| 2/16/2006 12:00:00 AM

Socio de una gran empresa

Se avecina una importante avalancha de emisiones de bonos corporativos.Esto puede justificarse por la necesidadde diversificación de inversionesen renta fija diferentes a los TES.¿Vale la pena invertir en estos papeles?

Qué haría si el vicepresidente financiero de Bavaria, ISA, Bancolombia o TransMilenio lo invitara a prestarle dinero a su compañía. Posiblemente lo haría, ¿no es cierto? Los bonos corporativos son esa invitación. La inversión en estos títulos constituye un canal que les permite a muchos inversionistas financiar compañías de trascendencia para el desarrollo económico del país, afirma Álvaro Cámaro, gerente de investigaciones de Promotora Bursátil.

Estos títulos son una buena inversión de bajo riesgo, que paga un interés generalmente superior a las tasas ofrecidas por otros instrumentos de corto plazo. La inversión en estos papeles no puede ser inferior de $50 millones. Por esta razón, los fondos de inversión son una buena forma de entrar en ellos en montos menores.

¿Cómo decidir qué bono comprar? Es importante la asesoría de un profesional y conocer las empresas emisoras de estos papeles. En lo posible, conviene aprender a leer balances y algunos indicadores financieros básicos, porque el pago de los intereses y el capital de los bonos depende del estado financiero de la compañía.

La curva de rendimientos puede ayudar a tomar la decisión de dónde poner el dinero. Si usted no es un inversionista sofisticado, es preferible que invierta en los bonos que están por encima de la curva, es decir, que tengan una tasa de interés superior a la de los títulos del gobierno (TES) al mismo plazo. Esto no significa que los que estén abajo sean malos; simplemente, los que compran estos papeles son inversionistas institucionales que los usan para diversificar su portafolio.

Los bonos corporativos están indexados al IPC o a la DTF, lo cual brinda tranquilidad al inversionista en momentos de volatilidad y las empresas que los emiten son calificadas entre AA y AAA, lo que implica que el riesgo del emisor está controlado.

En una coyuntura de bajas tasas de interés pero con perspectivas al alza, como la actual, es buena idea esperar al vencimiento de estos bonos. Actualmente, estos títulos rentan alrededor del IPC +4. Si el bono se negoció, pudo haber ganado una rentabilidad cercana al 30% tres años atrás. Un ejemplo de esto es el de las personas que compraron bonos de una empresa AAA al IPC +7 en 2003 y los vendieron este año al IPC +3.

Uno de los años más dinámicos en la emisión de bonos corporativos fue 2004. El monto total de bonos colocados fue de $3,3 billones, afirma Álvaro Cámaro. Mientras en 2005, solo se emitieron bonos por $1,07 billones. Sin embargo, se espera que para 2006 haya un mayor crecimiento y desarrollo de la deuda privada.

Las bajas tasas de interés, la necesidad de alternativas de inversión tanto de agentes institucionales como de personas naturales y la abundante liquidez del mercado colombiano son algunas de las razones para diversificar la estructura de capital de las organizaciones y el portafolio de los inversionistas, ¿qué mejor que ser acreedor de las grandes empresas?
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