| 1/16/2006 12:00:00 AM

Qué estrés

Qué estrés
Otra consecuencia de las tensiones cotidianas, que puede quitarle la sonrisa a quien las padece, es el bruxismo. "Este aumento en la acción muscular, ocasionado por estrés o por trastornos emocionales, hace que aumente el tono muscular del área que rodea la boca y puede hasta cambiar las facciones de la persona", alerta el cirujano oral maxilofacial Diego Barreto, de Esthetic Facial Holding. Según el experto, ese 'rechinar' de dientes que sucede principalmente de manera inconsciente y en la noche, produce -además del desgaste natural en la dentadura- un síndrome doloroso miofascial y un desorden interno de la articulación temporo mandibular, los cuales ocasionan dolores de cabeza; en los músculos laterales y frontales de la cara -dificultando abrir la boca- e incluso, molestias en la parte posterior del cuello, cerca al oído y en la espalda. El bruxismo excesivo puede aumentar el tamaño de los músculos y volver cuadrada la cara. La fórmula para controlar este mal es bajarle al estrés y visitar al odontólogo, quien le deberá dar el tratamiento adecuado.
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