| 7/4/2008 12:00:00 AM

Tesoros del arte

Descubra algunas de las obras más representativas del arte colombiano, piezas fundamentales para acercarse al patrimonio cultural del país.

En el inmenso patrimonio artístico colombiano hay piezas que se caracterizan por ser importantes hitos de la cultura y en otros casos por ser pioneras o polémicas en la temática que representaron en sus trabajos. En la riqueza de nuestro arte se puede visualizar la historia de una cultura precolombina caracterizada por su virtuosidad orfebre, el detalle y laboriosidad del arte colonial y el comienzo de una nueva pintura republicana que buscaba desligarse de los temas religiosos y representar una nación floreciente. En el periodo anterior a lo que la crítica Marta Traba definió como el arte moderno en Colombia, se evidenció una transformación de la mirada artística en la que la mujer se hizo protagonista de la obra sin estar atada a las creencias religiosas, y el hombre se plasmó como campesino o trabajador real de carne y hueso, alejado de las construcciones heroicas de la República. Los artistas colombianos empezaron a construir una noción de identidad; algunos basada en sus raíces indígenas, otros en la controversia con la Iglesia y otros por medio de la pintura abstracta que carecía de cualquier referencia de representación tradicional. A continuación, se presenta una breve selección de obras representativas que todo colombiano debe conocer, desde el arte precolombino hasta la primera mitad del siglo XX.

Arte precolombino

1. Balsa. 1200-1500. 10,2cm. x 19,5cm. Museo del Oro. Bogotá.
Esta valiosa pieza de la cultura Muisca  hecha totalmente en oro, representa la ceremonia de El Dorado. En este ritual, el nuevo cacique cubierto en polvo de oro navegaba en la laguna en una balsa de maderos con ofrendas de piedras preciosas y oro, y después se arrojaba en ella para purificarse en las aguas. El hallazgo de esta pieza confirmó la existencia de la ceremonia. Sin embargo, no fue encontrada en la laguna de Guatavita sino en Pasca, Cundinamarca.

2. Poporo. 0-600. 23,5cm. x 11,4cm. Museo del Oro. Bogotá.

Perteneciente a la cultura Quimbaya del Cauca, el poporo era un recipiente donde se mezclaban las hojas de coca con cal y por medio de un palillo se podían extraer sus alcaloides. Este objeto es considerado un símbolo del patrimonio arqueológico del país por su impecable factura, trabajo de filigrana y orfebrería.

Colonia
3. Custodia de la Iglesia de San Ignacio. 1700-1707. José Galáz. Banco de la República. Bogotá.

Conocida como ‘La Lechuga’, es una de las piezas que enmarcan el esplendor y fastuosidad del arte colonial. El penetrante verde que la hace inconfundible se debe a las 1485 esmeraldas que la componen y al esmaltado del ángel que sostiene el sol Divino. Esta trabajada pieza de orfebrería cuenta con 1 zafiro, 13 rubíes, 62 perlas barrocas, 28 diamantes, 168 amatistas y revestimiento en oro.

4. Desposorios místicos de Santa Catalina. 1670. Gregorio Vásquez de Arce y Cevallos. Óleo sobre lienzo. 76cm. x 130cm. Banco de la República. Bogotá.

Es considerado el pintor más importante de la colonia por la perfección y detalle de sus dibujos. Acatando la más estricta estética europea, trabajaba temas religiosos que se pueden apreciar en su extensa obra de más de 500 piezas.

Siglo XIX
5. Policarpa marcha al suplicio.1825. Anónimo. Óleo sobre lienzo. 74,7cm. x 93,5cm. Museo Nacional. Bogotá.

Una obra clásica del siglo XIX, se destaca por ser de los primeros cuadros inspirados en un acontecimiento nacional, cuando Policarpa Salavarrieta es conducida al patíbulo. Es una pieza notable de la pintura republicana en la cual claramente se muestra un desplazamiento del interés por pintar figuras religiosas y evocar personajes de la patria naciente.

6. La muerte de Sucre.1835. Pedro José Figueroa. Óleo sobre lienzo. 139cm. x 200cm. Banco de la República. Bogotá.

Esta obra representa la emboscada en que se dio muerte al general Antonio José de Sucre en las selvas entre Ecuador y Colombia, después de ganar la batalla de Ayacucho. Esta obra se caracteriza por el carácter primitivo de la composición pictórica y los tema alusivos a la época de la Independencia,  propios de la nueva República.

1900-1950
7. Horizontes. Francisco Antonio Cano.1913. 34cm. x 55cm. Museo de Antioquia. Medellín.

Esta obra alude a la epopeya de la colonización antioqueña. Esta familia, compuesta por la mujer, el niño (símbolo del futuro) y el hombre que señala el horizonte, proyecta la esperanza de la vida campesina. Este cuadro es considerado una de las obras más populares de la primera mitad del siglo XX.

8. La Batalla de Boyacá. Andrés de Santamaría.1926. 348cm. X 634cm. Óleo sobre lienzo. Palacio de Nariño. Bogotá.

Este imponente tríptico se caracteriza por el uso del color, riqueza de detalles y la desmitificación del acontecimiento histórico. Es una interpretación moderna en la que el artista representa el cruce a través del Páramo de Pisba en el cual los personajes no son representados como héroes de batalla sino a través de una mirada humana y terrenal.

9. La procesión va por dentro. Débora Arango. 1944. 97cm. x 66cm. Museo de Antioquia. Medellín.

Acuarela sobre papel. Esta controversial artista siempre polemizó sobre el papel contradictorio de la mujer en la sociedad colombiana. Esta obra hace referencia a la dualidad del bien y el mal, donde  una prostituta se acerca al clérigo para besar su anillo, mientras es juzgada y observada lascivamente por algunos de los religiosos.

10. La anunciación. Carlos Correa. 1941. 190cm. x 190cm. Óleo sobre lienzo. Museo de Antioquia. Medellín.

Es considerada la obra más polémica del arte colombiano y fue retirada al ser exhibida en el II Salón de Artistas Colombianos, por plasmar una mujer desnuda y embarazada que descansaba su cuerpo frente a un vitral que representaba la Anunciación. El rechazo en medio de una sociedad conservadora chocaba con la visión liberal del artista.

11. Bachué. 1926. Rómulo Rozo. Escultura. Colección particular. Barranquilla. Actualmente exhibida en la Galería Mundo en Bogotá.

Pieza característica del arte indigenista antecesor de la modernidad colombiana. Desde una concepción vanguardista del artista, la talla en madera de esta obra devela detalles y simbología de la cosmogonía chibcha permeada por la influencia de las vanguardias europeas del momento.

12. Aurora. 1950. Marco Ospina. 75,5cm. x 150cm. Óleo sobre lienzo. Museo de Arte Moderno de Bogotá.

Esta obra se considera la primera pieza de arte abstracto en Colombia, donde el color y las figuras geométricas son los protagonistas. Este sería el comienzo del referente artístico consolidado por el modernismo colombiano en la segunda mitad del siglo XX.
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