitos.

Los sábados por la noche, las "chicas de Brady", el autoproclamado "primer burdel en línea" cruza el Internet. Las chicas se mantienen en una zona pública de "chatt" y cuando lo acuerdan con algún cliente, lo acompañan a una zona privada donde se intercambian mensajes picantes. Y mientras que las chicas están en línea uno puede utilizar cama computador para ver fotos de las aludidas, que supuestamente se actualizan cada seis minutos. Tricia, una de las chicas, escribe yue hay más "ninfotecnología en camino". Se trata de una cámara de video atada a la red. "Vamos a tratar nuevas cosas relacionadas con los computadores y el sexo dice la alegre Tricia: "Las chicas de Brady sólo quieren divertirse".

Pero lo que es divertido para las chicas de Brady puede ser follaje para los ciberescuadrones antivicio. Hace un mes, como parte de una proyecto de ley (fue puede cambiar por primera vez en 60 años torda la política de telecomunicaciones, el Comité de Comercio del Senador norteamericano propuso una prohibición a la pornografía en el ciberespacio. El plan, conocido como "El acta de decencia en las comunicaciones de 1995", Convertirá en un crimen, punible hasta con multas de LIS$100,000 y dos años de cárcel, al que transmita imágenes, correo electrónico, archivos de texto o cualquier otra forma de comunicación en línea que pueda considerarse como "indecente. lasciva, sucia u obscena".

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