| 10/12/2007 12:00:00 AM

Un futuro para dos

Planear el retiro y los ingresos que piensa recibir en el ocaso de su vida laboral no es una tarea individual. Su pareja también cuenta.

Cuando las personas bordean los 40 años, empiezan a hacerse preguntas sobre su pensión y la hora del retiro. Y surge una pregunta básica: si los ahorros -obligatorios o voluntarios- que ha hecho y aún debe hacer son suficientes para que en el momento de su retiro, su pensión y sus ingresos representen la calidad y estilo de vida que quiere seguir.

Pero, esta no es la única pregunta. Cómo abordar, en términos financieros, la época del retiro, ha sido considerada una tarea individual, pues ha estado más ligada al esquema de pensión obligatoria. Así, se ha dejado de lado el desarrollo de una estrategia en pareja, más allá de lo legal.

¿Cuáles son los intereses de la pareja, en qué actividades, gastos o, incluso, cuál es la estrategia para enfrentar juntos esta etapa de la vida?

Así como las parejas y familias definen aspectos fundamentales en el hogar, como número de hijos, estudios o compra de finca raíz y de vehículos, es tiempo de planificar financieramente el retiro.

Sin embargo, en Colombia este no es un tema primordial. "El concepto de retiro para un estadounidense está muy posicionado, se imagina viajando por el mundo o disfrutando de una casa espectacular en la playa o en el campo. En la mayoría de los casos en Colombia, tiene que seguir trabajando para poder producir, comprar un taxi, montar una pequeña empresa o vincularse laboralmente, si es posible", dice Luisa Fernanda Plazas, gerente de segmento de Skandia Colombia.

Por esto, la primera tarea, en época de la mayor actividad laboral es, en pareja y en familia, hacer un plan financiero, "como si fuera una empresa: que le permita determinar ingresos de la pareja, establecer presupuestos de gastos, de imprevistos y destinar un rubro fijo al ahorro, que puede ser del 10%. Sin embargo, el escenario es de corto plazo, donde se prefiere vivir bien, a generar una cultura del ahorro", agrega Plazas.

La segunda es definir los objetivos de corto -las vacaciones de la familia-, mediano -la educación superior de los hijos- y largo plazo -la época del retiro- y de dónde saldrán los recursos para cada una de esas metas.

Es importante abordar el tema hoy, cuando la pareja tiene margen de maniobra. La expectativa de pensión bajo el sistema actual es, en el mejor de los casos, el 50% de lo que hoy se gana. "Si no hay cultura de ahorro, menos de pensiones", dice Ricardo Quiroga, director comercial de BBVA Horizonte Pensiones y Cesantías.

"Si usted no planificó antes y no acumuló fondos para el retiro, sencillamente no tendrá retiro. Su destino será seguir luchando hasta el final para obtener el sustento diario. Pero si planificó, debe pensar en alternativas y tomar decisiones. En ese contexto, si los ingresos dependen de una asignación de jubilación controlada por la seguridad social o una entidad que entrega la mesada mensual, su trabajo será administrar la pensión. Si cuenta con un fondo que usted controla, tiene que pensar en cómo administrarlo", dice Rigoberto Puentes, en su libro "Finanzas para papá".

Es en este punto donde aparece la planeación en pareja. Según un reciente artículo de The Wall Street Journal, discutir sobre la jubilación es duro para las parejas, ya que solo lo piensan en orden cronológico, pues se asume que la planificación puede aplazarse, porque la barrera de los 60 años de edad, aún está lejana. La independencia que ha dado el aspecto laboral a hombres y mujeres ha hecho que en muchas parejas ni el uno ni el otro conozcan datos tan simples como en qué fondo tiene sus pensiones su pareja o si tiene ahorros voluntarios y en casos de enfermedad, divorcio o muerte no tener esta información es un problema.

Pero si hoy es vital planificar para el futuro los ahorros y recursos, también lo es definir con el otro u otra cómo van a vivir cuando llegue esa época y si esos recursos son suficientes. Por eso, a la hora de definir su estrategia financiera para el retiro, las parejas deben responder varias preguntas: si los recursos no son suficientes, ¿serían capaces de cambiar su estilo de vida para ahorrar hoy y disfrutar mañana o esperar el futuro para cambiar sus hábitos?

Las prioridades de hoy, seguramente no serán las mismas del futuro. ¿Valdría la pena comprar un nuevo apartamento que disminuya los recursos ahorrados, pero que les dé mayor comodidad en la vejez?

También pueden cambiar los intereses, pues si un miembro de la pareja tiene en su visión de la vejez los viajes, y el otro prefiere entrar en nuevos cursos y tener la mente abierta para aprender, es un tema que deben considerar a la hora de definir el uso de los recursos.

Otro punto de análisis es qué le van a dejar a sus parientes: ¿dinero, finca raíz, la educación de sus nietos?

La tarea, para muchas parejas, apenas comienza, pero como mencionó la abogada retirada Lenore Forsted, en The Wall Street Journal, "tener una visión común sobre el retiro, usualmente lleva a una jubilación exitosa".
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