| 6/8/2006 12:00:00 AM

Su lado femenino

El estilo de vida de las mujeres y su alimentación contribuyen a que las enfermedades cardiovasculares sean la primera causa de muerte en este género. Pero solo el 8% lo sabe.

Si se dejan a un lado los accidentes de tránsito, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer constituyen las dos primeras causas de muerte en el mundo. Y existe la creencia de que los hombres están más expuestos que las mujeres a morir de ataques al corazón. Sin embargo, el 38% de las mujeres que presentan un infarto muere en los siguientes 12 meses, mientras que en los hombres esta probabilidad es del 25%, según el Centro de Prevención de Enfermedades Cardiovasculares de la Fundación CardioInfantil.

Las enfermedades cardiovasculares no son parte inevitable del envejecimiento, sino la consecuencia de un estilo de vida. Según estudios del Instituto de Cardiología de la Fundación CardioInfatil, las mujeres son más sedentarias que los hombres en todos los grupos de edad y aunque no se ha demostrado que un estilo de vida sedentario cause enfermedades de corazón, sí hay una fuerte correlación estadística entre la actividad física y la salud cardiovascular.

Por otro lado, las mujeres que son fumadoras y usan anticonceptivos orales multiplican por diez el riesgo de infarto agudo de miocardio. Un hombre fumador con respecto a uno que no lo es tiene un riesgo 5 veces mayor de sufrir un infarto, mientras que en una mujer fumadora el riesgo es 9 veces mayor. Además, las mujeres que consumen anticonceptivos orales pierden las ventajas de protección cardiovascular que les aporta su sistema hormonal durante su vida fértil, pues estos interrumpen la síntesis interna de estrógenos o los combaten con otras hormonas.

En cuanto a enfermedades como la diabetes, el riesgo de la mujer también es más alto, pues una mujer diabética tiene dos veces más riesgo de presentar una enfermedad cardiovascular que un hombre. Las personas con diabetes mal controlada tienden a tener una alta concentración de lípidos en la sangre, enfermedades coronarias, hipertensión y otros desórdenes circulatorios. Esto afecta tanto las grandes arterias, provocando arteriosclerosis, como los pequeños vasos sanguíneos, provocando hemorragias en los ojos y extremidades, o incluso en el cerebro.

Aunque no se tienen cifras concretas sobre la alimentación y el estrés tanto hombres como mujeres deben tenerlos en cuenta. Primero, porque las personas que consumen grandes cantidades de colesterol y grasas saturadas tienen niveles más altos de colesterol en sangre, así como una incidencia superior de enfermedades coronarias. Segundo, porque los efectos del estrés pueden causar una cantidad excesiva de hormonas adrenales en el sistema cardiovascular, la elevación de la presión sanguínea y del ritmo cardíaco y síntomas cardiovasculares como palpitaciones o dolor en el pecho.

Finalmente es importante que las mujeres sepan que durante los seis años posteriores a un ataque cardíaco el riesgo de sufrir un nuevo episodio para los hombres es del 18%, mientras que para ellas es del 35%. Así que es hora de saber cómo está el corazón.

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